Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ANÁLISIS

El regreso de la guerra fría

'Homeland' triunfa en los Emmy con una receta que enfrenta lo mejor del cine de espías al thriller más intimista

El regreso de la guerra fría

Mejor serie, mejor actriz y mejor actor. Los Emmy de este año han coronado a Homeland como la nueva reina catódica de 2012 y lo que era un rumor a voces es ahora una realidad del tamaño de un templo para esta adaptación de la serie israelí Hatufim. Homeland, adaptada a los parámetros estadounidenses por Howard Gordon y Alex Gansa, olía ya a premio desde su espectacular reparto, encabezado por Damien Lewis (el inolvidable capitán Winters de Hermanos de sangre), una impresionante Claire Danes y el gran Mandy Patinkin, un actor que –extrañamente- ni siquiera fue nominado a los premios. Por si estos tres no fueran suficientes la serie ha demostrado que Morena Baccarin (la pérfida Diana de la nueva versión de V) es una actriz de máximos, sensible e intensa a partes iguales. Básicamente este show (emitido en España por la cadena Fox) cuenta la historia de una operativa de la CIA (Danes) convencida de que el marine rescatado (Lewis) después de años de cautividad con los talibanes es en realidad una célula durmiente. Dicho de otra manera: al soldado podrían haberle convertido en una (severa) amenaza para su propio país y confirmar esta información se transforma para el personaje de Danes en algo más que una obsesión.

De hondo corte psicólogico y con tremendas dosis de digresión, Homeland no es solo la sublimación del carácter paranoico de las sociedades de Occidente (y especialmente la estadounidense) después del 11-S sino un profundo estudio sobre los recovecos del alma humana, el sexo, la muerte, la traición o la culpa. El calado dramático de los personajes que pululan por Homeland y su –incisiva- vocación de thriller otorgan a la serie una entidad indiscutible, que más allá de momentos puntuales de indefinición (algunos de esos cliffhangers marca de la casa parecen cogido por los pelos) yergue la cabeza como uno de los mejores shows del último lustro: potente, veraz y versátil. Todo en la serie huele a remordimiento, a ilusión, a mentira, y por ello sus méritos, muchos y variados, son aún más relevantes. Pocas veces habíamos visto una serie tan oscura aportar luz a tantas cosas sin perder músculo y sin renunciar a su verdadera naturaleza. De momento le ha torcido el brazo a un coloso como Mad Men, veremos si es capaz de repetir el año que viene. Desde luego se la espera.

Fox estrena la segunda temporada de Homeland el 7 de octubre a las 22 horas en VOS, y el 18 de octubre, en versión doblada, a las 21.30 horas. Dial 21 de Canal Plus.