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‘Ray Donovan’, listo para más golpes

La segunda temporada llegará a Canal + un día después de su estreno en Estados Unidos

Liev Schreiber y Jon Voight en una imagen de la segunda temporada de 'Ray Donovan'.
Liev Schreiber y Jon Voight en una imagen de la segunda temporada de 'Ray Donovan'.

Muchos son los que en estos días viven pegados al fútbol. Uno de ellos es Liev Schreiber, protagonista de Ray Donovan, cuya segunda temporada arranca en Canal + Series el lunes 14 de julio en versión original subtitulada. “Todavía no me puedo creer lo que le pasó a España. Un shock después de tantos años en cabeza. Pero esta vez la montaña ha sido demasiado alta, ¿no?”, pregunta buscando explicaciones este californiano de 46 años en un tono mucho más mundano de lo que su estatus de estrella, casado con Naomi Watts, puede hacer pensar. La pregunta resume su punto de unión con su papel en Ray Donovan: su humanidad.

De entrada no lo vio. No entendió por qué Ann Biderman, creadora de la serie, vio en él esa madera de Robert Mitchum con la que está labrado este personaje, mitad detective, mitad mafioso dedicado a cubrir las espaldas de ricos y famosos en Hollywood. Un personaje que se expresa en monosílabos cuando no lo hace con los puños o a golpe de pistola. “La violencia de Ray es un tanto extrema y sin embargo ahora soy capaz de ver en él una integridad moral que comparto. Es lo que me fascina, la dualidad que conecta su sexualidad con sus temores, una figura solitaria y a la vez alguien volcado en su familia”, describe.

“Nunca antes había trabajado semanas de cien horas”, confiesa Schreiber

El parecido es mayor al llegar a esta entrevista en su ropa de trabajo: traje oscuro, camisa oscura. Hasta su ojo está oscuro, maquillado fruto del capítulo que está rodando. “Este no es real”, explica quien este año se partió dos veces la nariz en el rodaje. “Me tragué una puerta de cristal”, recuerda. Niñerías en una serie donde un día cualquiera recibe medio centenar de golpes dirigidos a su personaje. Pero lo mismo que Schrieber, Donovan vuelve a por más. “La temporada arranca donde lo dejamos, con el FBI intentando hacerse a la idea de lo que ocurrió en el muelle y Ray intentando cubrir el incidente pero deseoso de acabar con los secretos que lleva dentro”, desvela el actor. Biderman prefiere no soltar prenda. Sólo avanza que todo ha sido más difícil. “En la primera tienes el beneficio de que nadie sabe nada. En la segunda temporada la presión aumenta. No quieres repetirte”, comparte.

Además de convertirse en la primera temporada más exitosa de la cadena Showtime, que la emite en EE UU, en cuestión de premios tanto Schreiber como Jon Voight consiguieron una candidatura al Globo de Oro, estatuilla que el segundo se llevó como mejor actor de reparto. “Estamos de vuelta a la época dorada del cine, esos años 30, 40, los comienzos de Hollywood, cuando veíamos a Clark Gable o Jimmy Stewart. El público espera de nosotros esa calidad y eso lleva tiempo y esfuerzo. Pero nadie se queja”, resume Voight del ambiente en un rodaje que le ha devuelto la fama que gozó en sus mejores años, cuando protagonizaba Cowboy de medianoche o Deliverance.

Schreiber sí se queja. Y mucho. “Nunca antes había trabajado semanas de cien horas. Y ahora he tenido dos seguidas”, gruñe. La razón de esta esclavitud se la buscó solito cuando aceptó dirigir el episodio siete de esta temporada, ese que escribió Biderman para él. La showrunner no quiere decir de qué va pero asegura que es el mejor de la temporada. “Tuvimos nuestras peleas, pero Liev es un gran director”, reconoce una autora sin pelos en la lengua.

Ray Donovan cuenta además con algunas incorporaciones. Entre otros, estarán Hank Azaria como el jefe del FBI en Los Ángeles, además de Sherilyn Fenn (Twin Peaks) o Wendell Pierce (The Wire). Y eso es todo lo que cuenta Voight. “Eso y que el año pasado acabé matando a dos de los mejores actores con los que había trabajado nunca y este año haré lo mismo con un par de los nuevos”, deja caer como pista, guardándose el resto del secreto bajo esa sonrisa maliciosa, entre afable y peligrosa, que tan bien le viene en Ray Donovan.

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