“No puedo poner fecha al fin de la huelga del metro”

La presidenta de TMB defiende que el nuevo equipo ha afrontado temas "anquilosados" de la empresa municipal de transportes

Mercedes Vidal, concejal de Movilidad de Barcelona y presidenta de TMB.
Mercedes Vidal, concejal de Movilidad de Barcelona y presidenta de TMB. Míriam Lázaro

Mercedes Vidal (Barcelona, 1980) es concejal de Movilidad en el Ayuntamiento de Barcelona y presidenta de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). Asegura que en el conflicto del metro hacen lo posible dentro de la ley y subraya que en Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) han “movido, tras muchos años anquilosadas” cuestiones como la transparencia o las categorías profesionales.

Pregunta. Es usted concejal de Movilidad y salvo en materia de bicis, hay varios proyectos en crisis: Glòries, la supermanzana, el tranvía, el conflicto del metro… Prometieron muchos cambios en movilidad, ¿pero se notará al final del mandato?

Respuesta. Sí, se avanzará como nunca. Y también en el bus, donde además de invertir estamos revirtiendo recortes del anterior mandato. Eran cuestiones muy necesarias que no se habían abordado con ambición, la ciudad tenía mucho déficit de movilidad. Es una cuestión polémica porque afecta a hábitos cotidianos, pero se trata de afrontar dos problemas: la contaminación y el exceso de ocupación del espacio público por parte del vehículo privado.

P. Todavía no hay consenso con el tranvía.

R. Estamos haciendo todo lo posible en materia técnica para que solo falte el consenso político. Los partidos que no apoyen el proyecto tendrán que explicar por qué.

P. ¿Le preocupan las reticencias del 30% de vecinos a dejar el coche?

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R. El cambio modal raramente es ideológico, la gente cambia de modo de transporte cuando es rápido, barato y eficaz. Tiene que haber alternativas potentes para que se produzca el cambio.

P. Siete lunes de huelga, 70 reuniones y sin acuerdo. ¿Qué es insalvable?

R. Es un conflicto muy complejo en una empresa muy compleja, donde siempre ha sido difícil cerrar convenios. Ha habido 350 jornadas de huelga en 15 años, la empresa no es ajena al conflicto. Sabíamos que sería difícil llegar a un acuerdo y ofrecemos mejoras en términos económicos y de contratación a los trabajadores, revirtiendo recortes. Y sin embargo hay una convocatoria de huelga indefinida.

P. Falta personal. En muchas estaciones no hay nadie.

R. En el metro hace falta más personal y lo hemos incrementado. Tenemos la limitación de la Ley Montoro, estamos recuperando plantilla haciendo el máximo esfuerzo dentro de la legislación. Proponemos una mejora salarial del 7% en todo el periodo de vigencia, para no quedarnos en el 1% que fija la ley, porque el convenio no debe ser inferior al IPC.

P. ¿No están congelados los salarios?

R. Planteamos romper la congelación, que no ha sido real: en los últimos años el IPC ha subido un 13% y el sueldo de los trabajadores de TMB un 15%. También tenemos la limitación presupuestaria, del Ayuntamiento y la empresa: hemos hecho esfuerzo extra en compra de buses, hemos retomado obras paradas. Las condiciones laborales son muy importantes, pero necesitamos presupuesto para todas las necesidades de transporte público: tarifas, reposición flota, buses de barrio. No podemos destinar todo el coste a cuestiones laborales.

P. Otra demanda es frenar la externalización del mantenimiento de vías y catenarias.

R. Cualquier obra extraordinaria se contrata fuera como en cualquier otra área. Los recortes en personal de mantenimiento se hicieron en el anterior mandato, los estamos recuperando.

P. También hay críticas a los negociadores de TMB. ¿Se han planteado cambiarles?

R. En el convenio del bus se cambiaron y fue criticado. Siempre hay críticas a la contraparte. Pero no es una cuestión de negociadores, se ha implicado todo el personal de TMB, del Ayuntamiento, la Generalitat...

P. ¿Entiende que el escándalo de los sueldos de la dirección empañe la negociación?

R. Por supuesto, es otro tema que hemos empezado a abordar. Quizás la complejidad de todo es la cantidad de temas polémicos que estamos abordando en TMB.

P. Hay una sentencia que obliga a incluir a altos cargos que estaban fuera de convenio en él.

R. Lo estamos haciendo, en metro y en bus, hemos refundido a la mitad. No existían categorías para ellos, TMB las tenía desordenadas, después de décadas de desgobierno es muy complejo. También hemos publicado los nombres, sueldo y cargo de 31 directivos. Hemos ganado en transparencia, otra cuestión que era necesario afrontar, haciendo el máximo sin entrar en colisión con la protección con de datos.

P. ¿Les pesan ciertas herencias que hay en TMB, como que los partidos han practicado las puertas giratorias y tienen vergüenzas que tapar?

R. TMB pudo servir para albergar puertas giratorias. No es nuestra política. Contratamos con criterios profesionales.

P. Si han hecho todos estos esfuerzos, ¿la culpa es de los sindicatos?

R. Mover estas cuestiones anquilosadas es muy polémico. Quizás en otras épocas la política era tirar tierra sobre el conflicto para que no afloraran.

P. ¿Se atreve a poner fecha al fin de la huelga?

R. No podría aventurarme a dar una fecha. El convenio de bus se negoció en menos tiempo con los mismos condicionantes, hemos de ser capaces de conseguirlo en el metro. Lo peor es la cantidad de gente afectada por la huelga, cada lunes 1,2 millones de pasajeros de los que un 20%-30% se busca la vida con otros medios. Agradezco paciencia de la ciudadanía.

P. La oposición les tacha de incompetentes. ¿Le ha pasado por la cabeza dimitir?

R. No estamos aquí para hacer las cosas fáciles. Sabíamos que los retos eran complejos. Es natural que la oposición haga su trabajo y es cierto que hay un conflicto no resuelto, pero debe hacerse con responsabilidad y colaboración.

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Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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