El grito de libertad de Beethoven vuelve al Real

El director Hartmut Haenchen se pone al frente de este ‘Fidelio’, que juró que no volvería a dirigir en 1981

Un momento del ensayo de 'Fidelio' en el Teatro Real.

La historia de Fidelio es realmente la historia del torrente creativo de Beethoven. Tras desechar su primitiva idea de Leonora, hacer varias oberturas y darle muchas vueltas a la que sería su única ópera, nació este Fidelio que es en sí un poderoso canto de libertad con sabor a Revolución Francesa y a épica. El Teatro Real, que la estrenó en España 79 años después de que viera la luz por primera vez en Viena, la vuelve a llevar a la escena como “una increíble explosión romántica y un canto de libertad de lo más progresista que podía haber en la época”. Su estreno será el 27 de mayo y se ofrecerán ocho funciones.

“Beethoven toma dos fuentes para su Fidelio. Por un lado, el singspiel de Mozart al que tanto provecho había sacado en La flauta mágica; y por otro, las piezas de salvamiento, propias de la Revolución Francesa, en las que se restaura la justicia tras la liberación de alguien injustamente encarcelado”, cuenta Joan Matabosch, director del Teatro Real. Es una historia que avanza a lo largo de todas las emociones posibles, de la sencillez de lo cotidiano a la tragedia de lo extraordinariamente trascendental, de la vida a la muerte, de la reclusión a la libertad. “Estamos por un lado ante una ópera cómica en principio, pero que también contiene una parte de oratorio. Beethoven siempre parte de lo instrumental, por lo que cantar su música es algo muy complejo. Un auténtico desafío para los solistas, pero también para el coro”, explica Hartmut Haenchen, que dirige a la orquesta en esta producción.

El director se ha encontrado con verdaderas dificultades a la hora de afrontar esta partitura, que en 1981 prometió que no volvería a dirigir por su tremenda dificultad. Se basa en una última versión publicada que tampoco es perfecta. “La primitiva ópera de Beethoven, bajo el nombre de Leonora, se revisó tres veces y luego pasó a ser Fidelio. A pesar de ser esta una última versión, aquí he seguido encontrando una serie de errores de imprenta que he corregido trabajando con los manuscritos de Beethoven. Y el que haya visto alguna vez un manuscrito de Beethoven se dará cuenta de que su escritura es una auténtica catástrofe”, cuenta el director sobre la verdaderamente caótica escritura del compositor de Bonn.

En esta ópera de música grandiosa se ve el camino claro de Beethoven, que abre las puertas a un Romanticismo que más que por venir, está ya aquí. “Fidelio comienza como una pequeña comedia de los equívocos que, poco a poco, se va transformando en un drama a través de un trayecto simbólico. A nivel humano, es un elogio de la revolución que tiene algo de lo ideal y de la conquista del espíritu”, cuenta el director de escena Pier’Alli, que debuta en el Teatro Real, encargándose también de la escenografía y la iluminación. El director florentino dice que “quizá el libreto no sea gran cosa”, pero que la música de Beethoven le da “una entidad impresionante”. “En la escenografía hay elementos ambiguos desde la primera escena que transmiten inquietud, elementos de tortura con los que conviven los personajes en su vida cotidiana”, dice el italiano.

Fidelio es la historia de una mujer que desafía los principios de la ópera hasta el momento, una heroína protagonista que no espera que la salven sino que se convierte en salvadora. El reparto está encabezado por Michael König, que hace de Florestan, y Adrianne Pieczonka, que encarna a Leonora. Podrá verse en el Teatro Real desde el 27 de mayo en ocho funciones que durarán hasta el 17 de junio.

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