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OBITUARIO

Kofi Awoonor, un renacentista africano

El diplomático, novelista y poeta ghanés falleció durante el asalto de Al Shabab al centro comercial Westgate de Nairobi

Kofi Awoonor, escritor y político ghanés.
Kofi Awoonor, escritor y político ghanés.

Paseaba con su hijo por Westgate el sábado pasado, el día que un comando de Al Shabab eligió para irrumpir a tiros en el centro comercial de Nairobi. El intelectual ghanés Kofi Awoonor, de 78 años, murió en el ataque y su hijo resultó herido. Debía su presencia en la capital de Kenia a su participación en un festival literario, el StoyrMoja Hay Festival, en el que figuraba como invitado más célebre, a la vera de nombres como Teju Cole, Clifton Gachagua o Nii Parkes. Precisamente la víspera de su muerte impartió una clase magistral para poetas junto al escritor y editor Kwame Dawes, que además es su sobrino y el responsable de su presencia en la cita literaria. La muerte de Awoonor coincidió con el aniversario del nacimiento de Kwame Nkrumah, líder de la independencia de Ghana.

A Kofi Awoonor le debemos un compromiso político riguroso con el panafricanismo en el que militó y que ayudó a construir con Nkrumah, poemas que conservan la delicada plasticidad y la fuerza de la oralidad del ewe (la lengua que habla el pueblo anlo en el sur de Ghana) y novelas muy personales en las que se denuncia la traición de las élites africanas a los ideales de las independencias. Ghana hereda a su muerte un corpus de textos políticos e históricos, un trabajo brillante como diplomático, su entregada docencia universitaria y la puesta en marcha de su teatro nacional, por nombrar solo unas pocas cosas.

George Kofi Nyidevu Awoonor-Williams nació el 13 de marzo de 1935 en Wheta, ciudad radicada en lo que en su día fue Costa de Oro y hoy es Ghana. De ascendientes togoleses y sierraleoneses, se formó en la Universidad de Ghana, donde empezó a escribir y publicar sus versos en los sesenta. Tras la graduación, trabajó como investigador del Instituto de Estudios Africanos, dirigió la Ghana Film Corporation, fundó el Teatro de Ghana y participó en la revista literaria Okyeame y en la panafricana Transition. A raíz del golpe de Estado que derrocó a Nkrumah en 1966, Awoonor se exilió en Gran Bretaña, donde estudió literatura en la Universidad de Londres y escribió guiones para la BBC. Posteriormente amplió estudios en la Universidad de Stony Brook, en Nueva York, y allí impartió clases de literatura africana.

Regresó a Ghana en 1975 para dirigir el departamento de Inglés de la Universidad de Cape Coast. Pasó un año en la cárcel, sin juicio, acusado de traición por la junta militar del momento. Durante la década siguiente a su liberación, coincidiendo además con la subida al poder de Jerry Rawlings, se volcó en la política. Ejerció de embajador de su país en Cuba, Brasil y Naciones Unidas, en este último caso como parte del comité antiapartheid durante la transición democrática sudafricana.

Awoonor repartió sus versos en cuatro poemarios, coincidiendo con sus años universitarios, su exilio en Estados Unidos y su encarcelamiento. En sus primeros poemas destaca su amor por el ewe, la lengua del poeta Hesino Akpalu, cuyo aliento recoge Awoonor en su obra.

La evolución de su poesía pasa por la hibridación de la tradición oral ewe e influencias occidentales como Neruda y Dante y la crítica política más acerada, tamizada por las experiencias del destierro y la prisión. Sus dos novelas (This earth, my brother, de 1971, y Comes the voyager at last, de 1992) hablan de la realidad contemporánea de Ghana, centrándose en la desilusión de los ideales del panafricanismo y las independencias. Son obras tintadas de una lírica inimitable e irreverente sátira. Awoonor también investigó y escribió sobre las tradiciones literarias africanas y la historia política de Ghana.

La periodista ghanesa Elizabeth Ohene le ha definido mejor que nadie, probablemente, al explicar que “tenía los pies firmemente plantados en las tradiciones de nuestros ancestros, pero se sentía cómodo con la modernidad”. Su retrato de Awoonor es el de un auténtico renacentista, urbano y sofisticado, que destaca como erudito y como político pero también hace sus pinitos como actor y sabe convertirse en el alma de una fiesta.

Awoonor había regresado a la docencia en su país, en la Universidad de Legon, ocupación que compaginaba durante los últimos años con la de consejero del Gobierno de Ghana. El presidente ghanés, John Dramani Mahama, declaró al conocer la muerte del poeta que su pueblo está conmocionado por la pérdida. Kofi Awoonor deja seis hijos.