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Cómo ser Ignatius Farray

La serie ‘El fin de la comedia’ sigue la peculiar vida de un cómico al bajarse del escenario

Cómo ser Ignatius Farray

“Somos una brecha en el sistema”. Es muy difícil encontrarse en la televisión española con series que se salgan de lo habitual. Es el caso de El fin de la comedia. La serie, que hoy estrena Comedy Central (emite sus seis capítulos a partir de las 23.30, con un segundo pase el sábado 8 a las 20.00), muestra la surrealista vida del cómico Ignatius Farray cuando los focos de los escenarios en los que actúa se apagan.

“Sin ánimo de ser oportunista, somos como el Podemos de la industria del espectáculo”, describe entre risas Ignatius Farray, guionista de la serie en la que se interpreta a sí mismo. Para escribir el guion contó con la ayuda de Miguel Esteban y Raúl Navarro, también directores de la serie. “Hicimos una serie hace unos años, muy casera, que está en YouTube, Todo el mundo quiere ser como Ignatius Farray. Mezclaba stand up y ficción, y era todavía más loca que esta”, empieza a explicar Miguel Esteban. “Teníamos un espectáculo que se llamaba El fin de la comedia”, continúa Ignatius. “Y pasado un tiempo, y después de ver otras comedias en esta línea como Louie pensamos en retomar el proyecto. Entonces hablamos con Raúl para hacer una serie más profesional”, sigue Esteban. “Lo hablamos en abril del año pasado y casi en un mes escribimos el guion del piloto”, concluye Raúl Navarro sobre el proceso de creación de la serie.

Tras rodar un piloto que se costearon ellos mismos y para el que contaron con la colaboración desinteresada de amigos, Comedy Central decidió apostar por el proyecto. Ese es el germen de los seis capítulos que ahora se pueden ver en el canal y en sus plataformas de VOD. Una apuesta por algo diferente y arriesgado. “No es normal apostar por una serie alternativa, alternativa en el sentido de que no hay otra cosa parecida. Teníamos la intención de hacer algo personal y somos conscientes de que eso en televisión no siempre se puede hacer”, explica orgulloso el tinerfeño Ignatius Farray, un cómico peculiar que en la serie se desnuda emocional y físicamente para interpretarse a sí mismo. “Creo que después de esta experiencia soy hasta mejor persona”, sentencia en una charla en la que las risas son constantes mezcladas con reflexiones sobre la comedia y la ficción televisiva española.

En sus referencias televisivas se encuentran títulos como la ya mencionada Louie, del cómico Louis C.K., o la española ¿Qué fue de Jorge Sanz?, dirigida por David Trueba. “Creemos que son series bastante honestas y libres”, explica Miguel Esteban. “En España, quizá Museo Coconut y ¿Qué fue de Jorge Sanz? son de los pocos casos en que ha habido más autoría en las series, es algo poco habitual”, continúa.

Todo el equipo de 'El fin de la comedia', al final del rodaje de la serie.
Todo el equipo de 'El fin de la comedia', al final del rodaje de la serie.

Pero, ¿por qué esa dificultad para encontrar algo diferente en la ficción para televisión en España? “Conseguir una audiencia mínima que te asegure la continuidad es muy complicado, y las series que se hacen y que funcionan son las que ven toda la familia. Series como esta o ¿Qué fue de Jorge Sanz? o Crematorio salen de los canales de pago y es complicado que pasen a una cadena generalista”, reflexiona Raúl Navarro, quien en su cuenta de Twitter se define como “guionista calvo de El intermedio y showrunner calvo en El fin de la comedia”.

Entonces, ¿compensa hacer televisión para minorías? “A nivel de autor, sí, claro, porque te sientes realizado. Para tener una estabilidad económica igual es diferente”, contesta el guionista y cómico Miguel Esteban. “Es bonito actuar para minorías”, continúa Ignatius, antes de que tercie Raúl Navarro: “A ver, que igual lo ven 10 millones de personas. Vamos a confiar”.

En los seis capítulos que componen esta peculiar comedia, los responsables de la serie han contado con la colaboración delante de las cámaras de amigos como Joaquín Reyes, Javier Cansado, Willy Toledo, Juan Cavestany o Clara Sanchís. Además, en la producción también han contado con la colaboración de Sayaka, productora de Borja Cobeaga, Nacho Vigalondo, Koldo Serra, Borja Crespo y Nahikari Ipiña. “Queríamos mostrar el Ignatius fuera del escenario. La gente le conoce en sus actuaciones, pero Nacho [Ignatius Farray] fuera del escenario es una persona completamente diferente. Encima del escenario parece agresivo y muy seguro de sí mismo, pero fuera es la persona más educada, tierna y dubitativa que puedas imaginar”, explica Esteban.

Cómo ser Ignatius Farray

La serie mezcla realidad y ficción, stand up comedy y momentos fuera de las tablas. “Juega mucho con el límite entre realidad y ficción. Además, tiene más límites. Yo tengo 40 años y la serie para mí es sobre lo que se vive a esa edad a nivel personal y profesional. Aparece también el límite entre madurez e inmadurez, hasta qué punto voy a seguir haciendo el grito sordo toda mi vida. También está el límite entre el escenario y fuera del escenario, lo diferente que soy en los dos sitios”, comenta Ignatius Farray. “Nacho ha sido muy valiente, nosotros estamos detrás e igual no nos habríamos atrevido a hacer esas cosas. Hemos metido miedos suyos y nuestros y hemos hecho que lidie con ellos. Pero él es el que se expone física y emocionalmente”, continúa Miguel Esteban.

El fin de la comedia no es una comedia al uso. Sus escritores han intentado que no haya ningún chiste en todo su guion (“ojo, no somos ningunos snobs. Pero sí que nos apetecía ser valientes y hacer algo que no fuera lo normal”, asegura Farray). Quizá por eso parece condenada a estar fuera de las cadenas nacionales en abierto. “A mí me produciría mucha curiosidad ver qué pasaría si se pusiera en un canal generalista”, comenta Esteban. “Tampoco tiene por qué funcionar peor que un capítulo de reposición de la segunda temporada de Bones, ¿no?”, añade Navarro, ambos buenos conocedores de los entresijos de la televisión nacional.

Ahora sueñan con servir de rompehielos con su estilo diferente, como ocurrió en su momento con La hora chanante. “Abrieron muchas puertas, han ejercido un poco de pioneros. Detrás de ellos hemos entrado muchos”, explican los guionistas de El fin de la comedia. “El estado de la comedia en España es espectacular, maravilloso, pero a la televisión aún no ha llegado”, dice Miguel Esteban. “Supongo que llegará. Hubo una explosión de humor alternativo, pero todavía se está queriendo hacer el salto a los canales generalistas”, continúa Raúl Navarro. Parece que, por muchos obstáculos que aparezcan en el camino, el fin de la comedia aún no ha llegado.