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El referéndum de Podemos divide a los socios de Junts pel Sí

CDC está "expectante" ante una votación que ERC ve "imposible"

Voto por municipio en Cataluña en las elecciones generales 2015
Voto por municipio en Cataluña en las pasadas elecciones generales.

El resultado de las elecciones generales de domingo ha abierto fisuras en la coalición que forman Convergència Democràtica (CDC) y Esquerra Republicana (ERC), Junts pel Sí. Ambas fuerzas, que se presentaron por separado el 20-D, discreparon ayer sobre la principal promesa de Podemos para Cataluña, el referéndum sobre la independencia. Para CDC, el resultado del partido de Pablo Iglesias abre la puerta a un posible cambio para permitir a los catalanes votar sobre la secesión. Para ERC, no hay nada que hablar: la independencia, aseguran, ya se votó en las autonómicas del 27-S y la consulta quedó atrás. Podemos fue tercera fuerza en España, con 69 escaños, y ganó en Cataluña en la confluencia En Comú Podem.

CDC cree que estos resultados dejan "puertas abiertas", como ya explicó el presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, el domingo. El candidato del partido, Francesc Homs, abundó en la tesis del líder: "El panorama español está abierto. Hemos vuelto a aparecer en medio del escenario. Habrá mucho que hablar y debatir".

Homs dudó de la voluntad de Podemos de convocar el referéndum, un argumento en el que había insistido en la campaña: "Vamos a exigir que Podemos mantenga su compromiso como lo están haciendo en las últimas horas", mantuvo.

Medio millón de votos menos que el 27-S

CDC y ERC sumaron 1,1 millones de votos el domingo, un 31,7% del total en Cataluña. Su resultado queda lejos del que cosechó Junts pel Sí el 27-S, con el 39,59%y 1,6 millones de votos. La participación fue solo cuatro puntos menor que en septiembre.
“Hay una parte de independentistas que no ha ido a votar, otros se han sentido atraídos por la posibilidad de hacer un referéndum”, apuntó Oriol Junqueras

Otro de los dardos que lanzaban a Podemos ha quedado matizado tras los comicios, el que asegura que el referéndum es imposible. Pasando el 20-D, CDC estará "expectante" por si se plantea el referéndum, algo que no descartan: "Se abren ventanas interesantes desde el punto de vista de Cataluña", dijo. Eso sí, el nacionalista recalcó que el objetivo de CDC sigue siendo la independencia.

La tesis de sus socios de Esquerra es justo la contraria. El líder del partido, Oriol Junqueras, evitó criticar abiertamente a Mas y Homs —lo esquivo arguyendo que no es "portavoz de otro partido"—, pero evidenció su discrepancia: "Las únicas puertas abiertas son las que abrió el pueblo de Cataluña votando la mayoría independentista" el 27-S, proclamó.

Referéndum imposible

Junqueras sí aseveró que el referéndum es imposible, manteniendo uno de los principales argumentos esgrimidos en campaña: "La propuesta d'En Comú Podem es un referéndum pactado. PP, PSOE y Ciudadanos suman un 70% de diputados en el Congreso que están en contra. Además, el PP solo tiene más de un tercio de los escaños, por lo que tiene una mayoría que puede bloquear cualquier reforma constitucional", contó.

Los republicanos reconocen abiertamente que En Comú Podem hizo agujero entre el electorado independentista. "Le han querido dar una oportunidad", ironizó Junqueras. El presidente de ERC pronosticó que si En Comú Podem fracasa con el referéndum, los votantes de Xavier Domènech se sumarán al independentismo.

En lo que sí coincidieron los republicanos con CDC es en apuntarse la victoria de En Comú Podem en el casillero de los soberanistas, destacando que la formación defiende el derecho a decidir.

La división entre los dos partidos independentistas por el referéndum resume las filosofías dispares que los socios mostraron durante la campaña, con Homs dispuesto a "dialogar, negociar, y pactar" en Madrid y el republicano Gabriel Rufián con la única intención de repetir los argumentos para la secesión desde el Congreso.

Se trata, sin embargo, de una voladura controlada. Las críticas son veladas, y se limitan a la estrategia a seguir en Madrid: nada de ello, se apresuran a asegurar en las dos formaciones, afecta a la cohesión de Junts pel Sí, enfrascada en las negociaciones con la CUP para lograr investir a Artur Mas.

Esquerra le ganó la partida a Convergència el domingo, tal como pasó en las europeas de 2014. Sin embargo, los republicanos no aprovecharán el resultado para intentar cambiar el equilibrio interno en Junts pel Sí, en el que CDC tiene preponderancia. Según la lectura de sus dirigentes, el auge de ERC en estos comicios responde, en parte, por su actitud en las negociaciones con la CUP. Distanciarse del cruce de reproches cruzados, concluyen, ha dado sus frutos.

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