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Cercanías de Madrid: siete años de abandono

El año pasado los ciudadanos sufrieron el doble de horas de retraso que en 2013. La falta de mantenimiento y los recortes en personal son la causa del descontento de miles de viajeros

Uno de los andenes de Cercanías en Atocha Renfe el viernes a las 9 de la mañana.
Uno de los andenes de Cercanías en Atocha Renfe el viernes a las 9 de la mañana. EL PAÍS

María López-Barbero, 21 años, tiene en su móvil dos aplicaciones -Adif y Renfe Cercanías- que usa para enterarse de la hora a la que llegan los trenes de Cercanías con los que viaja a diario desde Coslada a la Universidad de Alcalá de Henares, donde estudia Farmacia. Su intención es loable pero en vano. “Hay retrasos a diario. Raro es el día en que el tren llega a la hora en que dicen que va a llegar”. El pasado miércoles María estaba en la parada esperando al tren de la línea C-2 que debía pasar a las 10.55 para llevarla a la universidad. No pasó. El siguiente, el de las 11.15, tampoco. Los motivos, un misterio. Como tantos días, tuvo que coger el siguiente tren que pasó por la parada, de la línea C-7, que no llega hasta el campus, sino hasta Alcalá de Henares. “Y de ahí un autobús me llevó a clase. Total, media hora de retraso. El infierno habitual”.

El funcionamiento de la red de transporte que más utilizan los madrileños — 900.000 personas a diario de lunes a viernes— ha caído en picado desde 2013 y muy acusadamente en los últimos dos años. Desde 2013 han aumentado un 35% las incidencias, duplicando los retrasos y afectando al doble de viajeros, casi cuatro millones de personas. Llama la atención el aumento de los trenes que se retiran de la circulación tras averiarse: se han triplicado, pasando de 800 en 2013 a 2.513 en 2017, según datos de CC. OO.. Miles de madrileños se despiertan mucho antes de lo deseado para llegar a la hora a trabajar o a estudiar y demasiadas veces no lo logran.

En 2009, con la crisis ya presente, Esperanza Aguirre (PP) y Pepe Blanco (PSOE), entonces presidenta de la Comunidad y ministro de Fomento, firmaron un ambicioso plan de 5.000 millones que preveía un sinfín de intervenciones. Se acometió el 5%. De las 25 estaciones nuevas previstas abrieron dos: Aeropuerto y Soto del Henares. De los 115 kilómetros planeados se construyeron 10. La crisis dejaba en aguas de borraja los sueños de movilidad de miles de madrileños.

Las quejas furibundas de los ciudadanos a través de las redes sociales son habituales como bien saben las personas que gestionan las cuentas de Cercanías Madrid. En 2016 y 2017 el ministerio presupuestó 52 y 54 millones para la red de Cercanías Madrid. Muy poco si tenemos en cuenta las necesidades del servicio y si lo comparamos con los miles de millones presupuestados ambos años en las líneas de alta velocidad.

Muchas de las respuestas a la decadencia del servicio se deben a la falta de mantenimiento de la red y a los recortes en personal, que desde 1999 cuenta con 2.046 empleados menos. El Secretario General del sector Ferroviario de Madrid, Juan Carlos Cabello, considera urgente un plan de varios años que cubra las necesidades de personal del servicio de Cercanías con al menos 2.000 trabajadores en los próximos dos años.

Escaleras de acceso a los andenes cerradas en la estación de Cercanías  de Atocha. ampliar foto
Escaleras de acceso a los andenes cerradas en la estación de Cercanías de Atocha. EL PAÍS

Pronto entrará en vigor la directiva europea de liberalización del tráfico interno de viajeros por ferrocarril y Cabello teme que el Gobierno opte por privatizar el servicio. El sindicato señala que ya está externalizado buena parte del trabajo y destaca su precarización. Un mecánico público gana unos 30.000 euros, frente a uno privado, que gana 20.000. Rafael Simancas, diputado del PSOE, señala que Fomento externaliza los servicios sacándolos a subasta en vez de hacerlo mediante concurso.

Otro de los motivos de las incidencias en la red es la falta de mantenimiento preventivo, que evita problemas que acaban causando largos retrasos en cadena, afectando a varios trenes. Los sindicatos denuncian que no hay repuestos para sustituir piezas y que cada vez más se incurre en el canibalismo. Cuando se rompe una pieza, se sustituye por otra que se coge de otro punto de la red. Ponen otro ejemplo: en Valladolid está la única fábrica de España que tiene el torno que arregla los corazones de las vías (el sistema que permitie el cruce de dos vías) cuando se rompen. La máquina lleva más de un año esperando a ser sustituida.

