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La PAH toma una sucursal de Bankia en Vallecas y evita dos desahucios

Una treintena de activistas irrumpieron en el banco para negociar que tres familias no fuesen desalojadas esta semana de sus vivivendas

Activistas durante la protesta de este lunes en una sucursal de Bankia.
Activistas durante la protesta de este lunes en una sucursal de Bankia.

Una treintena de miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha tomado este lunes la sucursal de Bankia en la calle Sierra de Toledo, en Vallecas, durante tres horas y media. Su objetivo era hablar con los responsables de la entidad financiera para impedir que durante esta semana sean desahuciadas tres familias de las viviendas en las que viven y que pertenecen a la caja madrileña. Fruto de las negociaciones, y gracias a la mediación de una persona del Ayuntamiento de la capital, cuentan desde la plataforma de afectados, "se ha logrado" paralizar dos de estos desahucios. Bankia, que no valora las medidas de la PAH, asegura a EL PAÍS que la tercera vivienda, cuyo desalojo no se ha podido parar, ya no forma parte de sus activos.

La acción comenzó a las 11.00 y sorprendió a los empleados de la entidad. Tampoco los clientes daban crédito. "Hemos hecho una ocupación pacífica. No queremos vivir gratis. Lo que pedimos es un alquiler social para estas familias, pero Bankia dice que esas casas ya no son suyas. Sin embargo, mantiene las denuncias en el juzgado", explica Daniel García, uno de los negociadores de la PAH.

Según el activista, su organización lleva más de un año negociando con la entidad para que Noraima y sus tres hijos puedan quedarse en su casa pagando un alquiler social. Sostiene que Bankia no le otorga esa posibilidad. Los problemas comenzaron cuando la hermana de Noraima dejó de pagar la hipoteca en enero de 2013. Al no paliar la deuda contraída, el banco subastó la vivienda para recuperar el dinero que había prestado. "No hubo dación en pago. Además de no tener vivienda, ahora debe 111.000 euros, por eso pedimos también que se le condone la deuda", subraya García. Al final, Bankia ha suspendido su desalojo y el de Claudio, un vecino del distrito de San Blas que se encuentra en similares circunstancias.

Peor suerte han tenido Victoria y sus tres hijos menores, que ocupan desde hace meses la vivienda de Vallecas que perdieron al no pagar su hipoteca. Su desahucio se mantiene para este miércoles, tal y como estaba previsto. También siguen adelante los actos de esta organización para impedirlo. Según la PAH, Bankia tampoco le ofrece un alquiler social, algo que sí ocurre por parte del Ayuntamiento. Sin embargo, la mujer desea quedarse en su barrio. "Preferimos permanecer en nuestras casas para no cambiar a los niños de colegio, por ejemplo", afirma García.

La PAH ha denunciado las enormes medidas de seguridad que han acudido a la ocupación de la sucursal. En Twitter escribían "Ya llega la policía para proteger a Bankia en vez de proteger a la ciudadanía de estafadores". En total, se han personado en el lugar 25 agentes, la mitad de ellos pertenecientes a las Unidades de Intervención Policial (UIP). "Tienen que abandonar porque el banco está cerrado", ha espetado uno de los uniformados a los activistas. "En el cartel pone que cierran a las 18.00", le responde Daniel García. "Pues tendré que multarles", le replica el policía. Las denuncias por este tipo de protestas con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, también llamada Ley Mordaza, pueden llegar a los 30.000 euros, según García. Al final desalojaron el banco. Minutos más tarde, recibían por teléfono la feliz noticia de que habían conseguido su propósito.

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