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La CIG denuncia despidos masivos en las obras del AVE

Asegura que las empresas han prescindido de unos 200 trabajadores

Rescisiones masivas de contratos y despidos disciplinarios tras denunciar supuestos abusos laborales. Una vez más, la Confederación Intersindical Galega (CIG) ha puesto su lupa sobre las uniones temporales de empresas que trabajan en las obras del ferrocarril de alta velocidad a Galicia y que, como reconoce el propio Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), están “ralentizadas” desde el pasado mes de enero en una docena de tramos entre Zamora y las proximidades de la ciudad de Ourense, tras la expulsión de más de 200 trabajadores de los tajos de obra. Según el sindicato, estos despidos masivos pretenden “forzar” la aprobación de modificados técnicos de los proyectos –en su mayoría para incrementar el coste– que actualmente estudia ADIF. Con los trabajos a medio hacer y las paralizaciones sucediéndose en cadena, las empresas adjudicatarias justifican estas rescisiones, en unos casos, por el “fin de la carga de trabajo de la especialidad” y, en otros, ante la imposibilidad de ejecutar obras concretas antes de la aprobación de los cambios técnicos. La cifra de despidos rondará el medio millar a finales de mes. Y es que a los operarios enviados al paro en Galicia, hay que sumar otros 200 en la provincia de Zamora.

La CIG también denuncia “condiciones laborales absolutamente inconcebibles” que incumplen la legislación en materia de seguridad laboral. De hecho, en los próximos días, cuatro exobreros del túnel de Cerdedelo (Laza, Ourense), se enfrentarán a un juicio rápido, tras una denuncia por un presunto sabotaje de cables para telecomunicaciones, interpuesta por la constructora. La Guardia Civil les imputa un delito de daños por valor de 2.500 euros, pero la central nacionalista asegura que se trata de una “represalia” para “inyectar miedo” a otros empleados tras denunciar, solo dos semanas antes de su despido disciplinario, la ausencia de agua potable en la obra, jornadas de trabajo excesivas o condiciones de insalubridad. En las cartas de despido entregadas a estos obreros, la empresa Coprosa enumera los daños en el túnel y descarta “por completo que se trate de una medida de represalia por los hechos denunciados” por los despedidos ante la dirección.

El sindicato no entiende que el Gobierno central “se mantenga al margen y no intervenga inmediatamente” para garantizar “unas condiciones laborales mínimas”, que eviten que la obra que horada las montañas más abruptas de Galicia, se convierta en “una selva”, en la que las empresas “hacen lo que quieren con los empleados”. Tras interponer una denuncia en la Subdelegación del Gobierno en Ourense, el sindicato también anuncia una reunión con los alcaldes de la zona para crear un frente común “contra estos abusos”. Durante los dos últimos años, la CIG ha denunciado de forma reiterada jornadas excesivas “de 12 horas diarias” y “situaciones extremas de grave peligro para los trabajadores” ante la Inspección de Trabajo. Nunca obtuvo respuesta.