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Don Quijote de África

Teatro Mirage organiza en el corral de comedias de Alcalá de Henares la función ‘Quijotadas’, en la que inmigrantes subsaharianos se convierten en el personaje de Cervantes

La función 'Quijotadas', en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares
La función 'Quijotadas', en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares

“En un lugar de África de cuyo nombre me acuerdo cada día...” Si no con esas palabras, sí con ese espíritu se representará la función Quijotadas, un espectáculo gratuito que tendrá lugar en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares entre el 11 y el 14 de octubre. Organizado por Mirage Teatro en colaboración con el coliseo alcalaíno, la función surge de un taller en el que inmigrantes subsaharianos, muchos de ellos residentes en la localidad madrileña, hacen un repaso de sus propias experiencias personales disfrazados, en el sentido metafórico de la palabra, del universal personaje literario. La representación coincide además con la celebración de la Semana Cervantina en la ciudad cuna del autor, que acoge otras actividades escénicas y culturales vestida de gran mercado barroco.

En tres semanas, los Quijotes de África han aprendido sobre la figura del hidalgo caballero, de la que muchos ni siquiera habían oído hablar, y sobre su significado para la cultura occidental. Una presentación oral de pasajes del famoso libro les ha servido para asimilar los textos y hacerlos suyos para posteriormente poder ellos mismos representar su versión oralmente ante los espectadores. Una visita a la casa natal del autor les ha adentrado además en su biografía de una manera más personal, más tangible. “Ellos eligen con qué se identifican y con qué se ven reflejados”, apunta Carlos Aladro, director artístico del Corral de Comedias de Alcalá.

La función 'Quijotadas', en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares
La función 'Quijotadas', en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares

Cervantes y su obra magna han sido un puntal de la propuesta, que se apoya del otro lado en la propia experiencia del teatro. De la mano de Mirage, han practicado ejercicios de presencia escénica, de proyección de voz, actividades corales, de ritmo… “La pregunta con la que arrancó el taller es la de la idea preconcebida que tenían de Europa antes de venir aquí”, explica Juan Ayala, director artístico de Mirage, que junto a Miguel Oyarzun, Daniel Gallardo, Miguel Pérez-Muñoz e Isla Aguilar se ha encargado de la dirección y la dramaturgia de este espectáculo a caballo entre la lacerante realidad y la penetrante ficción.

Del maná económico y social que muchos esperaban y anhelaban hasta el punto de atravesar montañas, mares y desiertos para alcanzarlo, la realidad, como inevitablemente siempre ocurre, se impuso en sus vidas. “Varias escenas juegan sobre esa idea de que pensaban que aquí el dinero nace de los árboles”, adelanta Ayala. Reflejados en la figura de El Quijote, contar su historia a través de la de este les ayuda a digerir y asimilar las desventuras y las tragedias. “También aprenden el idioma y la cultura españolas, y entienden mejor su propia experiencia en contacto con otras personas”, dice Aladro.

El dolor no es pequeño: el miedo, las penosas travesías lejos del hogar y la muerte escriben el relato, al menos una parte de él, de los catorce inmigrantes que se subirán a un escenario casi desnudo, en el que lo que prima, por encima de artificios o trampantojos es la imaginación. A algunos de estos actores noveles les ha picado el gusanillo de la escena, y en el tiempo que no han pasado en este taller, se han involucrado en otros grupos, como el Teatro Foro de la Corsetería, el espacio en el madrileño y multicultural barrio de Lavapiés de Nuevo Teatro Fronterizo, un proyecto del dramaturgo José Sanchís Sinisterra con el que también han colaborado.

Hace tres años nació la primera propuesta de Mirage para usar los talleres teatrales como herramienta de intervención social: en 2010, organizaron en Barcelona una versión de El Lazarillo de Tormes con 12 menores emigrantes; en 2011, montaron en la capital Madrid tierra prometida, que dio lugar a una compañía con un grupo estable de doce actores; y a caballo entre 2011 y 2012, plantaron la semilla que ha germinado en este espectáculo sobre Don Quijote de la Mancha a través de varias sesiones que desembocaron en un espectáculo de media hora que se vio en el Teatro Español. Algunos de los participantes de estas experiencias han estado, además, involucrados en el proyecto Quijotadas. “Los talleres suelen estar asociados al proyecto que nosotros estamos montando como compañía”, concluye Ayala, “lo que también nos aporta a nosotros una mirada fresca, y cogemos inspiración”.