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La obsesión de los mexicanos por la carne va camino de un Oscar

El nicaragüense Gabriel Serra obtiene una nominación por segunda vez en su país con una historia grabada en un matadero de la Ciudad de México

El cineasta nicaragüense Gabriel Serra Argüello.
El cineasta nicaragüense Gabriel Serra Argüello. Facebook

El joven cineasta nicaragüense Gabriel Serra Argüello fue nominado este jueves a los premios Oscar en la categoría de Mejor Corto Documental por su filme La Parka (The Reaper, título con el que se ha distribuido en inglés), una cinta que cuenta la historia de un trabajador de un matadero de Ciudad de México y la obsesión de los mexicanos con la carne. Esta es la primera vez que un creador nicaragüense obtiene una nominación al Oscar

La película de Serra Argüello fue producida y filmada en México, donde el cineasta se mudó en 2008 para estudiar cine en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Es producto de la curiosidad del realizador y el choque que le causó “esa cultura carnívora del Distrito Federal” con la que se topó a su llegada al país. El corto, que fue grabado en ocho días, narra la historia de Efraín Jiménez, un mexicano que durante 25 años ha trabajado en un matadero de las afueras de Ciudad de México, y su faena de despedazar animales para satisfacer la demanda de carne de los mexicanos. En palabras de su autor, La Parka es una cinta “visceral”. “Vos salís en la mañana y ves taquerías por todos lados. Es una convivencia diaria con la carne. Se vuelve una especie de asco y una sensación agradable. Quería conocer de dónde venía tanta carne”, ha explicado Serra.

Esta es la única representación centroamericana en los premios de la Academia y la segunda nominación de Nicaragua, país que ya había estado nominado en 1983 a Mejor Película Extranjera con la cinta Alsino y el cóndor, del realizador chileno Miguel Littín, y que narra la historia de un niño nicaragüense habitante de una región remota del país, asediada por la guerra civil entre sandinistas y contras, la guerrilla financiada por los Estados Unidos de Ronald Reagan y que pretendía derribar, por las armas, al primer gobierno sandinista. La película fue producida con el apoyo del hoy desaparecido Instituto Nicaragüense de Cine, cuando había un mayor interés desde el Estado por patrocinar la producción cultural de este país centroamericano, a pesar de la guerra, la escasez y las flaquezas económicas.

Tráiler de la película La Parka (The Reaper, en inglés).

Un apoyo que prácticamente ha desaparecido, lo que ha hecho que jóvenes realizadores como Serra dejen el país en busca de lugares donde puedan desarrollar su talento. “Este es un gran logro para Gabriel. La película es de él, él la hizo. Y de remate la hizo en México. Hay que alegrarse, obviamente, porque un nicaragüense logra destacarse de esta manera, pero no siento que Nicaragua tenga mérito en esta victoria, no creo que tenga que congratularse”, dijo Juan Carlos Ampié, crítico de cine y productor del programa de televisión Esta Semana. “Nicaragua se tiene que ganar el mérito apoyando a sus artistas, apoyando a Gabriel, apoyando a todos los cineastas que están luchando día a día para sacar sus películas adelante”, agregó.

La cinta de Serra competirá en la misma categoría con “Joanna”, de Aneta Kopacz; Crisis Hotline: Veterans Press 1, de Ellen Goosenberg Kent y Dana Perry; Our Curse, de Tomasz Śliwiński y Maciej Ślesicki; y White Earth, de J. Christian Jensen.

Serra proyectará oficialmente su documental la tarde de este jueves en un centro cultural de Managua, una proyección esperada por muchos en la capital, pero que tras el anunció de esta mañana tendrá seguramente un éxito de taquilla. “Esta es una película excelente”, dijo Ampié. “Pero también es una campanada de alerta para las instituciones culturales del país y para la empresa privada, para que entiendan que en Nicaragua hay talento y que ese talento necesita un sistema de apoyo que hoy por hoy no existe. Gabriel pudo hacer su película en el marco de sus estudios en México, en una institución académica que le brindó todo el apoyo que él necesitaba para producir la película como para moverla en festivales internacionales y que tuviera difusión”, explicó el crítico de cine.