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Alcalá, una ciudad de cine

La ciudad complutense es escenario de grabaciones desde hace un siglo. Para facilitarlas, ahora se ha creado una Oficina de Rodajes

Un momento de la grabación de la serie de TVE Víctor Ros Ampliar foto
Un momento de la grabación de la serie de TVE Víctor Ros
Alcalá de Henares

Un simple esclavo tracio, Espartaco, fue capaz de poner en jaque al Imperio romano en el siglo I antes de Cristo. En su intento de llegar al sur de Italia para escapar, atravesó numerosas ciudades, en las que se le unían nuevos esclavos. Una de esas imponentes escenas, inmortalizada en la película de Stanley Kubrick, se filmó en La Puerta de Madrid, en Alcalá de Henares. “Es quizás la obra más internacional, pero no la única que se ha grabado aquí”, subraya María Aranguren, concejal de Cultura. Y es que, además de ser Patrimonio de la Humanidad desde 1998, Alcalá tiene una larga tradición cinematográfica que se remonta a principios del siglo XX. Para mantenerla, el Ayuntamiento ha creado una Oficina de Rodajes que reduce los trámites que necesitan las grabaciones.

La primera vez que Alcalá y el séptimo arte se dieron la mano este apenas había dado sus primeros pasos. Los hermanos Lumière acababan de inventar el cinematógrafo cuando, en 1897, la ciudad vivía con curiosidad la primera demostración en el Teatro Cervantes. Hubo que esperar hasta 1905 para que se filmara en Alcalá uno de los primeros documentales de la historia de España: Centenario de El Quijote. El primer largometraje, Los intereses creados, aún mudo, data del año 1918 y estaba dirigido por Jacinto Benavente, autor de la obra. En los años veinte y treinta, las calles de Alcalá aparecieron, entre otras obras, en El abuelo (1925) o Don Quintín el amargado (1935), de Buñuel.

La producción en la década de los cuarenta estuvo marcada por títulos de carácter religioso y cultural. Un filme, Olé torero (1948), rodado en la antigua plaza de toros, es uno de los pocos documentos que se conservan para recordar el foso alcalaíno, desaparecido a finales de los noventa. En los cincuenta, comenzaron a rodarse obras de marcado carácter historicista. Las más afamadas llegan a partir de esa época: la citada Espartaco (1960); Sor Citröen (1967); Don Erre que erre (1970); Soldadito español (1988) o La Lola se va a los puertos (1993).

Historias de todos los géneros grabadas gracias a las peculiaridades de la localidad. Por su pasado, Alcalá es una ciudad y muchas. Está la ciudad romana. De ella se conservan el Foro Complutum y la Casa de Hippolytus. También está la ciudad medieval, con su calle Mayor, la vía porticada más larga de España, o las murallas, del siglo XIII. Y la ciudad renacentista, con la universidad cisneriana, joya del plateresco. Todo ello, sin olvidar importantes espacios culturales o naturales como el Corral de Comedias, el Palacio Laredo o los Cerros de Alcalá.

Un plató al aire libre

“Tenemos localizaciones excelentes a apenas 30 kilómetros de Madrid”, explica Aranguren. Eso ha motivado que, en los últimos años, series como Cuéntame cómo pasó; El Ministerio del Tiempo o, más recientemente, Víctor Ros, hayan elegido Alcalá para filmar algunos de sus capítulos. “La ciudad es un plató. Tiene rincones estupendos que se prestan, no solo a visitarlos, también a ser escenarios”, destaca la edil.

A finales de 2015, el Ayuntamiento creó la Oficina de Rodajes. Aranguren señala que, con ella, “hemos conseguido que los trámites se puedan cerrar en cuatro días. Antes, se tardaba más de un mes y se escapaban muchas posibilidades”. Desde que se puso en marcha, la oficina ha reportado a Alcalá más de 12.000 euros. Sin embargo, “el objetivo principal no es recaudar, sino promocionar la ciudad”, a la que Aranguren considera aún una “gran desconocida”.

El festival de cortos más antiguo

Alcalá es una ciudad volcada con el cine”, asegura José Andrés Alba, técnico municipal. Lo argumenta en la celeridad que tienen las productoras cinematográficas para obtener los permisos necesarios para filmar en los espacios públicos. “No son tasas altas, pero además apoyamos a los nuevos creadores, a las obras culturales y las que promocionan la ciudad, que están exentas de pagar”. En Alcalá, también tiene lugar un importante festival internacional de cortometrajes, Alcine. Se trata del concurso más antiguo de España (se fundó en 1970) y por él han pasado destacados directores de cine como Álex de la Iglesia, Isabel Coixet o Alejandro Amenábar.

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