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192.000 hogares catalanes piden ayuda para acceder a comida y ropa

El umbral de pobreza sube un 4% y se ubica en 21.114 euros en un hogar de dos adultos y dos niños según el Idescat

La severidad de la pobreza no remite en Cataluña. El 19,2% de la población están en riesgo de ser pobre, un porcentaje 0,2 puntos mayor que el registrado en 2015 según los datos publicados ayer por el Idescat. La Encuesta de Calidad de Vida ha preguntado por primera vez sobre las familias que se ven obligadas a recurrir a entidades sociales, amigos o familiares para acceder a bienes básicos, como comida o ropa. 192.000 hogares, el 6,5% del total, lo hizo el año pasado.

Estas cifras le dan una vez más la razón a las entidades sociales y expertos en pobreza: la salida de la crisis no está siendo uniforme y la mejora económica sigue sin notarse en la calle. “Mientras que la media de ingresos aumenta para la población en general, tenemos la misma cifra de personas en situación de pobreza que el año pasado, 1,4 millones”, criticó la Mesa del Tercer Sector.

El indicador de riesgo de pobreza (que mide la proporción de personas que tienen ingresos bajos en relación con el conjunto de la población) subió 0,2 puntos con respecto al año pasado y se ubicó en 19,2%. Por segmentos de la población, la subida ha sido desigual. En los menores de 16 años, la tasa mejoró en 3,9 puntos aunque sigue siendo muy alta: casi una cuarta parte de los menores están en riesgo de ser pobres. En los mayores de 65, sin embargo, se registró un empeoramiento de 2,9 puntos.

“La pobreza relativa habría bajado como lo han hecho otros indicadores como el Arope [indicador europeo] sino fuera porque hay un empobrecimiento de los adultos mayores”, alertó Mercè Darnell, adjunta de Acción Social de Cáritas Barcelona. Tras años en que las pensiones eran el sustento de muchas familias con hijos que volvían a casa de sus padres, la congelación y la subida de precios empieza a pasar factura a los mayores.

Una familia formada por dos adultos y un menor que tenga ingresos anuales inferiores a 16.087 euros está en riesgo de pobreza; ese listón ha subido un 4% respecto al año anterior. Un dato que pone en evidencia, por ejemplo, el desfase con las ayudas sociales. La renta garantizada de ciudadanía que comenzará a concederse en septiembre si se aprueba en el Parlament solo llegaría a una familia de tres miembros cuyos ingresos sean inferiores a 12.754 euros.

Un 4,4% de los hogares catalanes recurrieron a amigos o familiares para poder acceder a bienes básicos como ropa y comida. Otros 29.000 hogares (un 1% del total) pidieron ayuda a entidades sociales. Otro 1,1 % recurrieron a ambos: entorno y entidades.

La consejera de Trabajo y Asuntos Sociales Dolors Bassa aseguró que la encuesta señala “la necesidad de luchar contra la precariedad del trabajo, ante el avance de la proporción de trabajadores que están por debajo del umbral de la pobreza”. La consejera también valoró positivamente la mejora en los registros de pobreza infantil y que se corrijan los índices de pobreza material severa (85.000 catalanes menos).