Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

ERC se enroca al exigir tres consultas para aprobar el plan de hoteles

Colau abre la puerta a trasladar 400 pisos turísticos del centro a la periferia

La cuarta teniente de alcaldesa de Barcelona, Janet Sanz, durante la entrevista.
La cuarta teniente de alcaldesa de Barcelona, Janet Sanz, durante la entrevista.

Contrarreloj y hasta el último minuto. Si hace falta, modificando el texto hasta que llegue la hora de votar, en la comisión de Urbanismo del próximo miércoles. De nuevo el gobierno de la alcaldesa Ada Colau espera cerrar in extremis un acuerdo que le permita aprobar uno de sus proyectos estrella: esta vez, el plan de hoteles, conocido como PEUAT, siglas de Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos.

El escollo es ERC, que sigue condicionando su voto favorable a la celebración de tres consultas para que la ciudadanía decida si se revocan las licencias de tres hoteles polémicos: el del Rec Comptal (casi acabado), el de Drassanes y el albergue de la Vila Olímpica. El ejecutivo de Colau cuenta con la abstención de la CUP, que consiguió al sumar Poblenou, Hostafrancs, Sant Antoni y la Vila Olímpica a las zonas donde no se podrán abrir nuevos hoteles. Pero el gobierno necesita cinco votos más, los de ERC, porque CiU, PP y muy probablemente Ciutadans votarán en contra.

La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, y el responsable de la cartera de los republicanos, Jordi Coronas, se reunieron ayer a mediodía. Los republicanos mantienen su condición y entienden que la pelota está ahora en el tejado del gobierno, que busca cómo reconducir la cuestión para lograr el sí. Por la noche, la alcaldesa afirmó que "no contempla que no se apruebe el plan". "Está en juego el modelo de ciudad. Todos los grupos municipales nos debemos a las exigencias ciudadanas, no nos podemos permitir un alud de licencias", dijo.

Sanz ha comparecido ante los medios de comunicación para explicar cómo queda, a grandes rasgos, el plan pensado para fijar las reglas de crecimiento de la oferta hotelera en la ciudad. Además de la incorporación de los tres barrios, hay otras tres grandes novedades: abre la puerta a nuevos pisos turísticos legales en la periferia; permite hacer grandes obras de reforma a los hoteles del centro; y suaviza los criterios de apertura de alojamientos en las zonas dos y tres, las que rodean los barrios más presionados. Unas condiciones que dan respuesta a alegaciones presentadas por los grupos (ERC, CiU y Ciutadans) y que también incorporan peticiones del PSC, socio de Colau en el Gobierno, o del Gremio de Hoteles.

Sobre los futuros apartamentos turísticos en la zona 3, la periferia, es llamativo porque hasta ahora el consistorio había asegurado que no permitiría ni una sola apertura más de los 9.000 que hay con licencia. Ahora, la apertura de un máximo de 400 apartamentos estaría condicionada al hecho de que la Generalitat devolviera al municipio las competencias para dar y retirar licencias (una competencia que perdió con la Ley Ómnibus de CiU de 2011) y a que no se abran en edificios de vivienda. La filosofía siempre es la misma: no poner en peligro el derecho a la vivienda de los barceloneses, ha subrayado Sanz. El cambio pasa por trasladar licencias del centro a la periferia.

Pero la patronal de los pisos turísticos APARTUR, sigue rechazando el plan, que considera que "pierde la oportunidad de cambiar la oferta de cambiar la oferta de pisos turísticos ilegales de la ciudad por una oferta de pisos legales que paguen impuestos y permita controlar su actividad". En una ciudad, recuerda la patronal, donde hay 6.000 pisos turísticos ilegales.

Respecto a las obras en los hoteles, el primer redactado del PEUAT era ambiguo y prohibía hacer "grandes obras de reforma". Hoy Sanz ha concretado que lo que no se podrá hacer son obras que sustituyan el 80% del edificio. Esto es, evitar que un establecimiento sea derribado y levantado de nuevo.

Por último, la flexibilización de criterios para abrir hoteles en las zonas 2 y 3 pasa porque se puedan abrir hoteles pequeños (máximo 25 habitaciones) en calles de entre 6 y 8 metros de ancho; y por permitir abrir hoteles a una distancia de 150 metros en grandes ejes como la avenida de la Meridiana.

Más información