Rosell, el “gran amigo personal” del consejero de Justicia

El ahora detenido no deja que nadie vaya con teléfono a las reuniones

El número dos de Infraestructures.cat, detenido por la trama del 3%, es un hombre de la máxima confianza de Germà Gordó, consejero de Justicia en funciones, vinculado al sector soberanista de su partido y miembro del núcleo duro del presidente Artur Mas. Gordó conoce bien las interioridades de su formación, de la que fue gerente entre 2004 y principios de 2010.

En esa misma época, el tesorero del partido era Daniel Osácar, acusado en el caso Palau por cobrar comisiones ilegales de Ferrovial para el partido a cambio de la adjudicación de obras públicas. Tras el escándalo, Andreu Viloca tomó el relevo como tesorero y Gordó fue nombrado secretario del Gobierno de Mas cuando CiU recuperó la Generalitat a fines de 2010. En esta segunda legislatura ha sido titular de Justicia.

Gordó ya había ocupado cargos de responsabilidad en el último Ejecutivo de Jordi Pujol. Entre 1999 y 2003 fue secretario general de Agricultura. De ahí arranca su relación con Rosell, que ya estaba en el departamento cuando él llegó. El alto cargo detenido estuvo a sus órdenes como subdirector general de Infraestructuras del departamento. Ambos tuvieron un rol decisivo, según las fuentes consultadas, a la hora de preparar la licitación del concurso público más importante en la historia de Cataluña y uno de los grandes proyectos hidráulicos de Europa: el canal Segarra-Garrigues, que formalmente fue promovido por la empresa pública Regsega.

El canal fue adjudicado en 2002 por 1.103 millones de euros a un conglomerado encabezado por FCC (24%) y Agbar (22%) junto a las constructoras Copcisa (21%) y Copisa (20%). El exconsejero delegado de esta última firma, Francesc Xavier Tauler, también fue detenido el miércoles, aunque las donaciones que ahora se relacionan con las adjudicaciones son muy posteriores a esa fecha. La sociedad que las agrupa, Aigües del Segarra-Garrigues (ASG), está construyendo la red de regadíos y ha desviado su presupuesto de forma considerable. Lo curioso es que, en 2004 —apenas un año después de dejar su cargo en Agricultura— Rosell fue nombrado director de ASG, la empresa adjudicataria. El consejero de Agricultura que sacó la obra, Josep Grau, se convirtió en el presidente de la concesionaria en 2011.

Un empresario vinculado a ASG explica que Gordó se refirió delante de él a Rosell como su “gran amigo personal”. Rosell, reconoce este ejecutivo, no tenía el perfil profesional idóneo para ser director de Infraestructures.cat. En las reuniones en su despacho, agrega, su secretaria aparecía con una bandeja para llevarse los teléfonos móviles antes de continuar la reunión.

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