Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sant Joan ‘visita’ el MNAC

El museo restaura y recrea de forma virtual el aspecto original de una talla románica del Taller de Erill propiedad del Vinseum

La figura del Vinseum, junto con las otras dos del MNAC en la sala 11 del museo.
La figura del Vinseum, junto con las otras dos del MNAC en la sala 11 del museo.

La excepcional colección de arte medieval del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) no solo está formada por las pinturas murales arrancadas de las iglesias del Pirineo a comienzos del siglo XX para evitar que acabaran vendidas. También por pinturas sobre madera, piezas de orfebrería y tallas de madera y piedra, sobre todo de vírgenes, crucifijos y santos. Entre ellas destaca un conjunto, o parte de un conjunto también excepcional, el conocido como el del Descendimiento de Erill la Vall, formado por dos de las siete figuras de madera provenientes de la Iglesia de Santa Eulalia de Erill la Vall realizadas en el siglo XII en el que se representa uno de los momentos más dramáticos de la pasión de Jesucristo, icono de la fe cristiana, tal y como se puede comprobar cada Semana Santa. Desde hace unos días la sala 11 del MNAC tiene un nuevo inquilino: La imagen de Sant Joan Evangelista que su propietario, el Vinseum de Vilafranca, ha depositado en el MNAC durante un año, tras el proceso de restauración-conservación a que ha sido sometido en este museo de Montjuïc.

La escultura de Sant Joan, tal y como se exhibe en el MNAC. ampliar foto
La escultura de Sant Joan, tal y como se exhibe en el MNAC.

La talla realizada en madera de peral —algo que no se sabía hasta ahora— con cerca de un metro de altura representa a un personaje masculino, imberbe, prácticamente de frente y ligeramente inclinado que señala con el dedo índice de su mano derecha un libro que sostiene con el brazo izquierdo. Se sabe que se trata de Sant Joan por el atributo parlante que le acompaña: un águila, asociada siempre a este evangelista, símbolo de su altura espiritual.

“Aprovechando la visita del Sant Joan lo hemos vuelto a estudiar y ver su estado de conservación, poniendo énfasis en su aspecto formal e iconográfico”, explica Jordi Camps, conservador jefe del Área de Medieval del MNAC y comisario de la exposición Jo, Joan. Una talla romànica recuperada que puede verse hasta enero próximo y que gira alrededor de esta pieza, una de las 15 figuras y grupos que se conservan del Taller de Erill, ubicado en el Valle de Boí y responsable de la decoración escultórica de sus célebres iglesias.

Detalle del perfil de la escultura. ampliar foto
Detalle del perfil de la escultura.

Mireia Mestre, a la cabeza del Área de Restauración y Conservación Preventiva del MNAC, ha analizado junto a su equipo literalmente con lupa la escultura para conocerla con profundidad, algo que ha permitido comprobar ciertos aspectos que a simple vista habían pasado por alto. Tras proceder a su desinsectación por anoxia para eliminar la posible acción de insectos, se ha limpiado su superficie y eliminados restos de estucos y ceras de anteriores intervenciones que estaban repartidas por toda su superficie. “La pieza está muy arrasada, pero conserva restos de policromía, tal y como se puede ver a simple vista”. Pero ha sido la tecnología, sobre todo el microscopio óptico de la Unidad de Espectrometria de Masas de Caracterización Molecular de la Universitat de Barcelona, la que ha permitido recuperar virtualmente los vivos colores que tenía la pieza cuando el maestro de Erill la Vall la creó en el siglo XII.

Y el resultado ha sido bastante parecido a un parchís. Aparte de las carnaciones de cara y manos que se consiguieron a base de blanco de plomo, cinabrio y bermellón. el manto azul a base de índigo o pastel; la túnica era roja conseguida a partir de dos pigmentos diferentes: el cinabrio y el minio aglutinados con huevo; el libro estaba pintado de amarillo conseguido con oropimente; mientras que el águila estaba pintada de verde conseguido a partir de una pintura azul recubierta con una veladura amarilla.

Recreación virtual de la talla de Sant Joan del Vinseum que se puede ver en el MNAC hasta enero próximo.
Recreación virtual de la talla de Sant Joan del Vinseum que se puede ver en el MNAC hasta enero próximo.

El gesto y la postura de la figura también han sido elementos de análisis por los investigadores del MNAC y el Vinseum. “Esta talla está muy cerca en características con la obra maestra del taller de Erill la Vall: el Cristo de Mitjaran, una pieza todavía de culto conservada en la iglesia parroquial de Vielha, considerada una de las mejores esculturas de madera del románico catalán”, asegura Camps.

Para el especialista, la figura del Vinseum por la ligera inclinación y su postura tuvo que pertenecer a una estructura mayor, un mueble litúrgico, quizá un baldaquino o un atril. El trabajo minucioso en el taller también ha permitido descubrir en la zona de los hombros dos fragmentos de madera añadidos: “Podría ser para encajar una especie de soporte o fijación, o también que se trate del encastre para colocar algún tipo de elemento, como unas alas, por lo que la figura también podría sintetizar alguna figura más, como la de San Mateo”, explica Camps.

Como este evangelista suele representarse junto a sus otros tres compañeros, no se descarta que formara parte de un conjunto escultórico más amplio de las cuatro figuras alrededor de un cristo, del cual no se tiene noticia. Los investigadores del MNAC, con Camps a la cabeza, han podido ver como en la parte izquierda de la figura falta una parte y presenta un corte muy limpio en la madera, siendo posible que en este lugar la figura estuviera conectada con otra figura de este hipotético grupo escultórico.

La obra, que llegó al museo de Vilafranca del Penedès tras la donación que realizó en 1972 Manuel Trens, después de que la adquiriera a un anticuario de la localidad leridana de Tremp (Pallars Jussà), es una de las menos conocidas atribuidas al taller de Erill la Vall. Pero según los especialistas se trata de la única escultura atribuida a este taller que no se relaciona con un ciclo de la Pasión de Cristo, como ocurre con los Descendimientos y las dos piezas que representan a Maria que se conservan en el Fogg Art Museum de Harvard y en el Museo Nacional de la Edad Media de París, respectivamente.

Todas se reunieron por última vez en 2005 en la exposición Obras maestras del Románico. Esculturas de la Vall de Boí que se vio en el MNAC. Ahora Sant Joan tiene que conformarse con compartir espacio con solo dos de sus hermanos.