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El inspector Poirot vuelve a la calle

'Los crímenes del monograma’, la novela de Sophie Hannah que da vida al policía, es "una carta de amor a Agatha Christie”

La escritora Sophie Hannah.
La escritora Sophie Hannah.

Cuando Sophie Hannah (Manchester, 1971) tenía 12 años, su padre le compró una vieja copia de Un cadáver en la biblioteca, una de las novelas de Agatha Christie de la serie de la señorita Marple. Dos años después, Sophie había devorado todos los libros de Christie. Con el tiempo, ella misma se convirtió en autora, especializada en novelas psicológicas de crímenes. Y hoy lanza en 50 territorios y 28 lenguas Los crímenes del monograma (Espasa), con el que los herederos de Agatha Christie prolongan su obra de la mano de Hannah y del inspector Poirot, el relamido expolicía belga afincado en el Londres de los primeros decenios del siglo XX.

Mathew Prichard, nieto de Agatha Christie, explica en la presentación de la obra en Londres que la familia y sus editores llegaron hace dos años a la conclusión de que era el momento de encargar a alguien que continuara su obra y que “por increíble que parezca” nunca hubo más candidato que Sophie Hannah: casi a la vez que tomaban esa decisión, el editor de Hannah les habló de ella y de una historia que tenía entre manos que encajaría muy bien como una novela de Poirot. Enseguida se pusieron de acuerdo. “Lo único importante para mí y para mi familia es que, fuera quien fuera, tenía que ser un gran fan de Agatha Christie”, subraya Prichard.

Hannah no cree que sea un pecado escribir de la mano de un personaje de otro autor “siempre que lo hagas con respeto”. “De alguna manera, este libro es mi carta de amor a Agatha Christie y Poirot. Probablemente soy sesgada , pero no puedo imaginar que ella hubiera puesto objeciones, aunque tengo que decir que mucha gente me ha escrito cartas poniendo objeciones, aunque no recientemente. Me encantaría que lo hicieran con mis personajes. Lo único que me preocuparía es quién lo hace y que lo haga bien”.

“No he intentado copiar el estilo de Agatha Christie, o hacer una especie de novela falsa de Agatha Christie”, matiza. “Si intentas imitar a un autor estás destinado a fracasar porque nunca conseguirás su voz: cada uno tiene una voz diferente. Y además su estilo brillante, elegante y claro es muy difícil de imitar. Tampoco he intentado mejorar al mejor autor de novela de crimen de todos los tiempos. Habría sido una tontería y habría fracasado. Lo que he intentado es construir un caso de crimen misterioso que pensaba que Poirot habría disfrutado resolviendo y que encajara en el tipo de casos que Poirot había resuelto antes”.

Fotograma de la serie basada en el inspector Hércules Poirot.
Fotograma de la serie basada en el inspector Hércules Poirot.

Los crímenes del monograma “se parece en mucho y en nada al mismo tiempo” a sus obras anteriores. “Mis libros tienen un estilo, un tono y unos personajes muy diferentes, pero la manera en que abordo la trama, la historia, el soltar pistas, en todo eso hay muchas cosas en común precisamente porque leí tanto a Agatha cuando era pequeña”, explica.

El hecho de que sea una continuación de la obra de Christie y de un personaje tan concreto, lejos de una limitación, le ha parecido un incentivo. “Normalmente, a la gente se le hace más difícil si le imponen elementos concretos pero a mí me hace las cosas más fáciles porque obliga a mi imaginación a viajar en una dirección que, si no, no hubiera elegido. Si no hubiera estado escribiendo una novela de Poirot nunca habría escrito una novela que se desarrolla en 1929. Mi imaginación nunca habría producido historias de 1929”.

Lo que no ha cambiado es su técnica a la hora de abordar la creación de una novela policiaca. “Empiezo con una idea y durante meses desarrollo esta idea hasta que tengo toda la trama. En ese momento empiezo a escribir un plan, a mirar a toda la historia pero en miniatura. Soy una absoluta planificadora. No empiezo a escribir el libro hasta que he escrito y editado el plan y estoy convencida de que la forma y la estructura y la arquitectura de la historia son exactamente lo que quiero”.

“Es todo muy preciso y planificado debido el tipo de misterio con el que empiezo. Nunca empiezo con un cadáver y a ver quién es el asesino. Siempre empiezo con algo que es literalmente imposible. Y como la trama es tan importante para mí, has de saber de entrada que tienes una buena solución. Si eres preciso y serio con la trama no puedes cambiar el asesino a medio libro”. Aunque ella sí ha sido capaz de cambiar de personaje a media carrera.