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CRÓNICA

La igualdad

Eduardo Reyes se ha hecho independentista para poder ayudar a su gente, a los que lo pasan mal a pesar de los esfuerzos de su gobierno

Esta vez se sumó a la sesión de control al Govern el diputado Eduardo Reyes. Lo hizo de la manera en que se espera que lo hagan los pobres: en primera persona, biográficamente, explicando su vida, pero es que un pobre no tiene más que lo que ha vivido. Antes de nada, saludó en catalán, y después de la cuota de cortesía, continuó en castellano para contarles a los parlamentarios que había nacido en Córdoba y que tiene sentimiento español. Pero que aun así, se ha hecho independentista para poder ayudar a su gente. A la de aquí, personas que lo pasan mal a pesar de todos los esfuerzos de su gobierno por ayudarlos, pues éstos son boicoteados sistemáticamente por el Estado español. Todo esto lo expresó con ese tono sentimental de poeta de peña flamenca tan del gusto integrador.

Como el President está continuamente dando señales de que se preocupa mucho por la pobreza energética, los desahucios, y todos esos dramas que salen en los documentales (ya no sólo latinoamericanos, sino también catalanes), el partido del gobierno le ha pedido al diputado que tienen más parecido a un pobre (de hecho, pertenece a esas clases), que sea él quien tome la palabra en nombre de las citadas capas sociales (o quizá estratos, por lo que tienen de subterráneo). La igualdad es que todos seamos iguales ante la ley, pero eso no quiere decir que no haya clases. La igualdad de oportunidades la decide quien las concede.

El caso es que Reyes leyó su discurso dirigiéndose a la consellera de Gobernación y Relaciones Institucionales, Meritxell Borràs, que le escuchaba muy ufana, pero sin darse la vuelta para mirarle, quizá porque prefería imaginárselo con la gorra en la mano. El parlamentario habló en nombre de los más vulnerables, aludió a la ley 24/2015 (una Iniciativa Legislativa Popular para luchar contra los desahucios y la pobreza energética aprobada por unanimidad por el Parlament, y que el Gobierno del PP ha enviado al Tribunal Constitucional), y cuando dijo: “una ley que se hizo para evitar que la gente se quedara en la puñetera calle”, sus compañeros de formación aplaudieron complacidos. Pero la verdad que hay en las palabras “calle” y “puñetera” es una verdad de invernadero. Luego, cuando terminó su intervención, que concluía con la pregunta “¿cuál será el planteamiento del Govern frente a este nuevo ataque del Gobierno español?”, Eduardo Reyes se sentó en su escaño. Muslo con muslo, en el escaño contiguo se sienta su compañero Germà Bel, uno de los parlamentarios que más patrimonio han declarado. De hecho, en esta legislatura, los parlamentarios con más patrimonio, la casta de los metabarones que diría Jodorowsky, son miembros de JxSí. La transversalidad es lo que le dan los ricos a los pobres cuando piden igualdad