Las claves del ‘caso Torredembarra’

La justicia investiga sobornos y el pago de comisiones perpetrados por "una trama corrupta" que gestionó el Ayuntamiento al margen de la ley

El fiscal Anticorrupción y agentes, en la sede de Teyco.
El fiscal Anticorrupción y agentes, en la sede de Teyco.Juan Barbosa

El caso Torredembarra (Tarragonès) estalló en junio de 2014, cuando la Guardia Civil detuvo por primera vez al entonces alcalde de CDC, Daniel Masagué, a seis ediles del equipo de Gobierno y a un empresario local, Blas Niubó. La mayor parte de las investigaciones, iniciadas por las denucias de PSC, ERC y un extrabajador de la empresa de Masagué, continúan bajo secreto de sumario con la intervención de la Fiscalía Anticorrupción. Las escuchas telefónicas y la cuantiosa documentación incautada en múltiples registros han permitido a los investigadores constatar la existencia de una “trama corrupta” en Torredembarra integrada por ediles, trabajadores municipales y empresarios. Estas son las principales líneas de investigación:

- Pagos a Masagué desde empresas de la familia Sumarroca. Filiales de la constructora Teyco abonaron a dos empresas del exalcalde más de 581.000 euros por trabajos supuestamente inexistentes. El juez indaga el destino final de este dinero. Precisamente la operación consumada este jueves obedece al hallazgo de otras sumas de dinero pagadas de manera sospechosa. Teyco construyó el aparcamiento Filadors en el municipio. La instalación, de 250 plazas, fue adjudicada por 2,5 millones de euros y su coste final acabó disparándose un 40% más.

- Sobres con billetes de 500 euros en la panadería del alcalde. Un extrabajador del horno de pan de Masagué, Rachid El Ghzaoui, aseguró que una persona de confianza del convergente realizaba ingresos en efectivo en tres entidades bancarias de Torredembarra. Según su relato, desde 2010 vio muchos “billetes de 500 euros” que estaban en “sobres blancos de 20.000 o 30.000 euros”. El establecimiento de Masagué solo aceptaba como máximo billetes de 50 euros, con lo que según el exempleado estas cantidades no podían obedecer a la venta de pan y bollería.

- Contratos a una asesoría externa y adjudicaciones a dedo. La oposición acusó a Masagué de contratar a una asesoría externa, Efial, para puentear los informes adversos del secretario municipal, realizar informes a “medida” y otorgar adjudicaciones a dedo. Entre 2010 y mayo de 2012 esta consultora facturó al menos 171.000 al Consistorio, denunció el PSC. “Los concursos se convocan cuando se pueden llevar a cabo”, argumentó entonces el alcalde. En una conversación telefónica intervenida en 2013 la entonces primera teniente de alcalde, Paquita Felguera (Unió), le dijo supuestamente a Massagué: “Mira, Daniel, que el informe negativo de mi técnico me lo paso por el culo”.

- Alquileres desorbitados. Al menos dos locales fueron arrendados por el Consistorio a un precio mucho más elevado que el de mercado. Uno de ellos, en la calle Garraf, se alquiló con opción a compra por 5.900 más IVA en 2012.

- Sobornos: La exregidora de ERC Montserrat Gassull relató a la Guardia Civil que Niubó le ofreció 12.000 euros por su voto favorable en el pleno para pedir un crédito de cinco millones de euros. Gassull también sostuvo que Masagué se habría reunido con una edil tránsfuga del PSC para ofrecerle el pago de 40.000 euros por su apoyo.

- Amaño de puestos de trabajo. Masagué y los imputados habrían colocado a personas de su confianza en cargos estratégicos en el Consistorio. Sería el caso de la interventora, Ester Agulló o de la jefa de contratación, Montserrat Corcoles.

- Comisión del 6% por la recogida de basura. Según el sumario, el empresario Blas Niubó afirmó que una empresa, Nordvert, pagaría a Masagué su campaña electoral. Si el contrato tenía una duración de 8 años, se les entregaría un “6%” de comisión.

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