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Las empresas inmobiliarias de la Comunidad de Madrid aumentan en casi 5.000 desde 2014

La compraventa de viviendas en la región registra la cifra más alta de la última década

El resurgir de la actividad inmobiliaria en la Comunidad de Madrid se hace evidente en el aumento de precios, de compraventas de casas y, además, en el número de empresas del sector, que han aumentado desde 2014 casi en 5.000 (un 18,5%), la mayor cifra de todos los sectores económicos. Se trata de un fenómeno que se está produciendo en toda España y que en la región ha provocado que actualmente hay 31.384 empresas inmobiliarias con 33.616 establecimientos, lo que significa que hay una por cada 192 madrileños, muy lejos, por ejemplo, de las cifras de supermercados y tiendas de alimentación: una por cada 327 habitantes.

Una inmobiliaria en la calle de Alcalá de Madrid.
Una inmobiliaria en la calle de Alcalá de Madrid.

Los síntomas del renovado vigor inmobiliario en la Comunidad de Madrid son indiscutibles: 41.641 viviendas compradas en lo que va de 2017, un 17% más que hace un año y un 30% más que hace dos y la cifra más alta de la última década; unos precios de venta que se han encarecido un 10,9% en el segundo trimestre de 2017 con respecto al año anterior; y unos alquileres que, a pesar de que se ha frenado ligeramente este verano su imparable ascenso, cuestan un 11% más que hace 12 meses, según el portal especializado Idealista.com. En la lectura de esos datos, sin embargo, se encuentran los matices. Mientras buena parte de los expertos los ven como el resultado de una “normalización” del sector después de la crisis —por ejemplo, así los define Fernando Encinar, de Idealista.com—, algunos hablan ya de “una nueva burbuja inmobiliaria”.

Así define la situación el presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Madrid, Jaime Cabrero. “Normalmente, cuando iba bien la venta, iba peor el alquiler, y viceversa, pero ahora todo va para arriba”, dice Cabrero, antes de quejarse de que en su sector cualquier persona, aunque no tenga preparación ni cualificación, puede montar una empresa para comerciar con viviendas. “Claro que se nota el aumento de inmobiliarias. Si cuando sales a la calle parece que solo hay taxis y hay 16.000; piense en lo que son 33.616 unidades locales”, dice sobre el alto número de establecimientos dedicados a la actividad inmobiliaria.

En tres años, según las cifras del Directorio Central de Empresas del Instituto Nacional de Estadística (INE), el crecimiento de estos locales ha sido de 5.377. El aumento del número empresas (muchas de las cuales tienen más de un local) fue de 4.912. Y todo ello se ha visto reflejado en el empleo: el sector daba trabajo en el segundo trimestre de 2017 a 29.300 personas, según la Encuesta de Población Activa del INE, 8.800 más que en 2014 y la cifra más alta de la última década.

“La recuperación económica y del mercado inmobiliario se traduce en un aumento tanto del número de empresas como de la actividad de ellas. Va en línea con el aumento del volumen de inversión observado en estos últimos años”, señalan por correo electrónico los especialistas de la consultora JLL. Y destacan, además, la influencia que ha podido tener el desarrollo de Socimis, las sociedades cotizadas anónimas de inversión en el mercado inmobiliario, que gozan de importantes ventajas fiscales. Nacidas las primeras en 2013, actualmente hay 40 en toda España.

Oficinas y naves industriales

No hay que olvidar que el mercado inmobiliario incluye, más allá de las viviendas residenciales, el comercio con las oficinas y las naves industriales. En el caso de las oficinas, la contratación ha crecido un 25% en el primer semestre de 2017, recuperando cifras que no se registraban desde 2007; y en el mercado logístico solo están disponibles para su venta o alquiler el 3% de las naves industriales, según dos recientes informes de JLL.

De hecho, dentro de la categoría de actividades inmobiliarias se colocan todas las empresas dedicadas al ejercicio “como arrendador, agente o intermediario” en la venta, compra o alquiler de todo tipo de inmuebles y otros servicios clave, como la tasación. También se incluyen empresas dedicadas a construir para luego llevar el mantenimiento o alquilar los edificios, además de los gestores de la propiedad inmobiliaria. La subcategoría donde se engloban estos últimos —“actividades inmobiliarias por cuenta de terceros”— creció entre 2014 y 2017 en 1.773 empresas, hasta superar las 10.000.

En los primeros siete meses de 2017 la cifra de compraventa de viviendas en la región fue de 41.641, según los datos provisionales recogidos en el Banco de Datos de Vivienda del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid. Si se compara con el mismo periodo de años anteriores, se trata de la cifra más alta de la última década. Entre enero y julio de 2008, justo antes del desplome del sector, fueron 40.110 las operaciones de compraventa, y es un año antes, en 2007, donde hay que ir a buscar una cifra superior a la actual: 53.830.

La recuperación del crédito hipotecario —aunque sin las alegrías que alimentaron en su día la burbuja inmobiliaria, según los expertos— tiene mucho que ver con el aumento de las compras. Se han constituido entre enero y junio de este año 37.841 hipotecas en la región, un 21% más que en el mismo periodo de 2015, pero todavía por debajo de 2011 (46.442) y a una distancia sideral de la cifra que se alcanzó en 2006, cuando se constituyeron algo más de 112.000.

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