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La CUP propuso investir presidente a Pi-Sunyer como alternativa a Mas

El presidente catalán rechazó la propuesta y planteó un Ejecutivo con tres grandes áreas

Una mujer mira al interior del pabellón en el que se celebra la asamblea
Una mujer mira al interior del pabellón en el que se celebra la asamblea

El que fuera magistrado del Tribunal Constitucional, Carles Viver Pi-Sunyer, que ocupa la presidencia del Consejo Asesor para la Transición Nacional creado por el Ejecutivo de Artur Mas, fue el nombre propuesto por la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) en una de las reuniones con el president en el Palau de la Generalitat según ha adelantado La Directa y han confirmado desde la organización. Pi-Sunyer simboliza, según la CUP, la transversalidad que los anticapitalistas quieren alcanzar y además, figuraba en las listas de la candidatura de Junts pel Sí.

Mas se negó a proponer al magistrado como candidato a la presidencia y propuso la fórmula de los tres vicepresidentes para repartirse las funciones, aunque él seguiría teniendo la potestad de convocar elecciones. El partido anticapitalista ya ha manifestado su desacuerdo con esta opción si no va acompañada de avances en la negociación.

La CUP celebra este domingo la mayor reunión de su historia para exponer a su militancia el estado de las negociaciones con Junts pel Sí y tratar de definir su estrategia para no agotar el tiempo antes del 10 de enero, fecha en la que habría que convocar elecciones anticipadas. Tres representantes de la comisión negociadora intervendrán en primer lugar exponiendo un informe sobre el estado de las conversaciones sobre el plan de choque, la hoja de ruta para la ruptura y el proceso constituyente hacia la república. Los tres grandes temas en debate con la coalición formada por Convergència y Esquerra Republicana desde las elecciones catalanas.

Dos meses después de los comicios del 27-S, la CUP es decisiva y ha reunido a 1.254 personas en el pabellón Nou Congost de Manresa (Barcelona). El orden del día está claro: ¿Artur Mas sí o Artur Mas no? En las reuniones que el partido ha mantenido esta semana con sus asambleas por toda Cataluña ha quedado claro que necesaria una contrapartida para darle a Mas los dos votos a favor que necesita para revalidar el cargo.

En los encuentros mantenidos de martes a jueves, la militancia ha exigido que la aplicación de medidas por el plan de choque social es una condición inamovible para ceder ante CDC y ERC e investir a Mas. Una parte de la militancia sostiene que lo importante no es la persona sino el programa que se aplique. Cada asamblea territorial compartirá hoy su postura respecto a la estrategia. Lo hará antes del almuerzo para dar paso a continuación a los asistentes que también quieran expresar sus ideas.

En el "debate nacional" de este domingo participan los diez diputados del grupo parlamentario con Antonio Baños a la cabeza y los tres exdiputados, que forman parte de la comisión negociadora de la CUP. La última parte del encuentro servirá para centrar las ideas que se han compartido y tratar de definir por dónde seguir negociando. La CUP ya ha dejado claro que no apuesta por celebrar otras elecciones pero, en todo caso, si el escenario es propenso a esta opción, espera que Junts pel Sí haga una oferta para evitarlo.

A los militantes que están en la reunión de Manresa se les ha repartido un documento que recoge cuatro escenarios posibles a partir de este domingo. Tras el parón para comer, se realizará una consulta para conocer cuáles son las preferencias de los asistentes. Según ha avanzado VilaWeb, el primer escenario apunta a un hipotético acuerdo con Junts pel Sí sobre el plan de choque social, la ruptura y el proceso constituyente que suponga investir presidente a un candidato distinto a Mas, aunque este pueda ocupar otro cargo en el Gobierno. El segundo escenario plantea los mismos pactos pero con Mas como presidente de la Generalitat.

En la tercera hipótesis del documento se recoge que se mantengan las negociaciones con Junts pel Sí por lo menos hasta después de las elecciones generales del 20-D para ver si el escenario político posterior "permite interpelar a Catalunya Sí que es Pot y asumir una solución colectiva" que condicionaría la abstención de ambos grupos de izquierdas a "un calendario de compromisos" relacionados con el plan de choque social, la ruptura con España y el proceso constituyente hacia una república catalana.

El cuarto punto que se propone a la militancia contiene la continuidad de la negociación hasta que la CUP celebre una Asamblea Nacional y descarta de pleno que se pueda llegar a un acuerdo en el que Mas sea el candidato a la presidencia. Unas nuevas elecciones anticipadas en marzo serían inevitables en este caso.