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El verano con menos playas

Las del Maresme son las más castigadas

Playa de Montgar con solo unos metros de arena
Playa de Montgar con solo unos metros de arena

El informe Plan Clima, del Ayuntamiento de Barcelona, asegura que en 2050 aumentará dos grados la temperatura del planeta. Las inundaciones serán frecuentes y se perderán playas como la de Sant Sebastià y la Barceloneta en la capital catalana. Pese a la constatación, los expertos mantienen que la regresión de las playas ya hace años que comenzó. Esta temporada hay muchos menos metros de playa que la anterior.

Los temporales cada vez más frecuentes y agresivos, y la construcción de puertos deportivos es una de las causas que modifica el movimiento natural de la arena, causando la desaparición de playas. A ello hay que añadir la denuncia de algunos alcaldes, que critican la pasividad del Ministerio de Medioambiente —ahora Ministerio para la transición Ecológica—, que es el que tiene las competencias en aportación de arena.

[TEX]El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) es la administración encargada de mantener el mobiliario y las instalaciones que hay en la zona de costas y de limpiar la arena de los 42 kilómetros de playa que distan entre Montgat y Castelldefells. Un litoral que anualmente recibe la visita de diez millones y medio de personas en lo que según el jefe de playas del AMB, Mariano de Gracia, se puede considerar uno de los “espacios públicos más utilizados de Cataluña”.

De Gracia admite que este año las playas han sufrido varios temporales. “Después del último, en marzo, comprobamos una regresión generalizada. El mayor problema lo tenemos en Montgat, donde en un caso hemos perdido toda una playa y en otro tenemos entre 15 y 20 metros de ancho menos de arena que en 2017”.

El caso de Montgat no es único. En Badalona, en la playa de los Pescadores, ha habido una pérdida de arena generalizada y en Barcelona las de Sant Sebastià, Sant Miquel y la Nova Marbella han visto reducida sus dimensiones.

El Prat de Llobregat también vio aminorada de forma “muy importante” sus arenales. “Hubo un momento en que el agua estaba muy cerca del centro municipal de vela. Afortunadamente, el Puerto de Barcelona hizo una aportación anual de 100.000 metros cúbicos de arena como medida compensatoria por la ampliación del puerto y ahora hay una superficie similar a la del pasado año”, asegura de Gracia.

El paisaje un tanto devastado continúa por el litoral barcelonés. En Viladecans, la playa del Remolar ha perdido entre veinte y treinta metros respecto al pasado año. Gavà sufre un fenómeno similar y dispone de menos metros de “cota de arena”, o lo que es lo mismo, los temporales han dejado un escalón “importante” para llegar al agua. “Una imagen muy diferente de la que recordábamos en la costa del Baix Llobregat”, relata De Gracia.

Las playas de Castellfells, gracias a la dinámica del propio litoral, en que la arena va viajando de norte a sur, se beneficia de los 100.000 metros cúbicos que reparte el puerto en el Prat de Llobregat. La AMB intenta poner freno a la desaparición de la arena con actuaciones como la instalación de “dunas híbridas”. Una mezcla de arena asentada con vegetación que permite que las playas aguanten mejor los temporales. Una técnica que resulta imposible en la zona del Maresme, donde la arena es gruesa y más débil a las inclemencias del tiempo. El alcalde de Cabrera de Mar, Jordi Mir, lamenta que año tras año van desapareciendo metros de costa en su municipio con lo que “supone para la actividad económica”. Mir reclama que, además de regenerar la arena de playas, se construyan espigones que ayuden a que esta se estabilice.

Una solución similar a la que esperan los vecinos de algunas zonas del Garraf. Un portavoz del Ayuntamiento de Sitges asegura que en la playa de Sant Sebastià debe construirse “un espigón o dique sumergido que comenzaría en el extremo este de la playa y que abrazaría las aguas en forma de espiral logarítmica”.

Desde el Ministerio para la Transición Ecológica anuncian que hay una estrategia diseñada para la protección de las playas, sobre todo las del Maresme. Un proyecto que aseguran que es de “alta prioridad” y que permitirá estabilizar playas como las de Premià de Mar y el Masnou.