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La nueva ecología de lo tecnológico

Protagonistas de la cultura digital critican la sociedad de la conexión perpetua

Fotograma de la película 'Connected', de Tiffany Shlain. Ampliar foto
Fotograma de la película 'Connected', de Tiffany Shlain.

“He visto las mentes mejores de mi generación distraídas, tecleando, maileando, tuiteando, arrastrándose de madrugada entre enlaces de Google, en busca de un chute de información…”. La hipnótica voz de Peter Coyote declama Yelp, una reinterpretación actualizada del mítico poema de Allen Ginsberg, Howl, en un vídeo de Tiffany Shlain y Ken Golberg. Ella es la fundadora de los Webby Award, los Oscar de la red y él, el autor de pioneros y emblemáticos proyectos de arte interactivo, como Telegarden de 1994, un jardín colaborativo en el que todos podían sembrar y cuidar sus plantas mediante un brazo robótico, a través de Internet.

Resulta revelador que dos personajes clave para el desarrollo de la cultura digital, también sean pioneros de una nueva ecología de lo tecnológico. “Desde 2010, cada viernes al atardecer desenchufamos todos nuestros aparatos durante 24 horas. Los beneficios del nuestro particular Sabbath tecnológico han sido tales, que decidimos difundir la iniciativa a través del Sabbah Manifesto y The Day of Unplugging”, explica Shlain, directora de Connected, multipremiada película que ilustra lo que significa estar conectado en el siglo XXI, a través de una insólita combinación de animación, vídeos caseros y material de archivo.

El Día Desenchufado, que se celebró por primera vez el pasado 7 de marzo, es solo la punta de un iceberg formado por artistas, intelectuales y creativos, considerados gurús de Internet, que ponen en discusión la sociedad de la conexión permanente. Es el caso del artista griego, afincado entre Roma y Los Angeles, Miltos Manetas, que en 2009 desembarcó en Venecia con los piratas de The Pirate Bay, por aquel entonces una de las principales web para el intercambio gratuito de archivos, y abrió el primer Internet Pavillon de la Bienal. Sin embargo este año Manetas ha dedicado el tercer Pabellón de Internet a The Unconnected, “el 30% de los europeos”, según el artista, que tras años de net.art ha vuelto a la pintura, si bien de temáticas vinculadas a Internet.

Plasma con especial acierto las contradicciones de la sociedad 2.0 también el artista alemán Aram Bartholl, que se dio a conocer con las Dead drops, memorias callejeras en llaves USB empotradas en los muros de medio mundo, disponibles para intercambiar archivos a ciega. Offline Art: new2, su última irónica y paradójica iniciativa, consistió en una muestra, cuyas obras se exponían de forma individual en routers, totalmente desvinculados de Internet, anclados a las paredes la Xpo Gallery de París. Los visitantes podían ver las obras sólo desde el espacio expositivo y a través de sus dispositivos móviles. Así, a través del cristal, se podía ver la curiosa estampa de un grupo de gente ensimismada deambulando por un espacio vacío, mirando fijamente la pantalla de sus móviles.