Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Desahuciado, en paro y con una deuda por plusvalías de 20.000 euros

Fernando Montes está en el paro y el Ayuntamiento le reclama una cantidad por devolver el piso al banco donde tenía la hipoteca

Fernando Montes, delante de la casa de la que fue desahuciado.
Fernando Montes, delante de la casa de la que fue desahuciado.

Fernando Montes, de 63 años, fue desahuciado hace dos años de la casa en la que vivía como propietario desde hacía 23 en el barrio de Legazpi. Tenía una hipoteca con una entidad bancaria, pero no podía hacer frente a los pagos. El banco le ofreció una dación en pago y saldar, además con facilidades, una deuda adicional de 10.000 euros mediante pagos mensuales de 100 euros durante un periodo de 10 años. Montes aceptó.

Fernando Montes firmó ante notario la venta al banco de su piso, pero con una cláusula donde se especificaba que estaba exento de abonar la plusvalía municipal. En concreto, decía que el vendedor, “de conformidad con la Dirección General de Tributos, hace constar que la presente escritura está exenta de impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana”. El notario dio el visto bueno. Banco y vendedor firmaron.

Pero todo cambió, de repente, en octubre de 2016, cuando recibió una carta del Ayuntamiento de Madrid, en la que se le reclamaba el pago de 20.000 euros en concepto de plusvalía. Montes no se lo podía creer: había entregado su vivienda, firmado una deuda de 10.000 euros y ahora esto.

Desde enero de 2017, Montes, que era celador en un hospital, está sin trabajo y lleva meses de ventanilla en ventanilla, presentando documentos para evitar abonar la cantidad que le reclama el Ayuntamiento. Por su parte, el Consistorio sostiene que la Agencia Tributaria de Madrid le envió en octubre de 2016 una carta explicándole que lo que firmó con el banco fue una compraventa sujeta a impuestos. Además, añade que el Tribunal Económico de Madrid le denegó la petición de suspensión en marzo de 2017.

“Lo único que me puede pasar es que me embarguen parte del paro, porque es lo único que me queda. No tengo posibilidades de nada, y a veces me desespero, porque uno piensa que cuando se llega a cierta edad es para estar tranquilo, no luchando con todo esto”, afirma.

El afectado recuerda que presentó en el Ayuntamiento las escrituras en las que se estipulaba que no tenía que pagar la plusvalía, pero el Consistorio le sigue reclamando los 20.000 euros. “Mi indignación es sobre todo con este Ayuntamiento, que supuestamente está en contra de los desahucios. Es indignante que ahora me cobren una plusvalía, cuando me desahuciaron y no tengo para vivir”, protesta.

Sostiene que los funcionarios municipales le contaron que su caso no era el único que conocían, y algunos le han recomendado que acuda a los tribunales. “No tengo dinero para iniciar un proceso judicial ni para nada. Me quedé con una mano delante y otra detrás. Solo tengo un coche en propiedad que tiene 10 años y la pensión por el paro. Si me quitan eso, ya no sé que voy a hacer”, dice.

El Consistorio recuerda que la Agencia Tributaria envió una notificación a Montes en octubre del año pasado. En ella le explicaba que la operación que realizó no fue una dación en pago, por lo que estaba sujeta a impuestos, aunque en la escritura pusiese lo contrario. Además, una portavoz del Ayuntamiento confirma que el afectado recurrió al Tribunal Económico-Administrativo Municipal de Madrid, que denegó su petición de suspensión del pago y se lo notificó el pasado marzo.

“Existe una deuda con el Consistorio. Se han iniciado los trámites para el aplazamiento de ese requerimiento y el Área de Economía y Hacienda, de la que depende la Agencia Tributaria, ha confirmado que en ningún caso procederá al embargo de ninguna prestación social”, explica la portavoz municipal.

Montes ya ha recibido dos avisos para que liquide la deuda, mientras vive de alquiler con su pareja en el Ensanche de Vallecas. Pagan a partes iguales los gastos de agua y luz del piso. “A finales de este año prepararé la jubilación, porque llevo cotizados 47 años, pero me da lo mismo: si no me embargan una cosa va a ser otra y eso de por vida”, concluye.

"Sin trabajo y casi sin ingresos no puedo pagar los 20.000 euros que me reclaman"

Fernando Montes, de 63 años, es un hombre humilde, que trabajó de celador durante décadas. En diciembre se le terminó el contrato en el hospital donde estaba empleado, y lleva desde enero en el paro.

Después de ser desahuciado de la casa de la que era propietario y de firmar un acuerdo con el banco, actualmente vive con su pareja en el Ensanche de Vallecas. Montes admite que solo recibe 1.000 euros de paga por estar desempleado: “La única propiedad que me queda es mi coche, que tiene más de 10 años”.

Esperaba llegar a su jubilación sin preocupaciones. Pero las cosas no sucedieron como esperaba. Tiene que abonar 100 euros mensuales al banco, el alquiler de la casa donde vive y los gastos que conlleva. “Con lo que me queda, nunca podría devolver los 20.000 que me reclaman”.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram

Más información