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Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

Retos profesionales y apuestas personales

Un día del mes de octubre de 1980 recibí una llamada de Josep Cuní. Por aquel entonces yo trabajaba en Radio Reus de la Cadena SER y él en la emisora decana, Radio Barcelona. Me dijo: “Nos han dado un Ondas” y yo me quedé de piedra; no entendía que me felicitara puesto que era un simple corresponsal del programa que él dirigía. No era normal que en aquellos tiempos de divismos radiofónicos, alguien quisiera compartir un galardón con un modesto periodista de comarcas.

Josep Cuní tiene una personalidad más poliédrica que la de algunos de los profesionales del mundo audiovisual con los que he trabajado y cuyas biografías acostumbran a estar llenas de grandes éxitos de audiencia y de premios de todo tipo y que, a la que se descuidan, acaban convirtiéndose en simples celebrities mediáticas.

El “noi de Tiana” tiene un recorrido humano y profesional que escapa a cualquier hagiografía simplista. Hay algunos aspectos de la misma que merecen ser relatados más allá de los programas que ha dirigido y los medios en los que ha trabajado. El primer cambio importante de su trayectoria se produjo cuando en 1984 dejó Radio Barcelona y desembarcó en Catalunya Ràdio; allí no sólo asumió la dirección y la presentación del magacine de la mañana, sino que como jefe de programas lideró un cambio que transformó la cadena de la Generalitat en un medio moderno y muy competitivo.

El segundo aspecto relevante ha sido y es su inquietud permanente de mejora profesional. En pleno éxito en Catalunya Ràdio, probablemente viendo que poco podía avanzar en un entorno radiofónico autocomplaciente como era el de la época, decidió que tenía que salir fuera del país a buscar referentes que le hicieran avanzar en su compromiso con el periodismo radiofónico de calidad. Su viaje y prolongada estancia en los EE UU respondía a este objetivo; fue una experiencia que le marcó de manera importante, puesto que no sólo le sirvió para ampliar su visión de la industria de los medios, sino también, y en plena madurez, para formarse.

Una tercera vertiente a destacar es que Cuní, además de un anchorman periodístico de éxito, ha sido un profesional que siempre ha considerado que era necesario reflexionar —e inclusive teorizar— sobre su trabajo, ello le ha llevado a escribir, a diferencia de otros, algo más que egodocumentos superventas. Ha hecho algunas aportaciones interesantes sobre aspectos como la práctica profesional del periodismo radiofónico y de los géneros de programas, y más particularmente de uno que domina a la perfección: el magacine.

Y un último aspecto y no por ello menos importante: siempre le ha gustado promover y liderar nuevos proyectos. Consciente de que cuando se tiene éxito y reconocimiento, lo más fácil es acomodarse y vivir de rentas, ha sido del criterio que para no anquilosarse, lo mejor era hacer nuevos emprendimientos; lo ha demostrado en varias ocasiones tanto en la radio (Catalunya Ràdio, Com Ràdio, Ona Catalana), como en televisión (TV3, 8 TV). La última prueba de ello la da ahora cuando, pudiendo estar dedicándose a actividades más tranquilas, decide volver a dar un giro profesional a su carrera y, con la que está cayendo en todos los aspectos, se propone volver a madrugar y enfrentarse a un nuevo reto en un sector radiofónico como el catalán, en el que da la impresión de que, como dice el dicho, està tot el peix venut.

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Le ahorro al lector hablar de los aspectos menores y anecdóticos de la vida de Cuní, aptos sólo para tertulianos y otras especies humanas, que en todo caso perfilan más su imagen mediática que no su verdadera personalidad.

Y una última reflexión personal. Con este cambio nadie podrá negar que, como ha sido una constante desde la segunda mitad del siglo pasado, la radio catalana vuelve a dar otro giro gracias a un proyecto arriesgado que quiere ser competitivo.

Josep M. Martí es exdirector de la SER en Catalunya. Director del Observatorio de la Radio.GRISS-UAB.

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