En defensa de la excepción europea

Las industrias del sector se unen para exigir una bajada del IVA y más apoyos Las asociaciones de productores critican que no se cumpla la normativa europea

Protesta contra la subida del IVA el pasado julio.
Protesta contra la subida del IVA el pasado julio.Gorka Lejarcegi

Fue un francés, Alain Fohr, consejero cultural y director general del Instituto Francés, quien hizo la defensa más apasionada del potencial de la cultura española. Después de escuchar cuatro horas de críticas y lamentos sobre el estado de la cuestión, Fohr recordó que la materia prima es imbatible: “Lamento que mis colegas tengan una visión pesimista de la proyección cultural española porque es muy importante”. Lo cierto es que en el VI Foro de Industrias Culturales, organizado por las fundaciones Alternativas y Santillana, se escucharon sentidas loas a Francia, por su papel de mosquetero solitario en la defensa de la excepcionalidad cultural, y grandes embestidas hacia el Gobierno español por sus medidas en política cultural como la subida del IVA al 21% (el más alto de la zona euro) o la tibia lucha contra la piratería.

El foro adoptó en esta edición un formato muy pragmático: trasladar las peticiones de los distintos sectores a las autoridades comunitarias aprovechando la campaña electoral para el Parlamento de Estrasburgo. En el escenario del auditorio del Museo Reina Sofía se sentaron representantes de la industria editorial, cinematográfica, musical, audiovisual, escénica y artística para reclamar cambios en Madrid y en Bruselas. Sus peticiones no son nuevas (instrumentos contra la piratería, cambios en la fiscalidad, nuevo estatus para el libro electrónico, lucha contra la concentración empresarial de multinacionales y, en general, una reivindicación del “Hecho en Europa” con medidas concretas), pero sí resultó llamativo observar la alineación: José Luis Acosta (presidente de la SGAE), Antonio María Ávila (director de la Federación del Gremio de Editores), Ramón Colom (presidente de FAPAE), Pascual Egea (presidente de la Asociación de Promotores Musicales), Enrique González Macho (expresidente de la Academia de Cine) o Pilar Gallego (presidenta de la Confederación de Gremios y Asociaciones de Libreros), entre otros.

Sin Francia no sé lo que hubiera pasado en el cine Enrique González Macho, expresidente de la Academia de Cine

De los 11 intervinientes, Ramón Colom fue el más irónico: “En primer lugar pediría que aquello que salga del Parlamento Europeo se cumpla. En general la mayoría de su legislación nos gusta, pero no es traspuesta a la española”. Colom citó lo ocurrido con la regulación de la copia privada. “Funcionaba bastante bien hasta que el Gobierno español cambió la legislación”. Antes de la reforma legal, eran los fabricantes de aparatos y soportes quienes pagaban el canon digital (115 millones) y, desde 2012, son los consumidores a través de los Presupuestos Generales del Estado (cinco millones). No fue la única vulneración que denunció. Colom acusó a las cadenas de televisión de incumplir su obligación de programar el 51% de su cuota de emisión con contenidos europeos. “En España no hay constancia de que se haya aplicado sanción por ello”.

La reducción del IVA cultural, que depende del Ministerio de Hacienda —que ha anticipado que no lo rebajará en la próxima reforma fiscal—, se mostró de nuevo como un asunto transversal, que todos reclaman. “Desde que el PP entró en el Gobierno como un elefante en una cacharrería se ha hecho mucho daño. Tenemos envidia de Francia, con su defensa del cine, del arte, de la cultura. Nosotros somos el único país de la zona euro que no tenemos un IVA reducido”, protestó Juan Ramón Gómez Fabra, presidente de la Federación de Cines de España. “Sin Francia no sé lo que hubiera pasado, pero sería mucho peor para el cine europeo. Con sus infieles socios han sacado adelante la excepcionalidad cultural”, elogió González Macho. El Gobierno francés ha logrado excluir el cine del acuerdo de libre comercio entre la UE y EE UU. “La cultura”, afirmó en la clausura Ignacio Polanco, presidente de la Fundación Santillana, “no es el ornamento de ociosos” ni “un desagüe de subvenciones”.

Hay que combatir la concentración empresarial Pilar Gallego, presidenta de la Confederación de Gremios y Asociaciones de Libreros

Antes del cierre, Carlota Navarrete, directora general de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos Digitales, recordó que el 55% de los usos en Internet están relacionados con productos culturales: “Es necesaria una mayor coordinación judicial y policial contra la ciberdelincuencia, pero también crear una conciencia educativa a favor de la propiedad intelectual”. Navarrete reclamó un Observatorio Europeo contra la Piratería. Sobre la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que se está tramitando, abundaron los aplausos a la letra y las críticas a los números. “Tenemos una ley que no se podrá cumplir por falta de presupuesto”, dijo Ramón Colom.

Un asunto que también preocupa a Pilar Gallego, que introdujo en el debate un fenómeno que castiga en especial a las librerías a las que representa. “Europa debe combatir la concentración empresarial, que está poniendo en peligro la diversidad de la edición. Es un problema con tintes dramáticos”. Acaso la voz más alarmante fue la del artista Isidro López-Aparicio al exigir actuaciones para defender al creador, “el elemento más débil”, y evitar su precariedad: “Salvo excepciones viven por debajo del umbral de la pobreza”.

Sobre la firma

Tereixa Constenla

Corresponsal de EL PAÍS en Lisboa desde julio de 2021. En los últimos años ha sido jefa de sección en Cultura, redactora en Babelia y reportera en Andalucía. Es autora del libro 'Cuaderno de urgencias'.

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