Carmena declara desierto el gran contrato para renovar los ‘chirimbolos’

El Ayuntamiento tendrá que negociar un nuevo convenio que retrasará hasta 2016 la modernización de casi 2.000 piezas de mobiliario urbano envejecidas

Un chirimbolo instalado en el paseo del Prado, junto a Cibeles.
Un chirimbolo instalado en el paseo del Prado, junto a Cibeles.ÁLVARO GARCÍA

Dos días antes de las elecciones municipales del 24 de mayo, el Ayuntamiento de Madrid, presidido entonces por Ana Botella (Partido Popular), aprobó la licitación de un contrato de 128 millones de euros y 12 años de duración para renovar todo el mobiliario urbano informativo de la ciudad (los conocidos como mupis o chirimbolos). Debía entrar en vigor el pasado jueves, pero según han confirmado EL PAÍS fuentes municipales, el concurso público ha quedado desierto. Eso obligará a negociar un nuevo contrato, lo que retrasará al menos hasta finales de 2016 la renovación y modernización de los casi 2.000 chirimbolos envejecidos y de estilos muy diferentes que pueblan la ciudad. También atrasará la instalación de 50 aseos públicos en las calles.

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El contrato de mobiliario urbano incluye el diseño, fabricación, instalación, mantenimiento y explotación publicitaria de 2.014 mupis. El Ayuntamiento no paga por ello; al revés, recibiría 127.982.738 euros durante los 12 años de concesión, a razón de un canon anual de 10.405.600 euros. La adjudicataria rentabiliza la inversión mediante la colocación de publicidad en el mobiliario.

Según el gobierno de Ana Botella, ese canon es un 61% superior al que percibía el Ayuntamiento con el anterior contrato. Además, la superficie publicitaria se reduce un 10% en favor de la información de servicio público. La inversión prevista para fabricar el mobiliario es 23.914.487 euros, a cargo de la concesionaria, que tenía de plazo hasta el 28 de enero.

El anterior contrato, adjudicado en julio de 1994 por 15 años, fue prorrogado por el exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón (PP) en 2009 y en 2012. Esa segunda y última prórroga posible fijó el canon anual en 6.347.900 euros por la explotación de 1.992 elementos. Su plazo finalizaba el pasado 28 de julio, pero el Ayuntamiento no reaccionó hasta el 22 de mayo.

El canon anual es de 6.347.900 euros por la explotación de 1.992 elementos 

Fue entonces cuando licitó el nuevo contrato, y extendió de forma extraordinaria hasta el 28 de enero el anterior para garantizar la prestación del servicio. El nuevo contrato debía entrar en funcionamiento el 1 de octubre; la adjudicataria tenía apenas tres meses para fabricar el mobiliario.

Esos plazos, ya de por sí ajustado, reventaron al quedar desierto el contrato, lo que obligará a realizar una nueva prórroga extraordinaria, fuera del marco legal del contrato original, si se quiere garantizar el servicio hasta cerrar la adjudicación definitiva.

Ninguna empresa cumplía el pliego

Al concurso se presentaron dos empresas: la francesa JCDecaux (que gestionaba el anterior contrato) y la estadounidense Clear Channel. Según fuentes municipales, ninguna de las dos propuestas cumplía en su totalidad con lo exigido en los pliegos, por lo que se declaró desierto el concurso. "Debido a la importante función social de los mupis como elementos de integración, innovación y de servicio, se hace necesaria su renovación, que contribuirá con la incorporación de nuevas propuestas tecnológicas a la transformación urbanística de la ciudad", ha explicado EL PAÍS el actual gobierno municipal. Por ello, dice estar trabajando ya en "un nuevo procedimiento administrativo de contratación", para que "durante el transcurso de 2016 se proceda al inicio de la retirada del antiguo mobiliario y la instalación de los nuevos soportes".

El objetivo del Ayuntamiento es unificar y homogeneizar los dispares modelos de chirimbolos 

El objetivo del Ayuntamiento es "renovar todo el mobiliario urbano de la ciudad, unificando y homogeneizando la gran dispersión de diferentes modelos en la vía pública", y apostando por "la modernización y utilización de nuevas tecnologías", según aseguró el gobierno de Ana Botella.

El nuevo contrato incluía 1.450 expositores con carteles en sus dos caras; 190 contenedores de reciclaje de vidrio; 164 columnas informativas; 160 expositores con pantallas digitales; y 50 aseos públicos. Al finalizar el contrato, el Ayuntamiento podría quedarse con los 2.014 elementos.

De los 1.450 expositores, 390 llevarán mapas del transporte público y 244 información del callejero. Además, 400 incluirán un contenedor de pilas y baterías de móviles. Los 160 mupis digitales contarán con una pantalla de 80 pulgadas que emita al menos 18 horas al día publicidad e información de servicio público. Los 50 aseos tendrán un coste de acceso de 10 céntimos.

La instalación de estos elementos se iba a realizar del 29 de enero al 28 de julio de 2016, al tiempo que se retiraba el mobiliario antiguo. Ahora tendrá que esperar.

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