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Una juez investiga los abusos sexuales a una menor en una comisaría de Mossos

La víctima fue encerrada en una celda con una adulta que le obligó a desnudarse. El protocolo prohíbe mezclar a menores y mayores

Comisaría de los Mossos d'Esquadra en L'Hospitalet Ampliar foto
Comisaría de los Mossos d'Esquadra en L'Hospitalet

Una juez de L'Hospitalet de Llobregat investiga los presuntos abusos sexuales sufridos por una menor de edad en la comisaría de los Mossos d'Esquadra de esa ciudad, la segunda más poblada de Cataluña. La acusada es otra mujer, mayor de edad, que fue encerrada en una misma celda de las instalaciones policiales pese a que los protocolos prohíben mezclar a mayores y menores.

Los hechos ocurrieron el domingo 11 de noviembre de 2018. Ese día, según explica un portavoz de la policía autonómica, había “saturación” de detenidos en la comisaría de L’Hospitalet. Los Mossos acumularon 23 detenidos en sus dependencias, que cuenta únicamente con nueve calabozos. La falta de plazas motivó la decisión de agruparlos por sexos, pero juntando a menores de 18 con mayores.

Los menores de edad deben ser encerrados en celdas independientes de los adultos, según el protocolo de actuación de la Secretaría de Estado de Seguridad. “Todo el mundo lo sabe”, admiten fuentes policiales. Aunque excepcionalmente, se han dado caso en los que se han juntado. La comisaría de L'Hospitalet, además, dispone de un protocolo que asegura que en la celda 1 pueden estar "mujeres y / o menores", según fuentes de la investigación.

En esa celda es donde presuntamente ocurrió la agresión. Los Mossos detuvieron a una menor de edad por robos y daños y la encerraron junto a otra mujer, mayor de edad. Poco después entró la presunta agresora, una tercera mujer de origen colombiano. Había sido detenida por lesiones y atentado contra agentes de la autoridad, según fuentes de la investigación. Los agentes que custodiaban el área de detenidos no escucharon gritos, pero observaron algo extraño en las cámaras de vigilancia.

Las imágenes muestran a la menor de pie con los pantalones hasta los tobillos. En un momento posterior, la joven se acaba quitando los pantalones y también una suerte de body que llevaba en la parte de arriba. Después, se sienta en un banco junto al baño y se tapa con la manta. Los mossos se acercaron a la celda. La agresora dijo que “no había pasado nada” y la menor permaneció en silencio. Los agentes decidieron trasladar a otra celda y, entonces sí, lograron que la víctima hablara: contó que la había obligado a desnudarse, se había abalanzado sobre ella y la había intentado besar.

El juzgado de instrucción número 3 de L'Hospitalet abrió diligencias. Fuentes de la Fiscalía aluden a la “actitud violenta” de la presunta agresora, aunque la causa no se sigue por agresión sexual sino por abusos, según una portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Fuentes del ministerio público agregan que podría derivarse una “responsabilidad civil por parte de la Generalitat” por tratarse de una menor. Todos los implicados han declarado ya ante la juez.

En paralelo a la actuación judicial, la División de Asuntos Internos (DAI) de los Mossos abrió un expediente disciplinario “contra quien tomó la decisión”, explican fuentes policiales. La policía ha tomado ya “medidas correctoras” para que no se repitan incidentes de esas características, sin especificar cuáles. Por ahora no se ha sancionado a ningún agente, según fuentes del caso.

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