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Junts per Catalunya reprocha la política de pactos municipales de Esquerra

Los republicanos defienden sus acuerdos con el PSC por la “autonomía municipal”

La portavoz de ERC, Marta Vilalta.
La portavoz de ERC, Marta Vilalta. Europa Press

El independentismo catalán exhibe otro nuevo desencuentro interno, esta vez a cuenta de los pactos en los Ayuntamientos. El portavoz de Junts per Catalunya, Albert Batet, ha reprochado este lunes a los republicanos su política de pactos y ha lamentado que no hubiera listas unitarias de las fuerzas secesionistas. El neoconvergente ha recordado, de una manera velada, que la falta de apoyo de ERC ha hecho que su formación perdiera varias alcaldías pese a ser la fuerza más votadas. Los republicanos, por su parte, no han querido polemizar con Junts per Catalunya y han defendido acuerdos con los socialistas por “la autonomía local” de los grupos, pese a que en campaña insistieron en muchas ocasiones que no se acercarían al PSC.

El parto de los pactos municipales que sellaron los gobiernos municipales del pasado sábado no ha sido fácil. Pese a que existían comisiones negociadoras entre Esquerra y Junts per Catalunya para intentar privilegiar acuerdos que emularan la conformación del Govern, la fotografía final no fue la esperada. De ambos lados hay ejemplos en los que se marginan mutuamente. En Sant Cugat del Vallès o Figueres, por ejemplo, ERC prefirió acercarse al PSC para dejar fuera de la alcaldía a los neoconvergentes. En Vilafranca, Junts per Catalunya hizo lo propio y optó por repetir la alianza con los socialistas.

Batet ha defendido los resultados obtenidos por Junts per Catalunya: “Hemos ganado en más municipios que alcaldías hemos tenido y hemos primado tener alcaldes independentistas antes que cualquier otra opción, por eso hemos facilitado las alcaldías de municipios como Tarragona o Lleida (gobernados por ERC). Pero hay 28 municipios en los que hemos ganado las elecciones y no hemos llegado a la alcaldía por pactos de otras formaciones. En cambio, solo en siete municipios donde no ganó Junts per Catalunya ha habido pactos para que gobernemos”, ha denunciado Batet.

“Pasado el ciclo electoral queremos poner de manifiesto que Junts per Catalunya es una formación que trabaja por la unidad del independentismo. Hubiéramos concurrido en candidaturas unitarias. Creo que debemos hacer todos autocrítica porque los independentistas no hemos sido capaces de conseguir alcaldías como la de Barcelona. En esta nueva etapa política invitamos a todas las formaciones a pensar si la unidad del 1 de octubre no hubiera sido una estrategia para conseguir más influencia”, ha declarado el neoconvergente.

Desde Esquerra no han querido responder a esas críticas y han asegurado que, con todo, el independentismo ha ganado más alcaldías que en 2015. Para la portavoz Marta Vilalta la estrategia de ampliar la base del independentismo ha funcionado. “Las relaciones con nuestros socios del Govern no han quedado tocadas”, ha especificado Vilalta ante las insistentes preguntas de los periodistas sobre la política de pactos de los republicanos.

Vilalta ha querido justificar los acuerdos claves con el PSC asegurando que se “ha tenido en cuenta las dinámicas locales”. “No ha habido ninguna renuncia”, ha asegurado la portavoz, que ha querido poner el acento en que sus pactos con otras fuerzas han permitido “regeneración democrática y alternancia necesaria”, una referencia que podría encajar en el caso de Sant Cugat, donde los neoconvergentes habían gobernado en los últimos 32 años.

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