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CRÓNICA

Cuestión de actitud

El SOS Murcia cierra su primera jornada con unos Pulp pletóricos como plato fuerte

El cantante del grupo británico Pulp, Jarvis Cocker, en su actuación anoche en el Festival Estrella Levante SOS 4.8, en Murcia. Ampliar foto
El cantante del grupo británico Pulp, Jarvis Cocker, en su actuación anoche en el Festival Estrella Levante SOS 4.8, en Murcia. EFE

Es todo una cuestión actitud. Si un grupo funciona o no en directo, y más en un festival, la sublimación de los conciertos como catarsis colectiva depende más de su capacidad para convertir su presencia en vivo en un espectáculo que de su calidad intrínseca. Es una obviedad, pero el rock y el pop tienen una asombrosa querencia por cumplir los tópicos. Pongamos el caso, anoche, de la primera jornada del festival SOS Murcia.

Las bandas que funcionaron fueron aquellas que traían una propuesta específica para el festival. Por ejemplo, Magnetic Fields no la tiene. El grupo liderado por el neoyorquino Stephin Merritt entró en una peligrosa barrena de autocomplacencia. Se limitó a desgranar canción tras canción de su repertorio de forma rutinaria sin ahondar más allá de la superficie de sus prodigiosas composiciones, y aburrió. The Kills, sin embargo, tienen demasiada actitud festivalera. Alison Mosshart y James Hince plantearon su concierto como un espectáculo visual, en el que cuatro tipos uniformados de riguroso negro aporreaban tambores en una especie de teatrillo sin transcendencia ninguna, mientras el señor marido de Kate Moss demostraba con que soltura toca la guitarra y la señorita Mosshart lo gran animal escénico que es. Friendly Fires estuvieron a punto de lograrlo. Lo tienen casi todo. Veinteañeros apuestos que usan los sintetizadores como colchón para un pop bailable, sostenido en una batería y un percusionista, vientos, y un vocalista que es un auténtico ídolo de jovencitas. Lo dicho, casi. Les sobra actitud, pero les falta repertorio. Y su pop bailable, pastiche reconocible de todas las tendencias de los últimos 20 años, resulta tan divertido al principio como tedioso pasada la primera media hora.

Menos mal que llegaron Pulp, a los que les sobra de todo. Las estrellas de Shefield resucitaron en 2011, tras un decenio en el dique seco, en el Primavera Sound de Barcelona y han pasado once meses hasta que han vuelto a España, en su única actuación de este año en la Península, según anunciaba el SOS Murcia. Estaba a rebosar el recinto, la mayor parte de las 31.000 almas asistieron a esa ceremonia festiva y elegante, con un Jarvis Cocker desatado. Un frontman que hace olvidar que hay otros seis músicos, bastante peor conservados físicamente que él, pero tremendamente brillantes, sobre el escenario. Cocker es un monstruo, un showman de los que se dan solo un puñado de veces en cada generación. Se gusta, habla en español, salta entre el público, bromea, se luce y se pavonea sin parar. El repertorio combina hits, (empieza con Do you remenber the first time y termina con, cómo no, Common people), con sutilezas de todos sus álbumes. Suben, bajan, hacen que la audiencia salte, que cante, que aplauda… durante hora y media fueron los reyes, que por algo ha habido miles de personas que se han desplazado cientos de kilómetros a verles. Tras ellos, Beth Ditto y sus Gossip fueron los encargados de cerrar el escenario grande. Enojosa tarea que resolvieron sin dejar más huella que una versión a pelo del I will always love you de Whitney Houston.

Hubo más cosas, muchas más. Ya no es noticia que Nacho Vegas haga un concierto sólido, ni que Kiko Veneno sea un grande. Pero desafortunadamente no se puede estar en dos sitios a la vez, como podrán asegurar las 31.000 personas, según la organización, 3.000 menos que en la edición de 2011, que se juntaron en el recinto ferial La Fica, para la quinta edición de un certamen que, milagrosamente, parece haber sobrevivido con entereza a la crisis y los recortes, y que hoy celebrará su segunda, y última, jornada con Love of Lesbian, que vienen con disco fresco bajo el brazo, como gran atractivo comercial.