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El éxito que vino de la prisión

Llega la segunda temporada de 'Orange is the new black', la serie revelación del año pasado

El éxito que vino de la prisión

¿Una tragicomedia en una cárcel de mujeres? ¿Mujeres realmente desesperadas? ¿Sexo entre barrotes? Hace un par de años el concepto sonaba absurdo. De hecho, tanto las cadenas HBO como Showtime, en el centro de la nueva televisión, dejaron escapar Orange is the new black cuando Jenji Kohan les vino con el cuento. Un poco más y Netflix también pasa de adaptar las memorias de mismo título que escribió Piper Kerman tras pasarse 15 meses entre rejas. Ahora todos quieren un poco de Orange is the new black, cuya segunda temporada llega hoy a Canal+ Series en versión original subtitulada y en versión dual desde el 14 de junio. Tras su éxito, se puede encontrar en la Red las instrucciones para hacerte tus propias chanclas con cinta aislante estilo Laverne. Ellen DeGeneres hizo su propio cameo en una secuencia falsa de esta serie que tanto les gusta a Jon Hamm o Tom Hanks. A Martha Stewart le recuerda a su tiempo en prisión y el peinado de Crazy Eyes (interpretada por la actriz Uzo Aduba) causa estragos.

Es la producción de Netflix más vista, por delante de House of Cards

“A mí me sigue pareciendo increíble hasta qué punto el público disfruta con nuestra serie”, reconoce la creadora de un éxito imparable. Aunque Netflix nunca proporciona cifras de audiencia, la plataforma online estadounidense confirmó que la primera temporada de Orange is the new black superó en espectadores a House of Cards o Arrested Development, también producciones propias de la web de vídeo en streaming. Para algunos críticos, se trata de puro Charles Dickens pero del siglo XXI y con humor. Otros la comparan con Crimen y castigo, donde las malas decisiones y la mala suerte se dan la mano en un sistema que no funciona. Unos y otros coinciden en que Orange is the new black fue la sorpresa de la temporada, el show que estuvo en boca de todos.

Pasada la sorpresa llega el “y ahora, ¿qué?”, algo más difícil de responder. Kohan no lo niega, en especial porque la primera temporada la escribió antes de saber dónde se iba a emitir y cuando todavía estaba trabajando en Weeds. “Ahora sé cómo lo van a consumir los espectadores y eso cambia un poco el ritmo”, reconoce. Habla del famoso binge watching o visionado de series de una tacada que permite Netflix en Estados Unidos y que en España reproduce Canal+ Series al ofrecer hoy toda la segunda temporada en maratón (desde las 13.30) y al colgar toda la temporada en Yomvi. “No me mal interpretes porque es un lujo. No tengo que recapitular porque la gente puede ponerse al día cuando quiere y no tengo que comprimirlo todo en un solo episodio”, añade la guionista y productora, contenta con el nuevo medio.

“Es una nueva era televisiva”, refrenda Nastasha Lyonne, la reclusa Nicky Nichols en la ficción. “Y estamos en la cresta de la ola”, disfruta Kate Mulgrew, la retorcida Galina Reznikov de la serie. La actriz se ha tomado muy en serio su trabajo. Durante el rodaje, ya sea en los sets en Queens o en el psiquiátrico infantil de Rockland que se transforma para la ocasión en la prisión de Litchfield, se deja la ropa interior de presidiaria bajo esos anodinos uniformes carcelarios para mantener el personaje. El resto del reparto se limita a soportar su transformación en la única serie, como recuerda Kohan, donde las actrices llegan a maquillaje más guapas que como salen. “Al menos, como soy una rockabilly, me dejan pintarme una raya negra en el ojo, pero es gracioso cómo despojan a estas mujeres de todo y cómo se las apañan para hacer carmín de un refresco en polvo con vaselina”, describe Laura Prepon.

Los nuevos capítulos tienen más elementos dramáticos, según cuenta la responsable de la serie

No todo son bromas y las cosas irán a peor, según amenazan. Para esta segunda temporada Kohan promete algo “un poco más dramático, más roto”, explorando las realidades y los pasados de sus personajes. Los de la primera y los nuevos. Kohan se peleó por un reparto de desconocidas, buscando caras y no nombres. Taylor Schilling, que da vida a Piper, fue de entrada el rostro más popular. Pero con la nueva fama llegan las bajas. A Kohan no le preocupan los cambios e idear una serie que, como la verdadera cárcel —“o como Urgencias”, dice—, reciba un nuevo flujo de reclusas con cada temporada. De hecho, aunque se rumoreó la marcha de Prepon, puede terminar siendo una reincidente, dado que la actriz ha preguntado ya por fechas para la tercera temporada, esa que a estas alturas está ya más que confirmada.

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