Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“La ultraderecha española es ‘kitsch’ y cursi”

Nerea Pérez de las Heras creó el monólogo 'Feminismo para torpes', una pieza teatral que se ha ramificado en forma de una serie de vídeos y un libro

Nerea Perez de las Heras en el Dragón de La Elipa, barrio donde reside.
Nerea Perez de las Heras en el Dragón de La Elipa, barrio donde reside.

Nerea Pérez de las Heras (Madrid, 1982) es feminista “de muchos tiempos”, pero desde hace dos años se ha convertido en un referente. Historiadora del arte y periodista, De las Heras ideó en 2016 un monólogo —una mezcla de charla TED, performance y festival del humor— con el que enfrentarse al machismo y al patriarcado desde las risas. “El humor entra por la puerta de atrás de las conciencias. Puede parecer inofensivo, pero no lo es: quien hace el chiste tiene el poder. Reírse y hacer reír es más delicado de lo que parece”. Después de tres años de funciones de Feminismo para torpes, la pieza mutó: primero en formato vídeo y después como libro.

¿Tiene más seguidoras o seguidores?

Pues casi, casi al 50%. A nosotras nos han robado nuestra historia y nuestros referentes: nos hablan de que la Revolución Francesa significó la construcción del individuo moderno, pero se olvidaron de la individua. Y a vosotros os han impuesto una masculinidad que en ocasiones es muy tóxica por eso muchos tíos vienen y disfrutan riéndose de sí mismos. El feminismo nos hace ver el mundo con otros ojos y eso es muy estimulante.

Y con la carcajada es más fácil cambiar mentalidades...

Me he dado cuenta de que las risas varían en función de la generación. Las mujeres de más de 50 se ríen de los temas tradicionales; las de 30, cuando hablo de política; y las jovencitas, con los temas de género. El feminismo tiene oleadas —ya vamos por la cuarta, no os despistéis—, pero el machismo también. En una época nos mandaba quedarnos en casa; en otra, a cuidar de los hijos; y en otra, objetizarnos sexualmente. Las preocupaciones de cada generación han ido cambiando. Detrás de cada chiste hay una denuncia a la estructura patriarcal. Pasa algo parecido con las consignas

¿Se lo puede explicar a este hombre ignorante?

Claro. “Yo sí te creo” es una respuesta al machismo estructural. “Hermana, aquí está tu manada” nos define como una piña y dice que no somos unas cabronas entre nosotras. Y el “Manolo hazte la cena solo” evidencia que las mujeres seguimos haciendo el doble de tareas domésticas y de cuidados que los hombres

¿Estamos viviendo un estallido feminista?

El movimiento feminista en España siempre ha sido fuerte —las feministas se reunieron 15 días después de la muerte de Franco—, pero creo que el tren del feminismo tomó conciencia cuando Gallardón [ministro de Justicia en el Gobierno de Rajoy] quiso tocar la Ley del Aborto como si fuese cualquier cosa. Al final tuvo que dimitir: cuando sacamos músculo, nos llevamos por delante a un ministro de Justicia. El feminismo es necesario.

¿Cómo se ha consolidado el movimiento actual?

El tema está en las calles. No ha venido desde arriba ni desde las instituciones sino desde la ciudadanía. Los partidos lo han abrazado porque no les quedaba más remedio.

Algunos tienen una cruzada con lo que denominan “ideología de género”...

Nos la quieren colar. Quieren prevertir la palabra feminismo: para ellos es un conjunto vacío que pueden llenar de lo que quieran. Consideran que puede haber un feminismo liberal o ultracapitalista… Y no es así.

¿Por qué?

El feminismo es un movimiento político con una base consolidada, con una historia larga y muy bien documentada. El feminismo defiende los derechos humanos. No puede apoyar a un sistema que es una trituradora de personas y de derechos. Para no decir tonterías con respecto a este tema lo que hay que hacer es leer más.

¿Está recomendado su libro?

Por supuesto. Pero también, a Simone de Beauvoir o a Susan Faludi, que en 1991 publicó Reacción. La guerra no declarada contra la mujer moderna [editada por Anagrama] que justamente habla de la reacción machista a la emancipación de la mujer.

Si en los noventa hubo una, ¿hay otra ahora?

Sí, el movimiento feminista ha sacado del sofá a una derecha latente y machista, que a su vez ha movilizado un voto de izquierdas que ha cambiado muchas cosas. Fíjate: las feministas hemos hecho todo eso... ¡y sin depilar! (risas)

¿Cuántas veces al día la describen como feminazi?

¡Uy! Los machistas lo hacen todo el rato. Pero es otra falacia: el feminismo nunca puede ser nazi. Además, la estructura patriarcal es tan evidente y aplastante que nadie se atreve a cuestionarla, ni siquiera los partidos que llevan el machismo en su ADN.

¿Ponga un ejemplo?

Ha habido dirigentes del PP y de Vox se han descrito como los mayores defensores de las mujeres. Y luego está Ciudadanos que nos quiere engañar: dicen que son feministas, pero luego defienden la mercantilización de la mujer, además de negocian con quienes nos quieren quitar derechos.

¿Existe la posibilidad de una involución en los derechos de las mujeres?

Nos ha pasado muchas veces. Los derechos de las mujeres pueden retroceder. Pero no me preocupa demasiado: el discurso kitsch y cursi de la ultraderecha está construido por hombres que se miden el pene mientras les rodea un desastre social y medioambiental. El feminismo supone una alternativa al sistema completo —dinamita el statu quo—; creo que junto al ecologismo nos ofrece una alternativa real a un sistema dañino.

Un monólogo que evolucionó en libro

Nerea Pérez de las Heras actúa el 12 de junio en Teatro del Barrio con su Feminismo para torpes. La obra, que regresa a la misma sala en septiembre con un montaje renovado, se convirtió en una serie de vídeos y en un libro homónimo (editado por Planeta) que ya va por su segunda edición. Pérez de las Heras estará firmando en la Feria del Libro el 7 y el 9 de junio.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información