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El paso adelante de las series españolas

La ficción nacional arriesga con temáticas y géneros poco frecuentes

Rodolfo Sancho, Aura Garrido y Nacho Fresneda, en 'El Ministerio del Tiempo'.
Rodolfo Sancho, Aura Garrido y Nacho Fresneda, en una imagen de 'El Ministerio del Tiempo'.

Algunas series españolas están marcando y marcarán la diferencia en los primeros meses de 2015, con argumentos y géneros poco habituales en la ficción nacional. Para creadores, productoras y canales ha llegado el momento de correr riesgos, dar el salto hacia delante que los espectadores están pidiendo, algo que se nota tanto en las tramas como en el resultado final del producto.

“Con todo lo que se ve de fuera, no se podía seguir con lo que se hacía aquí”, dice Javier Olivares, creador junto a su hermano Pablo de El Ministerio del Tiempo (La 1). “Es una tendencia internacional, el tsunami ha llegado a España”, añade Ramón Campos, uno de los responsables de series como Velvet o Refugiados, de inminente estreno en La Sexta. “Ha surgido una nueva hornada de contadores de historias, una generación muy influenciada por las series de fuera que se ha animado a proponer cosas diferentes”, completa Campos.

Álex Pina, productor ejecutivo del thriller de Antena 3 Vis a vis, también destaca la influencia de las series que vienen de fuera. “Es el momento de acercarnos a planteamientos más atrevidos. El espectador ha ido aprendiendo y si te copias a ti mismo lo notan. Soy partidario de que si nos tenemos que pegar un tortazo lo hagamos, pero siempre dando un paso adelante”.

Maggie Civantos, protagonista de 'Vis a vis'.
Maggie Civantos, protagonista de 'Vis a vis'.

Pero no siempre es fácil conseguir que se apueste por proyectos arriesgados. En los canales privados, los anunciantes tienen el poder, y los buenos datos de audiencia son básicos para que un programa se mantenga. Innovar puede significar fracasar. “Con la crisis se bajó la inversión. Ahora parece que hay un mayor esfuerzo para recuperar la cuota de mercado que se estaba perdiendo, y eso se está haciendo con imaginación y esfuerzo”, dice César Benítez, creador junto con Aitor Gabilondo de El Príncipe (Telecinco) y Allí abajo (Antena 3). “Se queman etapas a mayor velocidad y por eso tienes que innovar más”, sigue Gabilondo. “También son series más audiovisuales, menos teatrales. Pero no somos más listos que hace unos años, siempre se ha hecho ficción diferente”, añade.

Una imagen de la serie 'El Príncipe'.
Una imagen de la serie 'El Príncipe'.

Estos avances están tardando más en llegar a la comedia. “Es más fácil hacer la revolución con thrillers o historias futuristas”, dice Alberto Caballero, creador junto a su hermana Laura Caballero y Daniel Deorado de La que se avecina (Telecinco). “En estos años ha habido mayor índice de fracasos en comedia que en otros géneros. Aquí hay más gente que sabe hacer drama que comedia”, añade Caballero, para quien la evolución que está viviendo la ficción televisiva nacional se está produciendo con años de retraso respecto a la estadounidense. “Los espectadores son los que han ido arrastrando esta revolución a costa de dar la espalda a lo que ya han visto”, comenta. Es algo en lo que ahonda Álex Pina. “La gente está consumiendo muchísima ficción y estás obligado a darles algo nuevo. Si vuelves a darles Los Serrano o a clonarte, el público no lo va a aceptar”.

Además de historias que escapan de la norma de la ficción española de dirigirse a todo tipo de públicos y de gustos, las series nacionales demuestran ahora una factura técnica casi al nivel de la cinematográfica. “Es clave la labor de los directores de fotografía, además del tipo de cámaras que se utilizan, que nos igualan a las series americanas en cuanto a calidad de la imagen”, dice Ramón Campos, cuya productora, Bambú, es una de las que se sitúa al frente en este aspecto.

Pero no todo es de color rosa en la ficción televisiva. Aún quedan escollos por superar. Y muchos. “Todavía no hay suficiente reconocimiento al creador. Entre el que crea y el receptor ha habido demasiada gente entre medias. Si opinan muchos, se pierde el alma del producto”, apunta Javier Olivares, para el que la revolución televisiva no se completará hasta que se reduzca la duración de los capítulos de los 70 minutos actuales a 50-60. “Entendemos que es difícil cambiarlo, pero sería básico para avanzar”, coinciden César Benítez y Ángel Gabilondo. Refugiados, serie que estrenará en breve La Sexta, sí ha apostado por capítulos de 50 minutos.

Imagen de la serie 'Refugiados', que La Sexta tiene pendiente de estreno.
Imagen de la serie 'Refugiados', que La Sexta tiene pendiente de estreno.

Olivares también echa de menos series que hablen del mundo que nos rodea. “La corrupción, la política, la pobreza… La gente tiene que ver su realidad”. Para Alberto Caballero hay tres pilares fundamentales para avanzar: acabar con el “talibanismo de la administración desde el punto de vista de los contenidos: la clasificación por edades, las multas a las cadenas por los tramos de protección infantil... También una televisión de pago sólida que produzca ficción. Y olvidarse de querer llegar a todo tipo de público”. Pero el empuje final llegará, según Álex Pina, cuando una serie “con una ambición narrativa potente llegue a ser un éxito. El Ministerio del Tiempo es una serie muy audaz, y si hubiera tenido más éxito nos habría venido genial a todos”.

Aún queda por avanzar, pero los cimientos para una nueva ficción nacional están ahí. A la ambición de los creadores se suma el mayor riesgo por parte de las cadenas y la valoración del público. Como dice Pina con optimismo, “este es el punto cero de la nueva ficción contemporánea en este país”.

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