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Huelga indefinida en General Electric contra los 175 despidos

La Generalitat pide a la empresa conservar los empleos por "responsabilidad social"

Trabajadores de Alstom inspeccionan un parque eólico.
Trabajadores de Alstom inspeccionan un parque eólico.

Los trabajadores de General Electric (GE) en Cataluña comienzan hoy una huelga indefinida como medida de presión para evitar la pérdida de 175 puestos de trabajo, un tercio de la plantilla y el cierre de una planta en el Baix Llobregat. GE Wind y GE Hydro, ubicadas en Barcelona y Cornellà, no son ajenas a los ajustes que la empresa quiere hacer en toda la compañía en Europa. La consejera de Trabajo y Asuntos Sociales, Dolors Bassa, apeló ayer a “la responsabilidad social” de la multinacional para evitar la pérdida de empleos.

La dirección de la multinacional sostiene que los ajustes dentro de su plantilla europea, de 51.000 personas, se derivan de la integración dentro de la compañía de del negocio de energía de la francesa Alstom, que adquirió en noviembre del año pasado. GE Wind, donde 110 puestos de trabajo están en peligro, se dedica a proyectos de energía eólica. En GE Hydro, el centro de producción de turbinas hidráulicas, un total de 65 personas terminarían en la calle y la planta cerraría.

En un principio, el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por GE afectaba a 298 empleados de ambas empresas, de la división de energías renovables. El impacto en toda España es de 400 puestos de trabajo. La multinacional planteó inicialmente un plan de reestructuración que incluía el despido de 6.500 trabajadores en toda Europa pero las negociaciones a nivel continental lograron reducir el número, a nivel de Cataluña, hasta los 175 actuales, una cifra que los sindicatos todavía rechazan.

“Estamos hablando de la deslocalización de un sector puntero, pionero en materia de I+D, con trabajadores altamente calificados y formados en Cataluña”, lamentó ayer David Madueño, representante de CCOO en GE Wind. La inminencia del cierre del periodo de consultas entre el comité de empresa y la multinacional precipitaron la convocatoria de la huelga, que ya iniciaron hace unas semanas los empleados de la planta navarra de Buñuel, que está abocada al cierre.

Algo similar ocurre con GE Hydro, donde también está sobre la mesa el traslado de una veintena de trabajadores a Bilbao. Los sindicatos reivindican que la empresa se quede en Cataluña. “No se trata de un plan industrial viable. Hemos propuesto mudarnos a las oficinas de GE Wind, en el 22@, para así abaratar costes”, explicó José Manuel Lozano, representante de UGT en la empresa.

GE Hydro está a la espera de la adjudicación de varios proyectos, una cartera que Lozano añade que se ampliará más a partir de la segunda mitad de 2017. La rehabilitación de ocho centrales de la hidroeléctrica rusa de Kubansky, heredada de Alstom, es uno de ellos y que esperan que se reactive dentro de un año y medio.

“La Generalitat mediará todo lo posible para salvar el mayor número de puestos de trabajo porque Alstom representa mucho para el sector industrial de Cataluña”, defendió ayer Dolors Bassa, consejera de Trabajos y Asuntos Sociales. El departamento que dirige Bassa se reunió ayer con una representación de los trabajadores, como ya ha sucedido con el presidente y vicepresidente catalanes. Los sindicatos apelaron a “la responsabilidad de la Administración en la defensa de la industria”, a lo que Bassa respondió también con otro llamamiento, esta vez a GE: “Debe ser prioritaria su responsabilidad social” manteniendo los empleos.