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Pujol Ferrusola ganó en secreto 5,5 millones con un vertedero ilegal

El hijo del expresidente catalán se ocultó tras una sociedad de la Isla de Man para entrar en el negocio

Estado actual del vertedero de Cruïlles, con una capa de tierra que cubre provisionalmente los residuos.
Estado actual del vertedero de Cruïlles, con una capa de tierra que cubre provisionalmente los residuos.

Jordi Pujol Ferrusola ganó en secreto 5,5 millones de euros con un vertedero aprobado por el gobierno de su padre en la Generalitat que fue luego declarado ilegal por los tribunales. Así lo sostiene un informe, fechado el pasado 21 de junio, que la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía Nacional ha entregado al juez José de la Mata, que investiga el caso Pujol.

El informe considera, como ya apuntó una investigación de EL PAÍS basada en fuentes financieras internacionales, que Pujol Ferrusola era el socio oculto tras una sociedad radicada en la Isla de Man. Un inversor que, detalla ahora la Udef, logró que una aportación de 426.000 euros hecha a finales de 2000 multiplicara su valor hasta los 5,96 millones en solo cuatro años.

El vertedero de Vacamorta, en Cruïlles (Girona), ha acabado siendo un colosal desastre ecológico y económico que costará a la Generalitat más de 150 millones de euros en fondos públicos. La instalación ha sido declarada ilegal hasta en tres ocasiones por los tribunales, pese a lo que los sucesivos gobiernos de CiU permitieron su funcionamiento. El Tribunal Supremo decretó finalmente en 2014 el cierre y restauración de la zona, lo que supone la retirada de más de 2,2 millones de toneladas de residuos.

En esos 14 años, el vertedero también ha sido un gran negocio para sus gestores. Inaugurado en 2000 por los empresarios Gustavo Buesa y Josep Mayola —con Pujol Ferrusola en la sombra—, Vacamorta fue comprado en agosto de 2003 por la empresa Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), que pagó 13,2 millones por el 80% de las acciones (el resto siguieron en manos de Buesa y Mayola). Los mismos actores repitieron un año más tarde una operación similar, también investigada en el caso Pujol, con otro vertedero situado en Tivissa (Tarragona) valorado en 15,9 millones de euros.

La policía destaca en el caso de Vacamorta la "compleja estructura" societaria descubierta por la investigación, con tentáculos que se extienden por España, Andorra, Suiza, Holanda, Dinamarca, Panamá y la Isla de Man. Todo ello, "dispuesto por profesionales dedicados a esta labor criminal con el objetivo de ocultar titularidades reales, y el origen y destino de los fondos", recoge el informe.

Las revelaciones de EL PAÍS, publicadas el pasado 26 de mayo y calificadas por la Udef de "muy importantes", han permitido a la policía completar el flujo de dinero en el entramado. Los investigadores ya conocían que Pujol Ferrusola controlaba varias cuentas en Andorra sirviéndose de testaferros y amigos, entre los que destaca Francesc Robert. La policía también sabía, gracias a la comisión rogatoria solicitada a Andorra, que los gestores de Pujol Ferrusola en ese país y en Suiza habían enviado a Dinamarca 426.000 euros.

"Hasta la fecha", sin embargo y según recoge el informe, "se venía considerando estos movimientos como una simple inversión realizada [en Dinamarca] por Jordi Pujol Ferrusola con fondos procedentes de Andorra, sin poder prever que la operativa tuviera otras derivadas que ahora vamos a probar que van a ser bastante relevantes para nuestra investigación".

La nueva información ha permitido a los investigadores saber que este dinero acabó en realidad engrasando el pelotazo del vertedero de Vacamorta. La pieza clave era Nordic ApS, una sociedad instrumental con sede en Copenhague, propiedad de otras dos empresas —Rakestone e Intertrust— radicadas en la Isla de Man y tras las que se ocultaba el primogénito del expresidente catalán, según la Udef.

Tras recibir el dinero desde Andorra, Nordic ApS compró a finales de 2000 a Buesa y Mayola por apenas unos miles de euros una tercera parte de una sociedad radicada en los Países Bajos —Aprilsnow Holding—, que a su vez era la propietaria de la empresa española que poseía el vertedero de Vacamorta. Tras la venta a FCC del negocio, en verano de 2003, el recorrido del dinero —multiplicado por decenas de veces— fue a la inversa. De España a Holanda, de ahí a Dinamarca y de ahí a la Isla de Man.

