Colau nombra el Consejo Asesor de Arte Público

El organismo, consultivo, analizará el martes el proyecto de Frederic Amat para el Liceo

Ada Colau en los premios empresa innovadora en conciliación y tiempo.
Ada Colau en los premios empresa innovadora en conciliación y tiempo. gianluca battista

El Ayuntamiento de Barcelona ha nombrado a los nuevos componentes del Consejo Asesor de Arte Público, un órgano cuya finalidad es informar y decidir sobre las actuaciones en materia de arte público y en el espacio público. Heredero de otro organismo, el Consejo Asesor de Esculturas, sus dictámenes sin ser vinculantes sí son determinantes, entre otras cosas porque parte de sus miembros son los máximos responsables de las áreas de Patrimonio y Urbanismo del Ayuntamiento. El citado Consejo estaba pendiente de ser formado desde el cambio de gobierno municipal y su dictamen fue requerido recientemente por el área de Patrimonio a propósito del proyecto que ha ideado el artista Frederic Amat para la fachada del Liceo. Y esa propuesta, que con sus 169 anillos de cerámica rojos quiere darle personalidad a la fachada del teatro, es la que tendrán sobre la mesa el próximo 8 de marzo, día en el que se celebra la primera reunión.

El consejo asesor estará presidido por Jaume Asens, tercer teniente de alcalde y máximo responsable del área Cultural, y Janet Sanz, cuarta teniente de Urbanismo, será la vicepresidenta. El resto de los miembros son siete cargos municipales: Ricard Vinyes, comisionado de Memoria Histórica; Berta Sureda, comisionada de Cultura; Maria Luisa Aguado, directora del departamento de Patrimonio, Josep Bohigas, director de Barcelona Regional; Jordi Campillo, gerente de Ecología Urbana; Aurora López, Gerente adjunta de Urbanismo y Carles Vicente Guitart, director de Memoria Histórica del ICUB. Los miembros externos que completan el consejo son 8 expertos con una amplia representación de arquitectos. Lo son Eugeni Bach, Gustau Gili, Meritxell Inaraja y Julia Schulz-Dornburg. Los otros cuatro expertos externos son el director del MACBA, Ferran Barenblit; el del Museo Frederic Marès, Josep María Trullén Thomas; la profesora de Geografía humana de la UB, Núria Benach y Daniel Giralt-Miracle, historiador del arte.

El consejo deberá pronunciarse sobre la idea de Amat de colocar 169 anillas diseminadas por las tres fachadas del Liceo: la de Sant Pau, la histórica de la Rambla y la nueva que llega hasta la calle de Unió, de acuerdo con la última versión del proyecto del que se ha intentado ajustar a algunas de las indicaciones municipales en el sentido de minimizar el impacto visual en la calle de Sant Pau y en la fachada histórica del teatro. La primera propuesta de Amat situaba los anillos – de 1,15 de diámetro cada uno- a lo largo de las fachadas de Sant Pau y La Rambla. Y fue rechazada por el departamento de Patrimonio del consistorio argumentando que no se ajustaba al Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico y el catálogo de Ciutat Vella.

La propuesta revisada esponja la concentración de los círculos de cerámica de Sant Pau y los empequeñece, serían de un metro de diámetro. Y más pequeños –no más de 50 centímetros de diámetro- se han proyectado los que se colocarían en las dos fachadas de La Rambla, la histórica y la que se construyó en su ampliación tras el incendio. Ante la reunión del consejo que deberá dar el visto bueno o no al proyecto, el Liceo solicitó ayer públicamente a los miembros lo integran que “valoren el proyecto de la fachada en toda su dimensión: artística, social y patrimonial”. Y recordaban que han intentado adaptarse a las indicaciones municipales, entre ellas que las anillas se puedan quitar sin que se dañe la fachada. Los responsables del teatro insistían en que el proyecto de Amat “se hará solo si hay consenso”. Ni Asens ni Sureda, a los que el Liceo les presentó la maqueta y les explicaron lo que se pretendía, han querido pronunciarse: “para eso está el consejo asesor, es algo que se tiene que discutir de forma conjunta por técnicos y expertos, no se trata de valoraciones personales”, apuntaban en una reciente conversación con este diario.

El Departamento de Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Artístico elaboró un informe previo que estimaba que el proyecto de instalación artística no se ajusta al Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico y el catálogo de Ciutat Vella

El citado órgano asesor se tiene que constituir todavía. Se trata de una figura creada por el anterior gobierno municipal y heredera de otro organismo, el Consejo Asesor de Esculturas que empezó su andadura en 1997. Su finalidad era la de informar y decidir sobre las actuaciones en materia de arte público y en el espacio público. Estuvo presidida, en el mandato anterior, por Jaume Ciurana, teniente de alcalde de Cultura, y estaba integrada también por responsables de Hàbitat Urbà y por expertos en la materia, entre ellos, los directores del Macba, el Dhub y la Fundación Miró.

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Por otra parte, en relación con la modificación de la denominación de la tenencia de alcaldía de Asens que incluirá el término Cultura, el regidor de CIU, Jaume Ciurana, se mostró crítico: “Si creen que el problema es el nombre, es que no lo entienden. El problema es que para este gobierno la cultura no es prioritaria y no tiene peso interno. Es como el que tiene un coche que al que le falla el motor y ,en vez de arreglarlo, lo tunea por fuera”.

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Sobre la firma

Blanca Cia

Redactora de la edición de EL PAÍS de Cataluña, en la que ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en diferentes secciones, entre ellas información judicial, local, cultural y política. Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.

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