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‘Ray Donovan’, el nuevo antihéroe en un Hollywood corrupto

Dos estrellas del cine, Liev Schreiber y Jon Voigh, protagonizan la nueva serie de Canal +

‘Ray Donovan’, el nuevo antihéroe en un Hollywood corrupto

Cuando la televisión desea lucirse lavando los trapos sucios de Hollywood nada mejor que llamar a filas a dos estrellas del cine. Se trata de Liev Schreiber, virgen en el campo de la televisión, y Jon Voight, alguien con un Oscar y tres Globos de Oro a sus espaldas además de títulos como Cowboy de medianoche, Deliverance o El regreso en su filmografía. Pero como reconoce Ann Biderman, el cerebro detrás de esta nueva serie titulada Ray Donovan, tras ver a Schreiber y a Voight trabajar juntos supo que si se moría en ese momento al menos habría dejado algo bueno detrás suyo.

Biderman sigue viva lo mismo que esta nueva serie de Showtime (que el Canal +1 estrena este martes, 21.30). Con una audiencia media de unos seis millones de espectadores acumulados a lo largo de la semana en EE UU y ya con una segunda temporada asegurada, Ray Donovan se ha convertido en el nuevo antihéroe de la televisión, el relevo a esos otros que como Walter White en Breaking Bad o Dexter nos han abandonado. “Es un héroe que nace de nuestra obsesión por las estrellas, esa que no nos dejan ver que son personas tan fallidas como los demás”, explica Schreiber de un personaje que es algo más que un famoso de Hollywood. De hecho es el hombre que permanece en la sombra, un profesional en solucionar los trapos sucios de los ricos y famosos. Alguien, como explica el actor de 45 años conocido por su trabajo en X Men Orígenes: Lobezno, que tiene las conexiones “legales y federales” para hacer desaparecer un problema. Conexiones a las que suma una capacidad de resolución que rubrica con un certero disparo o con un recordatorio en la forma de un bate de béisbol. “Debo de tener algo en la cara que me hace siempre atractivo para estos personajes de dudosa moralidad”, se ríe el intérprete.

A su cómplice en esta serie, o más bien su némesis, le pasa lo mismo. Voight está seguro de que le contrataron no sólo por sus personajes más recordados sino por ese más reciente, el del retorcido Jonas Hodges que interpretó en la séptima temporada de la serie 24. “Pero este es otro tipo de gente, a caballo entre la criminalidad y los problemas de una familia normal”, describe el intérprete. En su caso, Voight interpreta el papel de Mickey, el padre de Ray Donovan que reaparece en su vida tras pasarse 20 años en la cárcel por un crimen que supuestamente no cometió. “Alguien fascinante, encantador e intrigante, que no se muerde la lengua pero oculta algo y lleno de energía y vida bien entrado el tercer acto de su vida”, enumera con deleite. Podría estar hablando de sí mismo, a los 74 años el centro de energía de una serie concebida como un “jugoso episódico lleno de testosterona”, aclara su creadora, una mujer menuda sin pelos en la lengua y buena conocedora de un mundo de hombres.

Ray Donovan también es un show lleno de contradicciones y donde todos parecen hacer lo contrario de lo que pensaban. Schreiber nunca pensó en hacer televisión. “A la hora de ver la tele siempre pienso que tengo algo mejor que hacer”, confiesa. Echa de menos el teatro y le tiene fobia a cualquier compromiso labora de más de 3 meses. Eso por no hablar de lo mucho que odia estar separado de su esposa, la también actriz Naomi Watts, y sus dos hijos. Pero el guión de Ray Donovan fue una oferta que no pudo rechazar. Incluso cuando el contrato es por 5 o 6 años; el rodaje tiene lugar en Los Angeles, el extremo opuesto de Nueva York donde vive su familia, y los ensayos al estilo teatral brillan por su ausencia en el mundo de la televisión. “Pero sentí cómo el personaje crecía en paralelo a mi lado y la interpretación mejoraba al verme rodeado de mis maestros”, añade extendiendo el cumplido a James Woods y Elliot Gould, parte del reparto.

Eso sí, aquí nadie admite conocer a uno de estos profesionales en solventar los trapos sucios de las estrellas pero todos reconocen que haberlos, los hay. El nombre de Anthony Pellicano, el llamado investigador privado de las estrellas y que cumple condena tras supuestamente haber trabajado para Tom Cruise, Kevin Costner o Michael Jackson, es el primero que viene a la cabeza. Pero los labios de todos los que toman parte en Ray Donovan están sellados. “Probablemente he conocido a muchos tipos como Ray pero no les pongo nombre”, se escabulle Voight divertido. Schreiber piensa en su personaje como alguien más cercano al papel que interpretó Gould en El largo adiós, con algo de algo de Whitey Burger, uno de los mafiosos de Boston más buscados por el FBI, pero con un cierto aire de abogado porque “al final, son ellos los que resuelven los problemas de los famosos en Hollywood”.