El informe de la Udef destaca el papel que en la liquidación de Nordic ApS tuvo el asesor de la familia Pujol, Joan Anton Sánchez Carreté. Preguntado por este diario, Carreté explicó ayer que se limitó a "ofrecer servicios de asesoría fiscal en la liquidación de la empresa". Preguntado sobre quién era el dueño de Nordic ApS, Carreté asegura que "aunque es cierto que fue Pujol Ferrusola quien me puso en contacto con él, yo en todo momento trabajé con Francesc Robert en los asuntos relacionados con Nordic".

Los investigadores, sin embargo, consideran que el pelotazo de Vacamorta es el último ejemplo de los múltiples negocios realizados por Pujol Ferrusola gracias a las supuestas comisiones ilegales recibidas por decisiones de los gobiernos de CiU. "No podemos obviar que el dinero utilizado por Jordi Pujol Ferrusola para financiar la entrada en el negocio porviene de Andorra, donde a su vez ya sabemos qué origen se le presume", recoge el informe.

La Udef va más allá y señala un supuesto reparto de papeles existente en todo el entramado. Para ello incluyen un correo electrónico enviado años después por Pujol Ferrusola a Mayola en el que, hablando sobre los problemas legales del vertedero de Vacamorta, el primero le dice que "si tiene algún problema con el tema de los residuos piense que como CiU tiene fuerza en el Consejo Comarcal, así iría más rápido". Los investigadores consideran que mensajes como este muestran como Pujol Ferrusola ponía el peso de la formación política al servicio de sus negocios.

Investigacion@elpais.es

Dos negocios millonarios

Octubre de 1998. Gustavo Buesa es nombrado administrador de Recuperació de Pedreres (RdP), la empresa con la que junto a Josep Mayola impulsará el vertedero de Cruïlles (Girona).

Mayo de 2000. Buesa y Mayola crean en Holanda la sociedad Aprilsnow Holding BV, a la que transfieren la propiedad del vertedero.

Julio de 2000. El Ayuntamiento, tras varios trámites municipales y de la Generalitat, autoriza la licencia de actividad del vertedero de Cruïlles.

Agosto de 2000. Buesa y Mayola crean otra sociedad, Gestió i Recuperació de Terrenys (GRT), para impulsar un segundo vertedero en Tivissa (Tarragona).

Septiembre de 2000. Apertura del vertedero de Cruïlles.

Rakestone Limited, sociedad pantalla con sede en la isla de Man, crea en Dinamarca la empresa Nordic AsP. Tras este nombre se oculta el propietario de la empresa.

Noviembre de 2000. Nordic AsP compra el 34% Aprilsnow a Buesa y Mayola, y con ello pasa a poseer un tercio del negocio de Cruïlles.

Octubre de 2002. La Generalitat autoriza el vertedero de Tivissa.

Noviembre de 2002. Una empresa controlada desde la sombra por Jordi Pujol Ferrusola compra el 33% del vertedero de Tivissa.

Diciembre 2002. Sentencia firme que declara ilegal la autorización de la licencia de actividad de Cruïlles por su cercanía (apenas 500 metros) a núcleos de población.

Febrero 2003. El vertedero de Cruïlles es clausurado en cumplimiento de la sentencia.

Abril de 2003. La Generalitat permite la reapertura de la instalación de Cruïlles tras concederle la autorización ambiental.

Agosto de 2003. Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) compra el vertedero de Cruïlles al adquirir a Aprilsnow el 70% de las acciones de Recuperació de Pedreres (RdP). A principios de 2014 compra un 10% adicional. La inversión asciende a 13,2 millones de euros. Buesa y Mayola siguen en el negocio como socios minoritarios con un 10% cada uno.

Diciembre de 2003. Nordic AsP cierra el ejercicio con unos beneficios de 4,4 millones gracias a la venta de su 34% del vertedero.

2 de diciembre 2004. Buesa y Mayola recompran a Nordic AsP el 34% de las acciones de Aprilsnow por 1,65 millones de euros.

10 de diciembre de 2004. Buesa y Mayola recompran a Jordi Pujol Ferrusola el 33% del vertedero de Tivissa. Pujol gana 5,3 millones con la operación.

20 de diciembre 2004. FCC adquiere por 15,9 millones de euros el vertedero de Tivissa, propiedad de Buesa y Mayola. FCC lleva a cabo la compra a través de la empresa Recuperació de Pedreres, de la que tiene el 80% del capital.

Agosto de 2005. Rokestone Limited liquida Nordic AsP y retira los seis millones de euros que la empresa tiene en tesorería.