El accidente de un tren a su llegada a Alcalá de Henares, que no frenó y se estampó contra los topes de la estación cuando muchos de los pasajeros estaban ya de pie esperando a salir, causó dos heridos graves —un hombre sufrió un neumotórax y un anciano se rompió la cadera— y alarmó a las administraciones. El informe de las causas del accidente está actualmente siendo redactado.

El pasado 24 de enero, el ministro de Fomento, Íñigo de La Serna, avanzó en el Congreso algunas de las novedades del Plan de Cercanías para 2017-2028 que dará a conocer en marzo y con el que se solucionarán algunos de los problemas de la red. De La Serna adelantó la renovación en diez años del 60% de la flota (150 trenes), con una edad media de 25 años.

Además contó que a partir de verano funcionará un sistema de alertas de Twitter que informará a los viajeros de los retrasos y adelantó la licitación de las obras que sustituirán las escaleras mecánicas que están rotas desde agosto en cinco estaciones, varias de las cuales no son precisamente secundarias. En Atocha hay 10 de ellas, con la consiguiente molestia para los viajeros, muchos de ellos cargados con maletas. En Méndez Álvaro hay 4 averiadas, en Doce de Octubre 2, en Zarzaquemada 4 y en Majadahonda 2. En la estación de Atocha harán una intervención especial e invertirán 21 millones de euros para cambiar un total de 60 escaleras y 14 ascensores.

Una de las líneas más afectadas de la red de Cercanías es la C-3, que une Aranjuez con El Escorial, que en un tercio de su recorrido —entre San Cristóbal de Los Ángeles y Aranjuez— comparte las vías con los trenes de media distancia y mercancía. Los trenes, en hora punta, circulan cada 20 minutos y dos paradas después de salir, en Valdemoro, ya es difícil coger sitio.

En el plan de 2009 estaba previsto duplicar las vías. Una indicación de la ambición del nuevo plan está en esta línea. El ministro adelantó a los alcaldes de las localidades afectadas (Aranjuez, Ciempozuelos, Valdemoro, Pinto, Getafe industrial, El Casar y San Cristóbal de los Ángeles) que invertirá 100 millones de euros para habilitar el bloqueo automático banalizado (el sistema que permite habilitar la circulación de los trenes por la vía en ambos sentidos).

Además, Moreno pide que se habilite la estación para las personas con movilidad reducida, que si quieren ir a Madrid tienen que perder media hora más que cualquier persona y viajar hasta Aranjuez, para después volver a Ciempozuelos viajando ya en el sentido correcto hacia Madrid. Todo porque falta un ascensor que permita a estas personas coger la línea en el sentido adecuado.

Carlos Carbajal, vecino de Ciempozuelos, no puede cruzar el andén de su estación al no estar preparada para discapacitados. ampliar foto
Carlos Carbajal, vecino de Ciempozuelos, no puede cruzar el andén de su estación al no estar preparada para discapacitados. EL PAÍS

“No cojo el Cercanías”

Carlos Carbajal, 54 años, reside en Ciempozuelos y va en silla de ruedas. A los 23 años iba conduciendo un coche sin cinturón y sufrió un accidente de tráfico que lo dejó impedido. Cada vez que quiere ir o volver de Madrid tiene que vivir una aventura de cambios de trenes enervante sumada a la perdida de tiempo de ir en un sentido para luego volver por la vía que permite subir o bajar al tren. “No puedo ni ir al cine. Dependo de que alguien quiera ver la misma película que yo y me lleve en coche. Me gustaría ser totalmente independiente, pero ni me planteo coger el Cercanías porque cuando lo he hecho no he tenido más que problemas”.

El ministro anunció la puesta en marcha de un Plan de Estaciones para la mejora de la accesibilidad. Según Renfe, el 67% de las estaciones son accesibles, pero los sindicatos reducen la cifra a un tercio. “Dos tercios de las estaciones no son accesibles para las personas que van en sillas de ruedas, pues faltan ascensores y vías desde las que puedan tomar los trenes, que por otra parte muchos de ellos no son accesibles porque para cogerlos hay que subir un escalón”, dice un portavoz de CC. OO.

Dentro del mal estado de la red, una buena noticia inminente: los vecinos de Mirasierra verán este lunes la apertura de la estación de Mirasierra-Paco de Lucía. Un granito de arena para una red que clama porque alguien la mime un poco.