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Iceta clama por que se inicie el debate de la reforma constitucional

Rubalcaba y Navarro arropan al líder del PSC en la presentación de ‘La tercera vía’

Pere Navarro (i), Miquel Iceta y Alfredo Pérez Rubalcaba
Pere Navarro (i), Miquel Iceta y Alfredo Pérez Rubalcaba

Miquel Iceta, líder del PSC, lleva meses reclamando la reforma de la Constitución para solucionar la situación política de Cataluña y ahora ha llevado sus reflexiones y propuestas a un libro, La tercera vía. Puentes para el acuerdo (Catarata). Lo presentó anoche, con su habitual verbo fácil, en la librería Alibri arropado por su antecesor, Pere Navarro y por el exsecretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba.

La obra es una reivindicación de la postura que ahora defiende sin fisuras el PSC tras renunciar a la consulta legal y acordada. Iceta analiza las causas del desencuentro, reivindica el catalanismo y el federalismo del partido que lidera y propone un camino entre el inmovilismo del PP y el órdago independentista. Es la llamada y denostada en ocasiones tercera vía. La obra propone incluso el alcance de la reforma constitucional, que no debería limitarse solo a retocar un artículo para resolver el problema catalán, sino tener una mirada más larga y pensar en otras comunidades.

“Si nos ponemos, nos ponemos”, dijo Iceta, que lleva reclama la vigencia de la Declaración de Granada que aprobó en 2013 el consejo territorial del PSOE, del que ayer no pudo evitar decir que “en ocasiones no se le ha dado suficiente importancia”. El texto íntegro de aquel acuerdo, que el socialismo español considera un punto de llegada y el PSC, de partida, está recogido al final del libro.

“El libro es una invitación al debate”, dijo Iceta, quien admitió que otros líderes han formulado propuestas similares como alternativas al independentismo. Entre ellos el exlíder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida en otro libro y del que afirmó: “Tiene razón aunque lo diga Duran, Agamenón o su porquero, que diría mi padre”.

“Un político tiene derecho a muchas cosas pero no a engañar conscientemente”, prosiguió el líder del PSC, que reclamó el derecho a votar, pero no para “jugárselo todo a un solo penalti”, en alusión al referéndum de independencia. “Ya se lo jugó el Reino Unido y así les fue”, remachó, al hilo de lo que antes había proclamado Rubalcaba: “Los pueblos no se suicidan fácilmente, salvo que sean británicos”.

El exlíder del PSOE reconoció que en Cataluña “habrá que votar”, pero precisó que lo importante era hacerlo sobre una reforma de la Constitución, aunque Iceta considera que se debería votar también un nuevo Estatuto de autonomía. En otro momento, Rubalcaba explicó que Cataluña se encuentra ya en época preelectoral, con el PDeCAT “huyendo de sus demonios familiares”, en referencia a la corrupción y Esquerra creciendo en el espacio que le está dejando la antigua Convergència.

Por su parte, Pere Navarro suscribió la propuesta de que España se defina en la Constitución como una “nación de naciones” y arremetió contra los “charlatanes, curanderos y vendedores de crecepelo” a los que Iceta ha censurado en ocasiones. El libro describe una alternativa política que Navarro vaticinó que será mayoritaria.