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Esperanza de vida, renta y paro agrandan la brecha entre barrios

Madrid invierte 30 millones en un fondo de reequilibrio territorial para reducir la diferencia de calidad de vida entre distritos

El concejal del distrito de Retiro, Nacho Murgui, en unas pistas de baloncesto el pasado verano.
El concejal del distrito de Retiro, Nacho Murgui, en unas pistas de baloncesto el pasado verano.

“En esta ciudad existe un desequilibrio histórico que afecta especialmente a los distritos del sur y del este”, afirma el Ayuntamiento de Madrid, que ha trazado un mapa de la desigualdad territorial entre sus 128 barrios a partir de datos objetivos y sistematizados. El gobierno municipal que dirige Manuela Carmena (Ahora Madrid) se ha comprometido a difuminar “esa enorme diferencia entre las zonas más ricas de la ciudad y las más empobrecidas y castigadas”, que se descubre en factores como la esperanza de vida, el paro registrado, la renta por habitante o la inmigración. Ayer anunció un fondo de 30 millones de euros, que se suman, entre otros, a los 16 millones para la rehabilitación de inmuebles.

Una vez identificado el problema es más fácil solucionarlo, aunque el concejal de Coordinación Territorial, Nacho Murgui, admita que llevará años. Y para identificarlo, el Ayuntamiento ha ordenado los barrios de la ciudad “según su necesidad de reequilibrio territorial” a partir de siete indicadores: paro registrado, porcentaje de emigrantes, desempleo juvenil, parados sin prestaciones, renta bruta por habitante, esperanza de vida y vulnerabilidad urbana (un índice que toma en consideración la antigüedad y valor catastral de los inmuebles, el porcentaje de población envejecida y los habitantes sin estudios). El resultado es un “índice de vulnerabilidad” que oscila entre 8,5 puntos (el barrio de los Jerónimos, en el distrito de Retiro) y 34,5 puntos (San Cristóbal, en Villaverde).

A mayor puntuación, más vulnerabilidad. Los mejores barrios son Estrella (Retiro, 9), Vallehermoso (Chamberí, 9), El Goloso (Fuencarral, 9), Niño Jesús (Retiro, 9,5) y Castilla (Chamartín, 10). En el polo opuesto, Portazgo y Numancia (Puente de Vallecas, 32), San Andrés (Villaverde, 32), San Diego (Puente de Vallecas, 32,5), Entrevías (Puente de Vallecas, 33) y Los Rosales (Villaverde).

Un “proyecto emblemático” en Vista Alegre

Una de las actuaciones contempladas en el fondo de reequilibrio territorial presentado ayer es “el desarrollo de una edificación dotacional en el solar del antiguo mercado de Puerta Bonita” (en el barrio de Vista Alegre, del distrito de Carabanchel).

Ubicado entre las calles de Eduardo Morales y Alondra, este mercado abrió en los años sesenta y fue clausurado en 2008, sustituido por un nuevo centro en la calle de Matilde Hernández que costó 8,5 millones de euros.

Desde entonces, está tapiado (tras varias okupaciones) y sin uso. El anterior gobierno, dirigido por Ana Botella (Partido Popular), planeaba reconvertirlo en un equipamiento polivalente para el barrio.

Según el concejal de Coordinación Territorial, Nacho Murgui, ese solar se empleará para impulsar “un proyecto emblemático”. La edil de Carabanchel, Esther Gómez, anunció ayer la apertura de un proceso de participación entre los vecinos para que decidan si quieren un centro de servicios sociales de primera necesidad, una escuela infantil, vivienda social, espacios para asociaciones del barrio, un centro polivalente u oficinas municipales.

¿Cuáles son las diferencias? En Los Jerónimos hay 37 habitantes por hectárea. La edad media son 48 años, y la proporción de inmigrantes es del 4%. Sólo el 2% de los vecinos carece de estudios, mientras que el 54% tiene título universitario. El paro registrado roza el 5%; a 31 de diciembre, había sólo un chaval de 16 a 19 años sin empleo; el 42% de los parados era de larga duración, y el 36% no recibía ninguna prestación. A modo de curiosidad, el PP ganó las municipales con el 56% de votos.

En San Cristóbal, en cambio, hay 138 habitantes por hectárea, la edad media son 39 años y la proporción de inmigrantes es del 24%. El 14% de los vecinos carece de estudios, y sólo el 6% tiene título universitario. El paro supera el 19%; el 57%, de larga duración; el 66%, sin prestaciones. Aquí ganó Ahora Madrid las elecciones, con el 34% de los votos. La distancia entre los dos barrios es de nueve kilómetros, un cuarto de hora en coche. La diferencia en esperanza de vida alcanza los dos años.

Para atajar esas diferencias entre barrios, el Ayuntamiento ha diseñado un centenar de proyectos encaminados a favorecer el acceso a un empleo y una vivienda, combatir el deterioro de los espacios públicos y el déficit de equipamientos, y promover la intervención social, cultural y educativa contra la desigualdad.

El listado facilitado por el Ayuntamiento incluye 109 proyectos, pero no aparecen presupuestados y, en algunos casos, suponen sólo el inicio de actuaciones a más largo plazo (como construir un centro deportivo, que puede costar hasta 7,5 millones).

Se reparten por los 21 distritos, pero proporcionalmente al citado índice de vulnerabilidad.

Así, por ejemplo, en Retiro sólo está previsto arreglar el pavimento en el barrio de las Adelfas y acondicionar un local como “espacio de igualdad”. En Chamartín, otro distrito favorecido, se mejorará la conexión de la calle de Mauricio Legendre con la estación de ferrocarril, y se prolongará esa vía en sentido norte.

En Villaverde, el distrito más desfavorecido, se rehabilitará el parque de Plata y Castañar; se dará apoyo a un plan de seguridad y convivencia en San Cristóbal; se construirán un centro sociocultural para jóvenes y una biblioteca municipal; y se adquirirá vivienda pública para personas en situación de emergencia social. Los proyectos de índole inmobiliaria son precisamente uno de los emblemas del plan de reequilibrio, según el concejal Nacho Murgui.

Se trata de construir viviendas públicas de alquiler con dotaciones sociales para el barrio en los bajos (locales para asociaciones, salas vecinales, centros cívicos o juveniles, espacios de coworking, etcétera). Estas actuaciones están previstas en Carabanchel, San Blas y Hortaleza.

En cuanto a los proyectos relacionados con el empleo, se organizarán talleres de empleo en los barrios con un índice de paro registrado superior a la media, y se fomentarán las cooperativas, el autoempleo y el comercio minorista. El Ayuntamiento prevé que más de 1.500 personas pasen por estas escuelas taller, que contarán con prácticas pagadas en actividades que sirvan además para mejorar la vida en los distritos.

En cuanto a la mejora del espacio urbano, se trata de rehabilitar edificios públicos en mal estado, arreglar el pavimento o plantar árboles en los alcorques vacíos.

 

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