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‘The Walking Dead’ se acelera

La quinta temporada de la serie de zombis se estrena con más acción

Rick y Daryl, en un momento de la quinta temporada de 'The Walking Dead'.
Rick y Daryl, en un momento de la quinta temporada de 'The Walking Dead'.

Los zombis ya no son el peligro. Dejaron de serlo hace tiempo. Ahora lo es lo ordinario, el día a día, la supervivencia. Lo desconocido e imprevisible ya solo es lo humano y el miedo lo provocan las reacciones ante la amenaza de lo incierto, ante la necesidad de sobrevivir por encima de todo en un mundo demente. The Walking Dead, la serie postapocalíptica de zombis basada en los cómics de Robert Kirkman, vuelve hoy al canal Fox (22.20) con el inicio de su quinta temporada, solo 24 horas después de su estreno en Estados Unidos.

Al final de la cuarta entrega, parte de los protagonistas terminaban encerrados en un vagón de tren, capturados por un grupo de gente con siniestras intenciones. Y parte del resto desperdigados por el bosque. El primero de los 16 capítulos de la nueva temporada ofrece un ritmo acelerado y mucha acción sin contemplaciones y la promesa de sus productores de no levantar el pie del acelerador, muy lejos ya del inicio de la serie en octubre de 2010, cuando fueron muchas las críticas por su pausado ritmo al entonces guionista y productor, el cineasta Frank Darabont (que fue despedido al final del primer año). En la nueva temporada, los protagonistas ya están acostumbrados a los zombis, su amenaza es casi rutinaria, y el verdadero peligro está en las relaciones entre humanos y los límites a los que están dispuestos a llegar.

Con cada temporada, la serie de la cadena AMC (responsable también de Mad Men o Breaking Bad) ha ido batiendo récords de audiencia y se ha convertido en la ficción con más espectadores de la televisión de pago en EE UU. En la cuarta entrega obtuvo una media de 13 millones de espectadores, una cifra espectacular frente a series de gran éxito entre el público como Juego de Tronos, que obtuvo la primavera pasada unos siete millones de media. El primer y último capítulo de la cuarta de The Walking Dead llegó a tener cada uno a casi 16 millones de espectadores pendientes del televisor en Estados Unidos. Antes del estreno de la quinta, la cadena ya ha confirmado que habrá al menos una sexta temporada y el creador de los cómics ha avisado de que tiene infinitas historias por contar, tanto en el medio impreso como en la televisión.

La cadena estadounidense prepara también otra serie ambientada en el mundo postapocalítpico creado por Kirkman en el que presentarán diferentes personajes y situaciones lejos de la ciudad de Atlanta y sus alrededores, donde transcurre The Walking Dead.

Como es habitual con esta serie, la temporada se divide en dos partes. Ocho capítulos que se emiten desde el 13 de octubre y otros ocho a partir de febrero de 2015, sin fecha todavía por confirmar. Un formato que permite que antes del parón navideño la serie tenga un momento álgido similar al que se suele colocar al final de una temporada.

En la quinta entrega aparecerán nuevos personajes, algunos de ellos que provienen del cómic, como el reverendo Gabriel Stokes (interpretado por Seth Gilliam, veterano de The Wire) y otros han sido creados de forma expresa para la serie. Y también habrá cambios en el escenario (hasta ahora en bosques, una cárcel abandonada y una granja) y los protagonistas volverán a pisar el asfalto de una gran ciudad como ya pasó en el primer año, según ha anunciado la productora de la serie, Gale Anne Hurd. “La quinta temporada tiene los episodios más ambiciosos que hemos hecho hasta ahora”, ha dicho durante la promoción de la serie. Los protagonistas no dejarán de luchar por su supervivencia y por intentar comprender qué ha pasado. A todo gas.

Un paseo entre caminantes

ELISABET SANS | Atlanta

No es habitual ver a las estrellas de Hollywood mal vestidas, despeinadas o sucias, pero en plena grabación de The Walking Dead eso parece irremediable. En los estudios Raleigh de Atlanta, que han visto cumplirse cuatro años del inicio de la grabación de la ficción que ha acercado el género zombi a las grandes audiencias, los restos de una de las torres de la prisión en la que los personajes se creían a salvo salen a su encuentro. A su lado, una camioneta volcada y el lugar donde se levantaba la granja de Hershel. Aunque los supervivientes del apocalipsis zombi parece que han caminado decenas de kilómetros durante las cuatro temporadas, casi todo ha sucedido en estos estudios.

La mayoría del reparto descansa a la sombra. Aunque transcurre mayo, ya aprieta el calor y crece la humedad en los bosques de Atlanta, la ciudad a la que se trasladan los intérpretes durante los meses de rodaje. “Muchos de ellos hablan de cómo la serie les ha cambiado. Ahora valoran más el tiempo con su familia porque pasan muchas horas intentando que un mundo de zombis sea real. Es duro, y lo hacemos en condiciones muy adversas”, explica la productora ejecutiva de la serie, Gale Anne Hurd, en una sala en la que bajo la frase “Nuestros apacibles muertos” cuelgan los retratos de los personajes que han ido falleciendo en este particular fin de la humanidad.

Desde mayo pasado, unas 150 personas trabajan para que a finales de noviembre estén grabados los 16 capítulos de la quinta temporada. Ocho días de rodaje por episodio —para una escena de 30 segundos, y sin diálogo, invierten casi dos horas—. “Siempre nos gusta tirar la casa por la ventana en el primero y el último”, advierte sobre lo que vendrá Greg Nicotero, director del primer episodio de esta quinta entrega. Nicotero también es el responsable del departamento de efectos especiales y maquillaje, donde trabaja con cinco personas para que a los caminantes no les falte detalle. Ellos han dado a la serie los dos únicos emmys que atesora.

Pero con los muertos vivientes no se puede hablar. Forman parte principal de la trama, pero no del equipo. Se les considera extras —escogidos en la escuela de zombis que organizan cada año— no preparados para enfrentarse a los medios. Imposible acercárseles ni durante los 20 minutos de la comida. Los cuatro zombis del día, tras pedir permiso, almuerzan junto a las dos niñas que hacen las veces de Judith, papel que comparten en las escenas de acción con dos muñecas de un realismo asombroso, valoradas cada una en 3.000 dólares (poco más de 2.300 euros).

El apocalipsis sucede a pocos kilómetros de Senoia, donde se halla la tienda oficial de la serie, en un local que fue ampliado en enero ante la afluencia de sus seguidores. Senoia. The perfect city. For life reza el cartel de bienvenida a esta típica localidad estadounidense, tanque de agua incluido. Cuesta reconocer que sus calles fueron las de Woodbury, ese refugio comandado con puño de hierro por El Gobernador, uno de los personajes más sanguinarios de la historia. Al menos hasta ahora.

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