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Munté aboga por no repetir el pacto con ERC para las generales

La vicepresidenta defiende a Mas como candidato a presidir la Generalitat

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ayer en Valls (Tarragona) en un acto de castellers.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ayer en Valls (Tarragona) en un acto de castellers.

La vicepresidenta en funciones de la Generalitat de Cataluña, Neus Munté, abogó este sábado por que Convergència Democràtica, no reedite para las elecciones generales el pacto con ERC de Junts pel Sí, la candidatura independentista que concurrió a las elecciones catalanas. La número dos de la Generalitat considera que “no tiene sentido” repetir esa fórmula porque el “plebiscito ya se hizo” con las elecciones del 27 de septiembre. Con todo, sí considera que ambos partidos han de tener una voluntad “clara” de entendimiento para explorar acuerdos.

La lista conjunta de las autonómicas fue una imposición de Artur Mas a Oriol Junqueras que el líder republicano hubo de aceptar si quería que el presidente de la Generalitat anticipase las elecciones. Esquerra Republicana defendió entonces y sigue pensando ahora que ambas formaciones sumaban más por separado que juntos y tras el 27-S se sienten con las manos libres para no repetir esa fórmula. Sobre todo tras el anuncio de la CUP de no presentarse a las elecciones generales del próximo 20 de diciembre, lo que aumenta las expectativas electorales de ERC.

La decisión no está tomada y hasta el 6 de noviembre hay tiempo para presentar las candidaturas, pero en Esquerra va tomando cuerpo la hipótesis de acudir separados de Convergència. La redada policial de esta semana sobre las comisiones del 3% que afecta de lleno a la formación que lidera Artur Mas y que deja más tocado todavía al presidente de la Generalitat contribuyen a incrementar la estrategia del desmarque de los republicanos para el 20 de diciembre. El tono de la portavoz de Esquerra, Marta Rovira, en la comparecencia de Mas del pasado viernes en el Parlament era bien distinto del de otras ocasiones y no se apuntó a la tesis de una “operación de Estado” contra el independentismo.

El consejo nacional de ERC ya se inclinó el sábado a favor de concurrir por separado, pero ambos partidos aún no han descartado formalmente la coalición. Las declaraciones de ayer en TV3 de la vicepresidenta son un paso más en esa línea, pese a que Munté milita en CDC. A ambos partidos se les acumula estos días el trabajo, con diversos frentes abiertos. El inmediato es resolver la fórmula para concurrir a las generales, pero el más importante y del que no se atisba cual puede ser el desenlace es la investidura de Artur Mas, porque los 62 diputados de Junts pel Sí son insuficientes y todo depende de lo que hagan la decena de parlamentarios de la CUP. Los representantes de la izquierda anticapitalista insisten en que no harán presidente a Mas, pero en sus filas cohabitan diversas sensibilidades y algunos consideran que es el peaje a pagar para que avance el proceso independentista.

El hecho de que el nuevo Parlament se constituya hoy, lunes, último día permitido por la ley, hace presagiar que las negociaciones no serán fáciles y que se apurarán los plazos hasta el 9 de enero para lograr un acuerdo que vuelva a hacer presidente a Mas y evite otras elecciones.

Munté insistió ayer en que la investigación judicial del 3% “no pondrá en riesgo” las conversaciones con la CUP de cara a la investidura, y que Mas debe ser el candidato a la reelección a la vista del resultado del 27 de septiembre. La CUP coincide en la primera parte del diagnóstico, pero insiste públicamente en que no hará president a Mas.

Unió dice que está preparada para el 20-D

El Parlament surgido del 27 de septiembre se constituye hoy con la previsión de que se disolverá en año y medio. Ese es el pacto de los partidos secesionistas, pero está por ver si la legislatura no tiene una duración aún más efímera y no hay elecciones el 6 de marzo si Artur Mas no logra ser investido.

Carme Forcadell, la expresidenta la Asamblea Nacional Catalana, entidad que promovió las marchas independentistas de los últimos años, será elegida presidenta de la cámara con toda probabilidad con los votos de la CUP y queda por ver la composición definitiva de la Mesa. Junts pel Sí ha ofrecido a la CUP una de las siete sillas que parece que no aceptarán, lo que daría la mayoría absoluta en la Mesa a una fuerza que no la logró en las urnas.

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