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MODA

Konrad Muhr cambia el negro por el color y convence en la pasarela Gaudí

La colección que Konrad Muhr ha presentado hoy en el segundo día de la Pasarela Gaudí, en la que ha cambiado el negro por vivos colores, ha demostrado que Toni Morral, alma de la marca, puede competir con creadores más venerados y veteranos de este certamen de moda y que no necesita personajes mediáticos para triunfar.

De estilo agresivo, las propuestas de Murh para hombre y mujer se han caracterizado por líneas rectas y ajustadas al cuerpo, cinturas caídas, especialmente en los pantalones, y por el uso de tejidos luminosos y vaporosos en contraste con nuevos materiales, como el látex estampado de las camisetas.

Magníficas son también las camisas sin mangas y con bordados para hombre y las blusas de mujer, con combinaciones de seda. En toda la colección, incluidas las prendas que ha vestido el televisivo Pocholo, han primado los tonos cálidos y divertidas combinaciones de color.

Armand Basi, sin sorpresas

Armand Basi, en una colección muy comercial y con pocas sorpresas, propone integrar el espíritu de vanguardia en el concepto de modernidad y destacar el potencial creativo de Barcelona de los años 30 y el modernismo, época a la que dedica su colección, pero que tiene escasa presencia en la ropa, a excepción de algunos estampados. En mujer prima lo funcional con algún toque masculino, con profusión de grises y negros, y pantalones Capri; y en hombre, las cremalleras en camisería y en chaquetas.

Las propuestas de Lluis Juste de Nin, diseñador de esta firma, han sido las que han tenido mayor poder de convocatoria al sentar en primera fila a representantes destacados de todas las fuerzas políticas, como el conseller Francesc Homs, a Josep Lluís Carod Rovira, secretario general de ERC, además de alguna cara famosa como la del nadador David Meca.

Para presentar su colección Café o Te, en la que todo se reduce a la mínima expresión, Hannibal Laguna abrió los desfiles de hoy sentando a los invitados y a los periodistas al borde de diez camas colocadas encima de la pasarela, sobre las que había bandejas con desayuno de estética oriental.

Faldas cortísimas, trapeadas, con o sin tablas, casi cinturones, espaldas al descubierto y tops mínimos para cubrir lo imprescindible es lo más característico de su colección, algo desigual y un poco reiterativa, pero la mejor de las últimas que ha presentado, y en la que ha trabajado solo con piel y texturas muy livianas, con profusión de fragmentos de cristal y ornamentos dorados.

Los únicos trajes de baño del día han sido de Guillermina Baeza, que ha hecho una discreta reinterpretación de los años 80 y que ha presentado escotes y espaldas muy pronunciadas y piezas mínimas, y que ha abusado de los terciopelos, los dorados y platas.

Esteve Sita Mur, que ha mostrado una mujer frágil pero femenina, ha utilizado para sus colección lino muy fino y algodón de varios cabos, para ajustar las líneas al cuerpo y dibujar grandes escotes. También como casi todos ha elegido colores turquesa, verde, naranja y pistacho.

La diseñadora Lydia Delgado, que ha preparado una colección para vestir a las mujeres con elegancia a cualquier hora del día, y los sevillanos Victorio & Lucchino, que prometen una explosión de color, cierran esta segunda jornada de la Pasarela Gaudí en la que también han destacado los zapatos que han escogido los diseñadores para los desfiles, y que tienen el encanto de lo retro en el color y los tacones altos.