El ‘Parlament’ aprieta al CAC por la falta de pluralidad y de audiencia de TV3

El Consejo Audiovisual de Cataluña defiende que el soberanismo cae a la sexta posición de los temas tratados en los informativos

Las instalaciones de TV3 en Sant Joan Despí.
Las instalaciones de TV3 en Sant Joan Despí.Massimiliano Minocri

La bajada en las audiencias de TV3, la televisión pública catalana, y las críticas que recibe el canal por falta de pluralismo político han sido los temas centrales de la comisión celebrada este viernes en el Parlamento catalán en la que ha comparecido el presidente del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), Roger Loppacher. En un intento de salvar los muebles ante la gran caída de audiencia del canal catalán (del 26,3% del año 2000 se ha pasado al 14,4% en los primeros meses de 2017), Loppacher se ha escudado en que los hábitos de consumo han cambiado con las plataformas de Internet, y ha pedido más presupuesto. El CAC también ha defendido el pluralismo del canal público, asegurando que las noticias sobre el soberanismo cayeron al sexto lugar en los informativos en 2016.

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"La situación de las audiencias de TV3 nos preocupa extraordinariamente, porque es un servicio público clave en la normalización lingüística: si nos falla, tenemos un gran problema como país", ha afirmado Loppacher en su intervención. Para atajar el problema, el presidente del CAC ha propuesto tender hacia modelos que compitan con las nuevas plataformas de Internet y las redes sociales. "Necesitamos un Netflix a la catalana", ha declarado, y ante la estupefacción de algunos representantes políticos, ha hecho pública la oferta de la empresa Cellnex de gestionar esta plataforma.

El crecimiento de servicios a la demanda, según el CAC, ha sido del 172% desde 2010, con plataformas como Netflix, HBO, y los vídeos en Youtube, Twitter o Snapchat. "Es competencia directa porque impacta en nuestra audiencia audiovisual, lo que se traduce en pérdida de ingresos para la televisión pública", ha añadido Loppacher. El presidente ha propuesto que el presupuesto se amplíe en 140 millones de euros para producir "series y ficción de calidad", y ha puesto como ejemplo la serie Merlí, que con 185.000 euros por episodio ha conseguido récords de audiencias.

Críticas por el la falta de pluralismo

Lejos de los análisis del CAC, los grupos parlamentarios de la comisión han achacado la bajada de audiencias a la falta de pluralidad política y temática de la que se acusa a la televisión catalana. "La radio y la televisión de Cataluña se han convertido en los medios del procés, y usted es el responsable de que esto pase", le ha espetado a Loppacher David Pérez, del PSC, que le ha reprochado que use el voto de calidad que tiene como presidente para zanjar los debates sin consenso. El CAC también ha recibido críticas, por parte del PP y de Ciutadans, por tolerar episodios como los de la quema de una Constitución española en directo por parte de una colaboradora del programa matutino de TV3, o las entrevistas al dirigente abertzale Arnaldo Otegui.

Loppacher se ha escudado en los informes sobre la pluralidad que realiza el CAC, y ha avisado de que "en ningún otro país se hacen tantos informes ni se destinan tantos recursos", en referencia a las cerca de 10.000 horas que asegura se destinan al análisis de contenidos y de turnos de palabra para medir el pluralismo. Según estos estudios, el PSC-PSOE y el PP encabezan la lista de las formaciones políticas con más tiempo de palabra, con un 15,6% y un 12,5% respectivamente. El ejecutivo catalán y los partidos que lo integran no llegan a un tercio del total del tiempo de palabra, con un 32,5%. Además, Loppacher ha destacado que las informaciones sobre las relaciones entre Cataluña y España solo cubren un 3,8% de los temas de TV3, y que el tema al que se le prestó más atención fue el de la política internacional, con un 19,9%.

Sobre la firma

Josep Catà

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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