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Mas fuerza a izquierda y derecha a disputar el mismo voto no soberanista

De Podemos al PP, los partidos nacionales buscan apoyo de los hijos de la inmigración en Cataluña. Líderes andaluces participan en la campaña del 27-S

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, el pasado lunes. Ampliar foto
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, el pasado lunes. EFE

El soberanismo ha empujado a los líderes nacionales de la izquierda y la derecha a disputarse el mismo voto no independentista el 27-S, sobre todo el de los catalanes originarios del resto de España. Empezó el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que se estrenó en la campaña con unas apelaciones a esos votantes por las que luego pidió disculpas ante las críticas de sectores soberanistas de izquierda. Le siguieron ayer dirigentes de PP, PSOE y Ciudadanos.

Las direcciones nacionales de populares y socialistas aspiran a llegar, por ejemplo, a los familiares de los cerca de 850.000 andaluces emigrados a Cataluña en los años sesenta y ya con hijos y nietos completamente afincados. La presidenta de la Junta andaluza, la socialista Susana Díaz, visitará el día 22 varios municipios catalanes con alta concentración de residentes de origen andaluz, como la comarca del Baix Llobregat. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, afirmó ayer en Sevilla que su partido no permitirá que quienes fueron emigrantes necesiten pasaporte para volver a sus pueblos, mientras que el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, recién llegado de Girona, vuelve hoy a apoyar a Xavier García Albiol. La líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, y el alcalde de Cádiz, José María González (de ese mismo partido), participarán en la campaña de Catalunya sí que es Pot, sumándose a la mayoría de la dirección de su formación.

También Ciutadans está preocupadísimo por movilizar al 26% de electores indecisos, según el barómetro del CIS. José Manuel Villegas, vicesecretario del partido y jefe de gabinete de Albert Rivera, cree que esos son votantes de Ciutadans, PP y PSC, porque los independentistas ya están hipermovilizados. Para lograr atraerlos, el partido está apelando, entre otras cosas, a los emigrantes andaluces que llegaron a Cataluña en los sesenta y setenta. De todos los líderes autonómicos de Ciudadanos, solo uno, según el programa del partido, compartirá cartel con Rivera y Arrimadas: Juan Marín, precisamente el líder en Andalucía. El discurso de Rivera y Arrimadas se ha llenado de referencias a sus raíces de fuera de Cataluña.

“Esos barrios”

La candidata a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas, nacida en Jerez, recordó el lunes: “Como muchos de los que estáis aquí, como vuestros padres o familiares, hace años que elegí Cataluña para pasar el resto de mi vida. No voy a permitir que mis padres y mis sobrinos se conviertan en extranjeros para mí”. El propio Rivera reivindicó sus orígenes malagueños en Santa Coloma: “Quiero recordar que en estos barrios, en estas ciudades, es donde se forjó la Cataluña que hoy conocemos”.

La referencia a los barrios fue empleada de forma más polémica por Pablo Iglesias hace una semana al recurrir a un mensaje insólito en el discurso de la izquierda catalana. “Esa gente de barrio que no se avergüenza de tener abuelos andaluces y padres extremeños tiene que sacar los dientes”, enfatizó en Rubí. Estas palabras le valieron un intento de boicot del mitin celebrado en el barrio de El Carmel, en Barcelona, el domingo, por parte de simpatizantes de la CUP. El partido independentista y anticapitalista repudió el discurso. El líder de Podemos se vio obligado a pedir perdón: “Quise decir que hay una parte de Cataluña que no suele votar y que es importante que vote. Si ofendí a alguien lo siento muchísimo”, aseguró.

Iglesias, en cualqiuier caso, pretende absorber el voto del PSC, que tradicionalmente se ha nutrido de los emigrantes. En este contexto, se refiere en esta campaña a la "Cataluña del extrarradio", la del cinturón metropolitano de Barcelona, como la auténtica Cataluña. Ese ese su principal objetivo y la baza con la que busca restar apoyos a la candidatura del presidente de la Generalitat,

El discurso de Iglesias también provocó un duro ataque de Artur Mas, quien le comparó con José María Aznar y la “ultraderecha”. Y Raül Romeva, el jefe de filas de la candidatura Junts pel sí, respondió a Iglesias recordando el viejo grito del PSUC —eje del catalanismo de izquierdas en la Transición y padre ideológico de Iniciativa, ahora aliado de Podemos—: “Somos un solo pueblo”. El mensaje del exeurodiputado disgustó a Iniciativa, partido en el que antes militaba Romeva. Joan Herrera, coordinador de ICV, afirmó que quien divide es Convergència con los recortes. “Cataluña está fracturada en función de si tienes o no dinero para pagar una mutua y burlar las listas de espera o abonar las tasas universitarias más altas de Europa”, señaló. Herrera cree que Iglesias solo quería animar a votar e ironizó con que ahora todo el mundo reivindique al PSUC. La dirección de ICV sostiene su discurso es idéntico al del histórico partido: no ceder ante la derecha y defender el derecho de autodeterminación.

Uno de los ejes de la campaña de Junts pel Sí, centrada en explicar las bondades de la independencia, sea cual sea su origen o idioma. Por ello han incluido en lugares destacados de su candidatura a dirigentes de Súmate, la entidad que defiende el soberanismo entre los castellanohablantes. En un acto ayer, el presidente de la asociación, Eduardo Reyes, presumió de sentirse cordobés y defender la independencia “en honor al sacrificio y el trabajo de nuestros padres”.

Con información de Raúl Limón, Juan José Mateo y Maiol Roger.

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