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XIII Festival de Flamenco Caja Madrid

Jerez pone el cierre en el Canal

Paco Cepero y José Mercé, que recibió el Premio Alcalá a su trayectoria, fueron los protagonistas en los Teatros del Canal

La sala principal de los recién estrenados Teatros del Canal se abrió anoche al flamenco de dos jerezanos de bandera: el guitarrista Paco Cepero y el cantaor José Mercé. Era la última noche del XIII Festival de Flamenco Caja Madrid y se hacía entrega del Galardón Flamenco Calle de Alcalá, otorgado por un jurado de aficionados al flamenco más que cabales (los escritores Félix Grande y Manuel Caballero Bonald, el crítico de flamenco de EL PAÍS Ángel Álvarez Caballero y el periodista y flamencólogo José María Velázquez-Gaztelu). El galardón este año ha sido para José Mercé, por una trayectoria muy vinculada a la ciudad, Madrid, en la que comenzó y se hizo un nombre. En la presentación del premio, Félix Grande definió a Mercé como un cantaor grande por su "sinceridad, emoción y alegría beligerante", a lo que el cantaor, tras recoger su premio, respondió que era "un honor y un orgullo" recoger el premio.

Paco Cepero, que recogió el mismo galardón en 2004, fue el encargado de abrir el recital. Lo hizo para repasar algunos de los mejores momentos de su carrera, acompañado por las guitarras de José Ignacio Franco y Miguel Salado, el violín de Sophía Cuarenghi y la percusión de Pedro Navarro. 50 años de leyenda es el nombre que el guitarrista quiso dar al recital, precisamente. Cepero quiso disfrutar del concierto. Lo dejó bien claro al inicio: "Hemos venido a pasar un rato agradable y hacérselo pasar a ustedes. Si me equivoco, ustedes me perdonan". Aunque hubo varios momentos en los que los acompañantes se fueron de ritmo, no hubo nada que perdonar. Cepero disfrutó su concierto con su toque de punteados exquisitos y donde el bordón siempre tiene el protagonismo ("yo no sé tocar de otra manera", confesó), repasando sus melodías más conseguidas, por tangos, tanguillos, verdiales o bulerías.

Dijo estar nervioso: "A mí me han dicho que para los nervios es bueno hablar y yo no he hablado más que hoy en todos los días de mi vida". Pero no se sintió en su toque, preciso y cargado de sentimiento. Y llegó a sentirse a gusto tocando, disfrutando y haciendo disfrutar. Cerró con una rumba, su Agua marina, melodía más popular de Cepero de su disco De pura cepa.

Mercé, clásico y del tirón

Cepero dio paso a un José Mercé que arrancó directo al corazón del asunto, con un cante por tonás doliente, con la voz quebrada, sin dejarse nada dentro. El cantaor más popular entre el gran público no quiso anoche, sin embargo, recurrir a los cantes que más conocido le han hecho. Hizo un repertorio clásico y del tirón. Por malagueñas, soleá y seguiriya, acompañado por su guitarrista habitual, Moraíto Chico, que anoche volvió a demostrar que es uno de los mejores guitarristas de acompañamiento de la actualidad, siguiendo el cante de Mercé, sentido, intimista, sin mucho alarde pero con mucho sentimiento. Hubo problemas con el sonido, pero eso no afectó en lo más mínimo a la interpretación de Mercé.

Tras los cantes más serios, Mercé se lució por alegrías y bulerías, el único momento en el que le acompañaron sus tres palmeros. Las hizo sentado y de pie, con pataíta incluida y ovación del público, que le obligó a salir de nuevo al escenario y cerrar la noche por fandangos.