Más contaminación, más residuos y más tráfico: el impacto ambiental del Black Friday

Greenpeace estima que las emisiones se multiplican por seis en esta jornada. Un estudio muestra que EE UU emitió 15 millones de toneladas de CO2 solo por las devoluciones

Greenpeace coloca una gran caja gigante en la Gran Vía de Madrid contra el "consumismo desaforado" del Black Friday.
Greenpeace coloca una gran caja gigante en la Gran Vía de Madrid contra el "consumismo desaforado" del Black Friday.Servicio Ilustrado (Automático) / Europa Press

“El Black Friday consume el planeta”, se leía en una caja gigante instalada por Greenpeace en la Gran Vía de Madrid este viernes. “El año pasado, solo en esta jornada se generaron el 1,7% de las emisiones anuales de CO2 de la capital, seis veces más que un día normal, por el transporte, el embalaje y la producción de los productos”, explica Alba García, responsable de ciudades de la organización. El Ministerio de Transición Ecológica no cuenta con datos para corroborar la investigación de la ONG, pero un estudio alerta de que el comercio electrónico está incrementando las devoluciones —y la contaminación—, generando un mayor impacto ambiental y congestionando las zonas en las que opera. Esta insostenibilidad también se traslada al tejido urbano: los pequeños comerciantes critican que los descuentos agresivos benefician sobre todo a las grandes empresas y no generan impacto en las tiendas.

“El comercio electrónico es insostenible tal y como se hace hoy, lleva a comprar cosas que no necesitamos. El tradicional no tenía ese impacto sobre la decisión de compra. Estamos consumiendo 1,3 planetas al año”, señala May López, profesora del EAE Business School e integrante del comité técnico sobre comercio electrónico creado específicamente por el Congreso Nacional de Medio Ambiente (Conama) para estudiar este nuevo fenómeno. Los nuevos hábitos de consumo llevan a que la gente compre cosas sabiendo que las va a devolver. “El porcentaje de devolución en las tiendas era de un 6%, pero en e-commerce se devuelve un 20% de los productos, que llega al 30% en textil”. Con cada devolución aumenta el impacto ambiental. En EE UU ya han medido que en un año se emitieron 15 millones de toneladas de CO2 solo por las devoluciones, “igual que tres millones de coches rodando durante todo un año”. En China en 2018 solo en los servicios de mensajería urgente generaron 13 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono.

El coste medioambiental de comprar por Internet. OLIVIA LÓPEZ BUENO

Estas compras llevan asociado otro hábito insostenible: “Cuando compro algo quiero ya, incluso en una hora. Esa entrega es ineficiente. Es imposible optimizar un vehículo que tiene que cargar una mercancía y entregarla en una hora a una sola persona”, dice López, que también es directora de Desarrollo en Empresas por la Movilidad Sostenible. Un tercer problema es que hay más basura porque hay más empaquetado —incluso doble— y menos garantía de que los desechos lleguen al sistema de gestión de residuos.

Greenpeace calcula que en 2018 las ventas en el Black Friday aumentaron un 220% con respecto a cualquier otro día en España, mientras el Ministerio de Industria no dispone de datos por días. El gigante tecnológico Amazon tampoco quiere revelar sus cifras, pero un portavoz explica que la semana de Black Friday y Cyber Monday de 2019 se convirtió en la semana de mayores ventas de la historia de la compañía, con cientos de millones de productos vendidos en todo el mundo. Correos prevé distribuir 48 millones de paquetes durante los meses de noviembre y diciembre —que incluye las fechas de noviembre y la Navidad—, con un incremento del 40% respecto a la actividad de distribución habitual el resto del año, mientras que SEUR movió 1,5 millones de paquetes en esta semana y prevé doblarlo este año.

Pero ese maná económico no llega a las tiendas de barrio. “Si fuese una campaña que se limitase a una semana podría ser positiva para dar visibilidad al pequeño comercio y dinamizar las ventas, pero muchas grandes cadenas arrancaron el 11 de noviembre y lo han alargado todo el mes, y luego vendrá la Navidad. Es una maratón de descuentos constantes que perjudica al pequeño comercio porque no puede competir en márgenes con los grandes”, explica una portavoz de la Confederación Española de Comercio, que aglutina a 450.000 comerciantes y calcula que el 40% del comercio de proximidad se ha sumado al Black Friday. “Les pedimos a quienes lo hagan que no tiren los precios. No podemos competir con dos meses de descuentos y menos con el año que llevamos”. La portavoz señala que la campaña no les supone mucha diferencia de ventas.

Esta cuestión, unida a que Amazon tributa muy poco en España, llevó a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a pedir hace unos días “a los vecinos y vecinas que no compren en absoluto a Amazon ni a grandes plataformas que no tributan localmente ni aportan gran riqueza y lo hagan en el comercio del barrio y la ciudad”. De hecho, la ministra de Cultura francesa, Roselyne Bachelot, también realizó la misma petición este mes. “En la Unión Europea tenemos objetivos ambiciosos en cambio climático, pero al mismo tiempo tenemos esta incongruencia con los hábitos de consumo. Hay que mirar al comercio local, que genera empleos de calidad, impacto positivo y paga impuestos en España”, resume May López.

Para conocer las noticias más importantes de Clima y Medio Ambiente de EL PAÍS apúntese aquí a nuestra newsletter semanal.

Siga la sección de Clima y Medio Ambiente en Twitter y Facebook

Más información

Lo más visto en...

Top 50