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La contaminación repunta después de cinco años a la baja en Barcelona

El incremento del tráfico, vinculado al final de la recesión, aumenta las emisiones de dióxido de nitrógeno

Imagen de la ciudad de Barcelona desde el mirador del Alcalde.
Imagen de la ciudad de Barcelona desde el mirador del Alcalde.

Hay diferentes factores que influyen en la calidad del aire, como la meteorología, la actividad industrial, los cruceros del Puerto, las obras... Pero todos ellos son sólo la letra pequeña junto al rey de la contaminación: el tráfico. En el estudio de la contaminación atmosférica, que cada vez preocupa más a las instituciones, hay una ecuación que no falla nunca: cuanto más coches, peor es la calidad del aire, según destaca el investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Xavier Querol.

A medida que se supera la crisis y empieza a remontar la actividad económica, el tráfico no sólo ha parado de reducirse, sino que desde este año ya vuelve a crecer, según fuentes del Ayuntamiento y, con el tráfico, también ha aumentado la contaminación. El año 2010, cuando la crisis empezaba a hacer estragos en la economía, cuatro estaciones de todas las que hay repartidas por la ciudad detectaron que el aire superaba los límites de dióxido de nitrógeno (NO2) permitidos por la Unión Europea. Pero a medida que la crisis avanzaba, esso valores fueron bajando y sólo dos zonas de la ciudad superaron los límites: el Eixample y Gràcia-Sant Gervasi.

Las zonas de Barcelona con más contaminación (NO2)

  • 1. Eixample 55: Desde que existen mediciones, la estación del Eixample nunca ha cumplido con los requisitos que fija la UE. El constante tráfico que circula por sus calles impide que se limpie el aire. Solo por la calle Aragón circulan al día 76.591 coches.
  • Gràcia-Sarià Sant Gervasi, 53: Estos barrios de Barcelona tampoco han logrado nunca superar los índices que fija la ley. Uno de los grandes culpables es la avenida Diagonal, por donde circulan al día 90.069 vehículos.
  • Poblenou 42: Esta estación está entre las calles de Lope de Vega y Pujades. En 2013 y 2014 registró unos índices adecuados pero ha vuelto a superar los límites. En 2010 estaba en 45.
  • Ciutadella 40: En el parque de la Ciutadella, el único pulmón que existe en el centro de Barcelona, el aire no es mucho mejor que en el resto de la ciudad. Según el último valor, está a punto de rebasar el límite.
  • Sants 33: Esta estación está en los Jardines de Can Mantega. Slo en 2010 superó los límites.
  • Palau Reial 32: La zona universitaria sí que cumple los límites de contaminación, gracias a las calles anchas y a los parques. Aun así, el tráfico que circula por la Diagonal cada día perjudica estos índices.
  • Parc Vall d’Hebron 30: De todas las estaciones que hay en Barcelona es la que registra el aire más limpio. A pesar de la ronda de Dalt, la geografía de este barrio ayuda a que el aire sea más limpio.

Estos son los barrios que, ni siquiera en plena crisis, cumplen los requisitos legales, que advierten que, por cuestiones de salud pública, el aire no puede tener una concentración de NO2 superior a 40 ug/m3 de media anual. Pero cuando falta un mes para cerrar los datos del 2015, los valores acumulados han vuelto a crecer, según la información de la consejería de Territori y Sostenibilitat. Desde este año, a la lista de los barrios contaminados hay que añadir también Poblenou, donde la concentración de dióxido de nitrógeno ha subido de 39 a 42. Aún así todavía está lejos de los valores del Eixample (55) o Gràcia y Sarrià-Sant Gervasi (53). Los índices de todas las otras estaciones que hay en Barcelona también han detectado un incremento de la contaminación, según los últimos datos.

En cuanto a las partículas en suspensión PM10, el otro valor que se analiza para determinar los niveles de contaminación, también se ha detectado un incremento, a pesar de que están todavía dentro del que permite la ley. Desde la consejería de Territori y Sostenibilitat confirman “que a pesar de que todavía queda el mes de diciembre, se puede concluir que hay un repunte de la contaminación por óxidos de nitrógeno y, en menor medida, de partículas, un hecho que se podría asociar al incremento de tráfico que se está produciendo”.

El actual gobierno municipal ha hecho de la lucha contra la contaminación uno de sus pilares y este lunes ha firmado el Compromiso de Barcelona por el Clima, que, entre otros puntos, obliga a la capital catalana a reducir antes del 2030 sus niveles de emisiones de CO2 un 40% respecto a los valores del 2005 y a incrementar el espacio verde urbano en 1,6 km2. Para empezar a andar hacia esa dirección, el actual gobierno municipal ya ha anunciado propuestas importantes, como la de pacificar la avenida Meridiana, por donde pasan de media 83.491 vehículos cada día. Junto con la Diagonal y al margen de las rondas, es la calle de la ciudad con más tráfico. El nuevo gobierno también ha anunciado que ampliará hasta 350 kilómetros la red de carriles bici, que se harán gracias a sacar espacio de estacionamiento y circulación a los coches. 

Este martes el Ayuntamiento constituye también la Mesa contra la Contaminación del Aire, donde habrá representadas una treintena de entidades. Su objetivo será pedir más implicación al resto de administraciones en contra de la contaminación y permitir que el Ayuntamiento también pueda activar el protocolo necesario en caso de que se produzca un episodio de contaminación. Actualmente, esta competencia es de la Generalitat.

Querol ha explicado a EL PAÍS que, a lo largo de los años, “se ha conseguido reducir muy poco la contaminación en la ciudad de Barcelona, mientras que en el ámbito regional sí que se ha mejorado más”. Sin embargo, buena parte de los vehículos que se mueven cada día por la ciudad no son de Barcelona, sino que provienen otros municipios del área metropolitana.

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