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Motivos para crear, motivos para creer

La Sinfónica estrena ‘Concierto Misterio’, una monumental obra de Wladímir Rosinskij

El 20 de noviembre de 2013, el Gobierno de Ucrania suspendió las negociaciones del Acuerdo de Asociación y el Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. Los sucesos que siguieron en la Plaza de la Independencia de Kiev continuaron con la destitución del primer ministro, Víktor Yanukóvich, el 23 de febrero de 2014, la ocupación de la península de Crimea por Rusia y su posterior declaración como república independiente. A partir de estos acontecimientos, la población tomó partido: amigos y familiares se encontraron así enfrentados en bandos opuestos de difícil reconciliación.

Wladímir Rosinskij (Rostov del Don, Rusia,1962) es violista de la Orquesta Sinfónica de Galicia (OSG) y un gran compositor. Por aquellas fechas había recibido un encargo de una amiga, también violista, para usarlo como bis tras el Concierto para viola, clarinete y orquesta de Bruch. Lo escribió influido por los sucesos arriba mencionados, pero estos resultaron ser demasiado poderosos para ser contenidos en una pieza menor. Cuenta Rosinskij que debía escribir una obra “de gran extensión y complejidad” que pudiera canalizar tanta fuerza y sentimientos. Y bien podemos pensar que una obra así, que será estrenada este jueves en Vigo (20.30 horas en Teatro Afundación) y el viernes en A Coruña (20.30 horas, Palacio de la Ópera), debería dar motivos para que todos pensemos que otro mundo es posible

Para ello se necesitaría unos intérpretes con enorme capacidad técnica y artística. La respuesta estaba en casa: la OSG y su titular, Dima Slobodeniouk, eran conjunto y director idóneos para ello. Rosinskij, que también “ve” la nueva obra pensando en sus posibles intérpretes, tuvo claro que el Concierto Misterio necesitaba tres solistas indiscutibles en su estreno: Ruslana Prokopenko, que estrenó su Concierto para violonchelo en 2008; Uxía Martínez Botana, que acaba de ser nombrada por la prensa especializada una de las diez mejores contrabajistas del mundo. Y el oboísta David Villa, que con su instrumento electrónico de viento (EWI, por sus siglas en inglés) y el “sampler” le inspiró hace años Fluvius Conscientia I, que ambos estrenaron aquel año.

Toda la obra de Rosinskij es de gran solidez formal por su formación de tradición rusa en la extinta Unión Soviética y la obtenida en Austria, una verdadera zambullida en la Segunda Escuela de Viena. Por otra arte, su apuesta por una búsqueda incesante y su rico mundo interior lo llevan, en sus propias palabras “a mezclas inhabituales y al eclecticismo como estilo”. Sin olvidar su trabajo juvenil como batería de rock.

También la búsqueda del espectáculo -incluso visual- como en el Concierto Misterio, una obra extensa sobre situaciones personales y sociales complejas y sobre sentimientos de pertenencia enfrentados. En ella, himnos apenas insinuados o deformados se unen, se separan y se enfrentan musicalmente. Estos himnos son como esa “realidad reflejada en los espejos del Callejón del Gato” del esperpento valleinclanesco, definición que ilumina su cara cuando se le insinúa.

Pero también surgen otros -arcaicos o simplemente imaginados-, que representan un pasado mejor y un futuro soñado. De cómo hacer realidad éste superando el presente de enfrentamientos se encargarán dos instrumentos, uno primitivo procedente de la Edad de Hierro y otro electrónico. Entre ambos ayudarán a tender el puente sonoro que Rosinskij construye entre una Arcadia perdida y soñada y el futuro que deseamos para nosotros mismos y para nuestros descendientes. Ellos nos habrán de dar los motivos para creer en un mundo nuevo; en un mundo mejor.

El electrónico es el ya nombrado EWI de David Villa, quien dice que “es muy difícil decir que Wladímir tiene influencias de tal o de cual, tiene un lenguaje muy definido y único. En ocasiones parece música casi aleatoria pero no: su música está llena de historias, de citas ocultas y de simbolismo. Es casi como estar leyendo una novela pero con sonidos”.

En cuanto a la obra que se estrena piensa que “el Concierto Misterio sigue la linea de anteriores composiciones de Wladimir, como el Concierto para dos violas o la Sinfonía para orquesta y grupo de rock. Es música valiente, muy atrevida; en ocasiones extrema y me interesa su idea de ir más allá de un mero concierto y crear espectáculo. Esos pequeños guiños escénicos. Me parece muy original y capta la atención del público inmediatamente”.

El primitivo es un karnix construido por el multiinstrumentista e investigador Abraham Cupeiro (Sarria, Lugo, 1908). El karnix es un instrumento de metal, de posible origen celta y procedente de la Edad de Hierro, que era usado como instrumento militar y ceremonial. Cupeiro dice que para él “es un honor participar en este estreno, en el que estoy encantado de participar”. Sobre su instrumento dice que “la conjuncion del karnyx con instrumentos modernos o eléctricos es un maridaje sonoro que en principio parece alejado pero que casa muy bien. Estoy seguro de que el público no va a quedar impasible con el Concierto Misterio”.

El lenguaje propio de Rosinskij es corroborado por Martínez Botana, que afirma: “se aparta de todo lo convencional que se puede escuchar de contrabajo solista (está escrito para afinación de orquesta) y hay una mezcla poco convencional de instrumentos. Creo que es el público quien tiene que dar la opinión al final de la ‘performance’. Solo puedo decir que es una obra con un lenguaje muy particular”. Y es que Rosinskij hace tocar a las solistas de chelo y contrabajo con diferentes instrumentos: los tradicionales en el primer movimiento, Laberintos, y eléctricos en el tercero, Himnos”, un movimiento en el que se desencadena un caos sonoro y visual, un reflejo de aquel bélico invierno de 2014, en el que EWI y karnix tratarán de tender los puentes arriba citados.

Cada autor o creador habrá reaccionado ante aquella crisis internacional desde su particular punto de vista. Rosinskij ha tenido la altura de miras de un verdadero artista porque -aunque cualquier himno es siempre parcial por definición- su tercer movimiento, Himnos, lanza una señal que sobrevuela por encima de esa característica común a todos ellos. Su mensaje es que es posible otro Mundo.

Porque un creador debe ofrecer a sus semejantes una visión que trascienda de sus personales posturas políticas, regionales o nacionales. Una visión por encima de aquéllas, que nos ofrezca al común de los ciudadanos una panorámica de mayor perspectiva y, en definitiva, más humanista. O quizás, sólo más humana; y por tanto, más universal.