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El independentismo convierte la Diada en una defensa de los presos y los fugados

Arrimadas lamenta que la fiesta nacional de Cataluña excluya a la mitad de la ciudadanía

El presidente catalán, Quim Torra, en uno de los actos de la Diada. En vídeo, declaraciones de Bonvehí (PDeCat) y Sabrià (ERC).

El independentismo se ha conjurado para convertir la celebración del Onze de Setembre, la fiesta nacional de Cataluña, en un homenaje a los líderes separatistas en prisión preventiva por supuestos delitos de rebelión y malversación y a los que han huido al extranjero para esquivar a la justicia. A las peticiones de libertad se han sumado sindicatos y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. El mensaje de los partidos que defienden la república catalana tanto en el acto institucional de ayer como en la entrega de ofrendas de hoy ante el monumento de Rafael Casanova ha ido en esa línea, ante las quejas de las formaciones constitucionalistas, que consideran que se excluye así de la Diada a media Cataluña. La Asamblea Nacional Catalana ha convocado la manifestación de esta tarde en la Diagonal bajo el lema "Fem la República Catalana".

La portavoz del Govern, Elsa Artadi, ha pedido al Ejecutivo de Pedro Sánchez una "solución política a un reto político" y se ha mostrado confiada en que la manifestación de esta tarde evidencie que en Cataluña hay “al menos dos millones” de personas "determinadas a ejercer el derecho a la autodeterminación". El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha asegurado que, pese a las críticas del constitucionalismo, se trata de “la fiesta de todos”. La segunda autoridad de Cataluña también ha explicado que una gran parte de los catalanes "aprovecharán para decir que quieren libertad y que no se recorten los derechos y las libertades fundamentales". Torrent visitará esta tarde a la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, recluida en una prisión de Tarragona.

El portavoz de Esquerra Republicana, Sergi Sabrià, ha recordado que los líderes del partido (Oriol Junqueras y Marta Rovira) no están en Barcelona —el primero está en prisión; Rovira, huida a Suiza— pero ha asegurado que "este país no desfallece". "Tenemos que ser más, no pararemos hasta llegar al objetivo de que los catalanes puedan construir una república y culminar la independencia", ha afirmado. Sabrià también ha pedido la libertad para los políticos en prisión preventiva y ha condicionado cualquier diálogo a la excarcelación "de los presos políticos" y el regreso de los "exiliados".

Por su parte, la portavoz de Catalunya en Comú, Jessica Albiach, ha pedido la puesta en libertad de los políticos presos y ha reclamado tres cosas por la Diada: "Un referéndum pactado y vinculante; que el presidente Pedro Sánchez retire los recursos contra leyes sociales aprobadas con consenso en el Parlament, y al president de la Generalitat, Quim Torra, que comience a hacer políticas sociales".

Colau, con lazo amarillo

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha participado en la ofrenda floral pero no irá a la manifestación de la tarde, al considerar que hace referencia a una apuesta por la unilateralidad. También ha tenido palabras para los líderes independentistas procesados y de hecho, hoy sí ha llevado en la solapa el lazo amarillo. "Tengo muchas discrepancias políticas con los independentistas pero defiendo los derechos y las libertades de nuestros adversarios", ha explicado.

Los sindicatos CC OO y UGT de Cataluña han reclamado que se ponga fin a la prisión preventiva de los dirigentes políticos soberanistas. Camil Ros, secretario general de UGT, ha valorado que el encarcelamiento de estos dirigentes es "una de las grandes dificultades" para hallar "una solución política" al conflicto catalán. Su homólogo en CC OO, Javier Pacheco, ha tildado de "injusta y desproporcionada" la prisión de los dirigentes soberanistas y ha pedido acabar con esta situación.

Cientos de personas se han agolpado cerca del monumento a la máxima autoridad durante el asedio borbónico a la capital catalana en 1714 y han gritado “libertad presos políticos” en cada una de las ofrendas. Se han vivido algunos momentos de tensión cuando los Mossos han tenido que escoltar a los representantes de Plataforma per Catalunya, una formación xenófoba, para que realizaran su ofrenda en medio de gritos de "fuera fascistas de nuestros barrios”.

El líder del PSC, Miquel Iceta, ha defendido que aunque haya políticos presos "nada ha de impedir el diálogo" con el Gobierno de Sánchez. "Hoy queremos dar voz a los millones de catalanes que no saldrán a la calle, que no se pueden sentir partícipes de los actos del Gobierno de la Generalitat, muy interesados en hacer recuento de independentistas. Les pedimos que no se olviden de los millones de catalanes que no saldrán a la calle, que merecen tanto respeto y son tan demócratas como los que saldrán. Queremos reivindicar que la convivencia es mejor que la fractura social", ha dicho la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas. Ciudadanos ha celebrado un acto en la plaza del Rey al que han asistido un centenar de personas, sobre todo cargos del partido.